Muere Mircea Lucescu, exseleccionador de Rumanía, a los 80 años, tras sufrir un infarto

El exseleccionador de Rumanía Mircea Lucescu ha fallecido a los 80 años, ingresado tras desvanecerse durante la concentración de la selección
Muere Craig Reedie, expresidente de la Agencia Mundial Antidopaje y exvicepresidente del COI
El exseleccionador de Rumanía Mircea Lucescu ha fallecido este martes a los 80 años en el Hospital Universitario de Urgencias de Bucarest, donde permanecía ingresado tras desvanecerse durante la concentración de la selección rumana y donde sufrió un doble infarto el viernes, ha confirmado la Federación Rumana de Fútbol.
"La Federación Rumana de Fútbol expresa su profundo pesar por el fallecimiento de quien fue, es y seguirá siendo una leyenda absoluta: Mircea Lucescu. Hoy, nuestro fútbol pierde no solo a un brillante estratega, sino también a un mentor, un visionario y un símbolo nacional que llevó la bandera tricolor a las más altas cimas del éxito mundial", expresó el organismo federativo.
Lucescu, de 80 años, fue trasladado al hospital tras sufrir un desmayo durante un entrenamiento de la selección rumana el pasado 29 de marzo. Dimitió como seleccionador nacional el jueves, y al día siguiente fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras sufrir un infarto.
Su trayectoria en el mundo del fútbol
El rumano, que como jugador conquistó siete títulos de liga con el Dinamo de Bucarest, destacó sobre todo en los banquillos. En su primera etapa al frente de la selección de Rumanía (1981-86) consiguió clasificarla para la Eurocopa de 1984, y en la segunda, que arrancó en 2024, se quedó este mismo año en semifinales de la repesca.
Entre sus numerosos clubes como entrenador destacan el Dinamo de Bucarest, el Inter de Milán, el Galatasaray, el Besiktas o el Shaktar Donestsk, al que dirigió durante 12 años y le ayudó a ganar ocho ligas ucranianas y una Copa de la UEFA, entre otros trofeos.
El presidente de la Federación Rumana de Fútbol, Razvan Burleanu, lamentó el fallecimiento de Lucescu. "Es un día triste para Rumanía y para el fútbol mundial. Nos ha dejado un hombre que vivió por y para el fútbol en cada segundo de su vida. Mircea Lucescu no solo fue un entrenador, sino un maestro de vida para generaciones enteras de jugadores", manifestó.
"Amaba este deporte más que a nada en la vida, y su impacto en nuestro fútbol es incalculable. En estos momentos difíciles, acompañamos a su familia en su dolor. Nos quedan sus enseñanzas, la elegancia de su liderazgo y un vacío inmenso que jamás podrá llenarse. Que tengas un buen viaje entre las estrellas, señor Lucescu", deseó.