De seguir el conflicto bélico, el precio del barril de Brent podrían superar los máximos históricos anteriores, hasta alcanzar entre los 150 y 200 dólares
Los precios de los carburantes en España alcanzan su máximo desde el pasado mes de noviembre
El precio medio del gasóleo ha subido en la Península 25 céntimos en cuatro días después de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, según los datos ofrecidos por la asociación de consumidores Facua. El pasado lunes el precio medio se situaba en 1,456 euros y ha ido subiendo progresivamente hasta los 1,705 de este viernes. En paralelo, el barril de Brent ha alcanzado este viernes los 87 dólares, con una tendencia al alza.
En todo el territorio español, teniendo en cuenta las islas y las ciudades autónomas, el precio medio del gasóleo es este viernes de 1,609 euros el litro, con un mínimo de 0,982 euros y un máximo de 2,109 euros.
Peligro de que el barril de Brent alcance los 120 euros
El precio medio de la gasolina en toda España es de 1,582 euros el litro, con un mínimo de 0,980 euros en la gasolinera más barata y 2,009 euros en la más cara. Facua habla de "abusos" en los precios de los carburantes y recuerda que PP, Vox y Junts impidieron en el Congreso que el Gobierno fije topes a los precios.
Los analistas internacionales prevén que el precio del barril de petróleo podría subir hasta los niveles de entre 100 y 120 dólares si el acceso al estrecho de Ormuz se restringe durante cuatro a cinco semanas.
"Si el estrecho sigue bloqueado, no hay ninguna fuente fiable de suministro de petróleo sustitutivo rápido, lo que deja al mercado expuesto a un déficit significativo", advierte Malcolm Melville, gestor de fondos de energía de Schroders.
Por ahora, el precio del combustible fósil ha ascendido de manera vertiginosa y este mismo viernes el barril de Brent --de referencia en Europa-- ha llegado a alcanzar los 87 dóláres, cifra que no tocaba desde junio de 2024 cuando la invasión de Israel en Gaza y la disrupción del comercio por el Canal de Suéz mermaron la logística de las materias primas.
En este caso, el foco está puesto en el estrecho de Ormuz, por esta ruta --ubicada entre el norte de Omán y el sur de Irán y Emiratos Árabes Unidos-- circula cerca del 20% del crudo mundial. Así como una quinta parte del gas natural licuado y un volumen significativo de fertilizantes. Ahora, como consecuencia del conflicto entre Israel y Estados Unidos, por un lado, e Irán, por el otro, permanece prácticamente cerrado.
A pesar de que con anterioridad las tensiones en la zona provocaron el repunte temporal de los precios del crudo, los expertos argumentan que el contexto actual no se corresponde con el previo.
En esta línea, el estratega de LBP Asset Management (AM) --compañía accionista de LFDE--, Xavier Chapard, explica que "a tenor de los objetivos bélicos más bien vagos de Estados Unidos y el hecho de que el régimen iraní está luchando por su supervivencia, los combates y el impacto negativo en el suministro energético mundial podrían durar algo más que en anteriores conflictos con Irán".
Por ello, la búsqueda de alternativas para garantizar el transporte del crudo no cesa. Arabia Saudí, que exporta entre 7 y 7,4 millones de barriles diarios, estudia desviar los volúmenes a través de su oleoducto este-oeste. Sin embargo, desde Schroders subrayan que la infraestructura "nunca ha funcionado a plena capacidad" y reconocen que un cambio en las rutas de transporte marítimo llevaría tiempo.
En cuanto a la oferta, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) anunció recientemente que para reducir el impacto del bloqueo de Ormuz ha aumentado la producción en 200.000 barriles diarios, aunque Melville defiende que el alza "es insignificante en comparación con la magnitud de la posible interrupción".
Asimismo, entre los flujos que corren un peligro más inmediato, se encuentra la producción iraní. La República Islámica genera 3,4 millones de barriles diarios y exporta la mitad, principalmente a China. Así, tanto el gigante asiático como la India "podrían intentar sustituirlos por petróleo ruso, sujeto a sanciones", apunta Melville.
Máximo histórico de 200 dólares
"Cada semana adicional de corte probablemente aumentaría la preocupación del mercado por la pérdida sostenida de suministro. Un bloqueo más prolongado podría llevar los precios a niveles históricamente altos", reivindican desde Schroders.
En este sentido, la gestora de inversiones pronostica que, si el conflicto se prolonga durante meses, los precios podrían superar los máximos históricos anteriores, hasta alcanzar entre los 150 y 200 dólares por barril.
Por su parte, Chapard señala que el riesgo de una conmoción en la energía similar a la de 2022 "sigue pareciendo limitado, habida cuenta de los fundamentales favorables del mercado del petróleo antes de esta crisis y de los intereses políticos en juego".
Así, adelanta que son optimistas sobre el escenario macroeconómico y los mercados en los próximos tres-seis meses, ya que "los mercados se recuperan con mucha rapidez en cuanto los riesgos geopolíticos empiezan a remitir".
En cuanto a la afección en la economía global, el aumento prolongado de los precios del petróleo eleva las amenazas de una segunda ola inflacionaria, aunque David Rees, responsable global de del equipo económico de Schroders, expone que "los precios de la energía tendrían que mantenerse altos durante semanas o meses antes de que viéramos un aumento significativo del IPC --Índice de Precios del Consumo--.

