Ayudas y subvenciones públicas

Las personas que viven solas pueden acceder a importantes bonificaciones en la luz que muchos desconocen

Bono social eléctrico. JUNTA DE ANDALUCÍA
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El bono social eléctrico es un mecanismo regulado por el Gobierno que aplica un descuento directo en la factura de la luz para los hogares considerados vulnerables. El Real Decreto-ley 2/2026, publicado en el BOE el 5 de febrero de 2026, prorrogó estos descuentos hasta el 31 de diciembre de 2026, con los mismos porcentajes que ya estaban vigentes en la segunda mitad de 2025.

Cuánto puede ahorrar una persona sola

Hay dos niveles de descuento según el grado de vulnerabilidad. Los hogares clasificados como consumidores vulnerables reciben una rebaja del 42,5% sobre su factura hasta finales de 2026. Los consumidores vulnerables severos, una categoría para ingresos aún más bajos, acceden a un descuento del 57,5%. Y quienes se encuentren en riesgo de exclusión social y cuenten con apoyo de los servicios sociales pueden llegar al 100%.

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Para una persona sola con una factura mensual de 60 euros, el ahorro puede situarse entre 20 y 30 euros al mes en el primer nivel de descuento. En cómputo anual, hablamos de entre 240 y 360 euros menos en la factura de la luz.

Quién entra y quién no en 2026

La clave para saber si se tiene derecho al bono social es la renta. El baremo se calcula a partir del IPREM, el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, cuyo valor en 2026 es de 8.400 euros anuales en 14 pagas. Los umbrales se calculan multiplicando ese valor por un coeficiente que varía según las personas que conviven en el hogar.

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Para una persona que vive sola, el umbral es de 1,5 veces el IPREM: es decir, unos ingresos anuales de hasta 12.600 euros para acceder al bono como consumidor vulnerable. Si los ingresos son inferiores a la mitad de ese umbral,se accede a la categoría de consumidor vulnerable severo, con el descuento mayor.

Hay perfiles que cuentan con condiciones especiales. Las personas con discapacidad igual o superior al 33%, las que tienen reconocida dependencia en grado II o III, y las víctimas de violencia de género o terrorismo tienen acceso a umbrales de renta más amplios, lo que facilita que puedan acceder al bono aunque sus ingresos superen ligeramente los límites generales. Los pensionistas que cobren la pensión mínima contributiva del INSS, así como los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital, acceden automáticamente al bono social mientras mantengan esas prestaciones, sin necesidad de demostrar su nivel de renta.

El descuento no se aplica sobre toda la factura sin límite. La bonificación tiene un techo de consumo anual que varía según la composición del hogar. Para una persona sola, el límite de consumo bonificable es de 1.587 kWh al año. Si se supera esa cifra, el exceso se factura al precio normal de la tarifa PVPC sin ningún descuento.

Esta cifra puede sonar elevada, pero conviene tener en mente que el consumo medio de un hogar español se sitúa en torno a los 3.500 kWh al año según los últimos datos de Red Eléctrica de España. Sin embargo, una persona sola suele consumir bastante menos, entre 105 y 150 kWh al mes, lo que en cómputo anual supone entre 1.260 y 1.800 kWh. Quienes se acerquen al extremo superior de ese rango o usen calefacción eléctrica en invierno son los que deberían prestar mayor atención a su consumo para no perder el descuento en los meses de mayor gasto.

El bono térmico: una ayuda adicional 

Quienes reciben el bono social eléctrico acceden automáticamente al bono social térmico, que es un pago único anual, abonado durante el primer trimestre del año, para compensar los gastos de calefacción, agua caliente y cocina. El importe varía según la zona geográfica y el grado de vulnerabilidad del hogar, pero representa un ahorro adicional que no requiere ningún trámite extra.

Cómo solicitar esta ayuda

El primer requisito es estar contratado en la tarifa PVPC del mercado regulado con una Comercializadora de Referencia. Quienes estén en el mercado libre deben solicitar el cambio, que es gratuito y sin penalización, y tarda entre uno y cinco días hábiles.

La documentación necesaria es sencilla: DNI, certificado de empadronamiento colectivo y justificante de ingresos. En el caso de los pensionistas con pensión mínima del INSS, solo hacen falta el DNI y el empadronamiento. La solicitud puede tramitarse por teléfono, correo electrónico, a través del área de clientes online de la comercializadora, o en persona en sus oficinas. Una vez aprobada, el descuento aparece en la siguiente factura.

El bono social debe renovarse cada dos años. La renovación debe solicitarse con al menos 15 días hábiles de antelación a la fecha de vencimiento para no perder el descuento ni un solo día.