Ayudas y subvenciones públicas

El mecanismo del IMV con el que sus beneficiaros pueden mantener la prestación aunque les suban el sueldo

Una subida salarial obtenida durante 2026 puede tener efectos en la revisión correspondiente a 2027.
Una subida salarial obtenida durante 2026 puede tener efectos en la revisión correspondiente a 2027. Unplash
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¿Has conseguido una subida salarial y temes que la Seguridad Social te retire el Ingreso Mínimo Vital (IMV)? En efecto, tu preocupación tiene sentido porque mejorar los ingresos laborales puede tener consecuencias sobre esta ayuda. Sin embargo, no significa que automáticamente vayas a perderla.

La normativa contempla mecanismos para favorecer el empleo y evitar que trabajar más o conseguir un aumento de sueldo suponga una penalización inmediata.

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Se trata de una casuística especialmente importante para los hogares que complementan sus ingresos laborales con esta prestación.

Según las estadísticas oficiales de septiembre de 2026, el IMV protege a 2.761.686 personas pertenecientes a 905.792 hogares, con una prestación media mensual de 501,50 euros por hogar.

Una subida salarial de hasta 6.000 euros puede quedar excluida del cálculo

Una de las principales novedades de 2026 afecta al incentivo al empleo, un mecanismo diseñado para facilitar que los beneficiarios del IMV puedan mejorar sus ingresos sin perder necesariamente la ayuda.

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El Real Decreto 240/2026, de 25 de marzo, establece una exención de los primeros 6.000 euros de incremento anual de los rendimientos laborales o de actividades económicas, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.

Esto no significa que cualquier beneficiario pueda ganar 6.000 euros adicionales y mantener íntegramente su prestación en todos los casos. La cantidad exenta se refiere al aumento de ingresos respecto al ejercicio anterior, no al salario total percibido. Además, deben seguir cumpliéndose los requisitos económicos y personales exigidos para recibir el IMV.

Por ejemplo, si una persona pasa de ingresar 8.000 euros anuales a 12.000, el incremento de 4.000 euros podría quedar excluido del cómputo mediante este incentivo.

¿Qué ocurre cuando el aumento supera los 6.000 euros?

La normativa también contempla situaciones en las que los ingresos laborales experimentan incrementos superiores. En estos casos, los primeros 6.000 euros pueden quedar completamente exentos, mientras que sobre la cantidad adicional se aplica una exención general del 50%.

Por ejemplo, si un trabajador consigue aumentar sus ingresos anuales en 8.000 euros. Los primeros 6.000 quedarían excluidos y, de los 2.000 restantes, otros 1.000 también estarían exentos.

Por tanto, el incremento computable sería de 1.000 euros, siempre que se cumplan las condiciones correspondientes.

En determinados hogares monoparentales o con complementos por discapacidad, el porcentaje de exención sobre el tramo superior puede alcanzar el 55%.

¿Cuándo puede reducirse o desaparecer el IMV?

El Ingreso Mínimo Vital garantiza un nivel mínimo de renta que varía según las características de la unidad de convivencia.

En 2026, la renta garantizada para una persona beneficiaria individual asciende a 733,60 euros mensuales. Para una unidad formada por dos adultos, la referencia general alcanza los 953,68 euros.

Cuando aumentan los ingresos computables del hogar, la cuantía del IMV puede disminuir. Si dejan de cumplirse los requisitos establecidos, también puede producirse la extinción de la prestación.

No obstante, el incentivo al empleo permite excluir determinados incrementos laborales, evitando que toda mejora salarial repercuta directamente en el cálculo. Por eso, dos trabajadores que reciben una subida idéntica pueden experimentar consecuencias diferentes dependiendo de sus ingresos anteriores y de su situación familiar.

Una subida salarial en 2026 puede afectar a la revisión de 2027

Otro aspecto importante es el momento en que la Seguridad Social revisa los ingresos.

El incentivo se calcula utilizando información económica de ejercicios anteriores. Para su aplicación en 2026, se compara el incremento de ingresos laborales registrado en 2025 respecto a 2024.

En consecuencia, una subida salarial obtenida durante 2026 puede tener efectos en la revisión correspondiente a 2027.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social aplica el incentivo de oficio, por lo que no es necesario presentar una solicitud específica para acogerse a él.

Sin embargo, los beneficiarios deben comunicar las variaciones relevantes de sus circunstancias dentro de los plazos establecidos. También hay que tener presente que la exención está vinculada al incremento anual de ingresos. Si el salario permanece estable en ejercicios posteriores, el incentivo puede dejar de aplicarse en los mismos términos.