Ahorro

Cómo funciona la lista de la compra inversa que te ayudará a ahorrar dinero en el supermercado

Lista de la compra
Lista de la compra. MiTele
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En una época marcada por la escalada continua de precios en los supermercados, saber encontrar nuevas estrategias que nos permitan ahorrar en la cesta de la compra se ha convertido en una de las prioridades más importantes para muchas familias. Y entre las técnicas que más están ganando terreno en redes sociales y portales especializados se encuentra una que puede parecer contraintuitiva, pero que es sorprendentemente eficaz: la lista de la compra inversa.

De pensar en lo que falta a mirar lo que sobra

El funcionamiento de este método es simple, pero rompe con la lógica habitual. En lugar de comenzar la lista de la compra anotando lo que crees que necesitas, se parte de lo que ya tienes en casa. La propuesta empieza por hacer un repaso exhaustivo a la despensa, nevera y congelador, tomar nota de los alimentos disponibles y, a partir de ahí, planificar las comidas de la semana. 

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Solo cuando se ha aprovechado lo que ya está en la cocina, se elabora una lista de productos complementarios que se deben comprar en el supermercado, y así completar los menús. Es decir, que en lugar de comprar como primer paso, para llenar la nevera y la despensa, lo que hacemos antes que nada es configurar las comidas para solo comprar lo que necesitamos para cocinarlas.

Esta estrategia permite reducir significativamente el desperdicio de alimentos y evitar compras duplicadas, lo que se traduce directamente en ahorro económico y sostenibilidad alimentaria.

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Más ahorro, menos improvisación

Una de las grandes ventajas de este método es que reduce las compras impulsivas. Lo que haces es mirar lo que tienes y en base a eso ver lo que necesitas. Muchas personas compran sin tener en cuenta lo acumulado en casa, lo que provoca no solo desperdicio, sino también una pérdida de dinero y espacio.

Además, este enfoque favorece una planificación más estructurada, en la que incluso puede aprovecharse para introducir alimentos olvidados o productos a punto de caducar en la dieta semanal.

De esta manera también se reducen los desperdicios, uno de los grandes problemas de nuestra sociedad. Los datos lo confirman: en 2024, los hogares españoles tiraron a la basura más de 1.125 millones de kilos/litros de comida, lo que equivale a 24,38 kilos por persona según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Muchos de esos alimentos terminan en la basura por olvido, caducidad o falta de planificación. La lista de la compra inversa ayuda a identificar rápidamente qué productos deben consumirse cuanto antes y cuáles pueden integrarse en el menú de forma prioritaria.

Tecnología al servicio del ahorro

Aunque el método puede llevarse a cabo con papel y bolígrafo, existen aplicaciones gratuitas como Listonic, AnyList o Bring! que permiten crear inventarios personalizados, ordenarlos por fecha de caducidad o categoría, y compartir listas con otros miembros del hogar. Esta digitalización del proceso facilita aún más su incorporación a la rutina semanal y permite ajustar las compras en tiempo real.

La clave está en dedicar unos minutos a revisar armarios y neveras antes de salir a hacer la compra. Una inversión mínima de tiempo que puede tener un impacto muy notable a final de mes.

El paso fundamental para implementar esta técnica es asumir un cambio de mentalidad: dejar de pensar en lo que “necesito comprar” y empezar por “qué tengo y cómo puedo aprovecharlo”. Una simple inversión en planificación semanal que, al cabo de los meses, no solo reduce gastos, sino que fomenta hábitos de consumo más sostenibles y conscientes.

En tiempos donde cada subida de precio se siente en el bolsillo, la lista de la compra inversa se presenta como una estrategia útil, eficaz y al alcance de todos.