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Todo lo que tienes que saber sobre los "venture capital": invertir en startups desde 100 euros con mucho riesgo

Invirtiendo dinero en startups. Telecinco.es
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Durante décadas, el venture capital, que viene a significar en castellano capital riesgo, ha sido territorio para grandes inversores y fondos con enormes bolsillos. Sin embargo, en los últimos años ha aparecido una nueva modalidad: la inversión minorista en startups a través de plataformas de equity crowdfunding, que permite a particulares invertir desde cantidades relativamente pequeñas. Pero el camino no es fácil y, además, conlleva asumar un riesgo de lo más elevado.

¿Qué es el venture capital?

El venture capital consiste en aportar capital a empresas emergentes con alto potencial de crecimiento, a cambio de participación accionarial. No se considera que sea un préstamo, sino una inversión con riesgo. El objetivo es que algunas de estas startups escalen de tal manera que compensen con creces las pérdidas de las otras. En ese sentido, no es comparable con las inversiones tradicionales, mucho más conservadoras.

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Los fondos de VC tradicionales operan con tickets grandes, esperan retornos en plazos largos y diversifican apuestas. Recientemente ha emergido el concepto de micro venture capital, que son fondos más pequeños que se centran en fases tempranas con disparidad de estrategias. Según un estudio, los micro VCs muestran menos participación en sindicación y diferencian su enfoque respecto a fondos tradicionales.

Invertir con poco: las plataformas de equity crowdfunding

La democratización de la inversión en startups ocurre gracias al equity crowdfunding. De esta manera, es posible invertir en startups con tan solo 100€, a través de plataformas reguladas que gestionan todo el proceso legal, el rigor de due diligence y la gestión de participaciones. Uno de los ejemplos es MicroVentures, que permite invertir desde 100 USD (aproximadamente 90–100 €) en empresas privadas previamente evaluadas. 

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En Europa, plataformas como Republic Europe también operan dentro del esquema de inversiones en startups con acceso abierto, aunque advierten que “invertir conlleva riesgos, incluyendo pérdida de capital, iliquidez y dilución”.

Y si miramos específicamente dentro de nuestras fronteras, plataformas como Capital Cell son reconocidas: solo el 3% de las empresas que se acercan cumplen los criterios para ser aceptadas. Eso revela la selectividad y el rigor que pretenden aplicar para proteger inversores. 

Riesgos muy reales al invertir en startups

Invertir en startups conlleva riesgos elevados. Entre los principales:

  • Alta tasa de fracaso: muchas startups no alcanzan crecimiento sostenible o quiebran. Desde sitios educativos se menciona que “9 de cada 10 startups fallan”.
  • Illiquidez: a diferencia de acciones cotizadas, no hay mercado secundario garantizado para revender tus participaciones.
  • Dilución: futuras rondas pueden emitir nuevas acciones que reduzcan tu porcentaje de participación si no puedes aportar más capital.
  • Rendimiento muy variable y de largo plazo: los retornos pueden tardar años en materializarse y solo unas pocas inversiones serán realmente rentables.
  • Costes y comisiones ocultas: tasas de plataforma, costes legales, custodia de acciones o cargos de salida pueden afectar la rentabilidad real.
  • Selección difícil: elegir la startup correcta requiere conocimiento del sector, evaluación del equipo fundador, producto y mercado.

¿Vale la pena este tipo de inversión?

La respuesta depende de tu perfil. Para inversores con tolerancia elevada al riesgo, que diversifiquen con decenas de participaciones pequeñas, puede ser una vía interesante para captar niños de crecimiento. Pero no es una apuesta segura ni adecuada para capital que no estás dispuesto a perder.

El venture capital tradicional sigue dominando para grandes inversores. En España, los fondos más activos, como puede ser Buenavista Ventures con 150 millones bajo gestión, siguen centrando inversiones importantes en nuevas empresas tecnológicas. En cualquier caso, es importante saber que el ecosistema crece: en 2024 las startups españolas captaron más de 3.100 millones de euros en capital riesgo, cifra récord que muestra interés institucional robusto. Además, plataformas de equity crowdfunding reguladas por la CNMV como Socios&Inversores fijan inversiones mínimas más altas (por ejemplo, 3.000 € en The Crowd Angel).