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Convertirse en padre o madre no solo implica disfrutar de una montaña de emociones y nuevos aprendizajes, sino que también supone un gasto muy importante que, en ocasiones, puede parecer demasiado. Mobiliario, cuidados, educación, ropa y complementos… Para aliviar un poco esa carga existen ciertos beneficios fiscales y ayudas públicas que muchas veces pueden pasar desapercibidas. Te contamos qué puedes solicitar, desde un nacimiento o la adopción, hasta los primeros años, qué requisitos tienen y cómo sacarle partido para aligerar la carga económica de la familia.

Nacimiento o adopción: el primer impulso

En el Estatuto español de la Agencia Tributaria se recoge que “la deducción por nacimiento, adopción o acogimiento de menores” permite aplicar un importe por el simple hecho del nacimiento o adopción de un hijo en ese año impositivo. En general Agencia Tributaria establece esta cantidad en 600 euros, aunque establece límites máximos para poder aplicar esta deducción.

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Además, a nivel estatal, las madres y padres trabajadores con hijos menores de tres años pueden acogerse a la “deducción por maternidad” que “asciende a 1.200 euros por cada hijo/a menor de 3 años” según la Agencia Tributaria. Además se puede elegir aplicar la deducción de golpe, o recibir 100 euros al mes durante un año. 

Estas medidas tratan de compensar los gastos iniciales que se disparan en torno al embarazo, parto o acogimiento. Además, la propia Seguridad Social informa de que “la prestación por nacimiento, adopción y cuidado de menores” es un derecho que debe gestionarse. 

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Qué ayudas y deducciones puedes reclamar

Mientras que los importes concretos varían según comunidad autónoma, conviene estar atento a tres líneas claras:

  • Deducción por hijos a cargo o mínimos por descendientes: en la declaración del IRPF aparecen importes que las comunidades amplían. Por ejemplo, en Andalucía se fija “Primer hijo 2.510 euros; segundo 2.820; tercero 4.170…” para deducción mínima por descendientes.
  • Deducciones autonómicas por nacimiento o adopción: muchas comunidades autonómas conceden un importe al simple hecho del nacimiento o adopción. En Baleares, por ejemplo: “800 euros por el primer hijo; 1.000 por el segundo…”. 
  • Becas de educación infantil: Cada Comunidad y territorio suele emitir becas para aquellas familiar que no han podido disfrutar de la educación pública. Los plazos, cantidades y detalles varían en cada caso, por lo que conviene estar atento para no perder esta posibilidad.

Además, la deducción por familia numerosa llega a “1.200 euros anuales” según la Ley del IRPF, y hasta 2.400 euros si es categoría especial. En cualquier caso, conviene consultar las cantidades y condiciones para cada Comunidad Autónoma, ya que estas varían ostensiblemente.

Desde el embarazo ¿qué puedes hacer?

Aunque muchas ayudas se activan al nacimiento o adopción, es importante anticiparse. Por eso, es importante ya revisar los requisitos durante el embarazo para cumplir plazos. Por ejemplo, en Castilla y León el “bono‑nacimiento” exige solicitar “en los tres meses desde el nacimiento o adopción”. Asimismo, establecer la afiliación a seguridad social, cumplir con cotización mínima y conocer los plazos de las deducciones por maternidad o nacimiento puede marcar la diferencia.

Aspectos clave antes de solicitar

Para aprovechar estos beneficios es importante tener claros varios factores:

  • No basta con conocer el importe: revisa condiciones como cotización, edad del menor, régimen de acogimiento o adopción.
  • Conviene mantener documentación: partidas de nacimiento, certificados de familia numerosa, cotizaciones, gastos de guardería.
  • La aplicación puede ser anticipada (por ejemplo en la deducción por maternidad se puede solicitar el pago mensual de 100 €/mes). 
  • Los efectos fiscales varían en función de tu comunidad autónoma y de tu situación (ingresos, número de hijos, discapacidad, etc.). 

Es importante ser conscientes de todo esto, ya que las deducciones por descendientes pueden suponer varios miles de euros de ahorro en la declaración de la renta. 

¿Y cuánto puedes ahorrar en la práctica?

El ahorro dependerá de tu base imponible, del número de hijos y del momento en que solicites la ayuda. Por ejemplo, la deducción mínima estatal por maternidad de 1.200 euros ya presenta una cifra concreta que reduce la cuota de IRPF. Pero si además la comunidad donde vives aporta una deducción adicional por cada hijo o por nacimiento, ese valor puede crecer. En el caso de deducciones autonómicas por nacimiento en regiones específicas, hablamos de importes que oscilan entre 800 y 1.400 euros por hijo como mínimo. 

Ser padre o madre primerizo implica tomar muchas decisiones, pero una de las más inteligentes es conocer y gestionar las ayudas y deducciones que ya están a tu alcance. Desde la deducción por maternidad hasta la mínima por descendientes o las ayudas autonómicas por nacimiento, estos incentivos están diseñados para aliviar la carga económica que supone incorporar un nuevo miembro al hogar. El primer paso lo das tú al informarte: compara tu comunidad, reúne la documentación y solicita los beneficios lo antes posible. Al fin y al cabo, la llegada de un hijo merece toda la atención… también en lo financiero.