Un abogado explica cuándo una empresa puede despedir a un trabajador si sus familiares usan su descuento

Una persona pagando un regalo
Una persona pagando un regalo. Kaboompics / Pexels
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En muchas compañías, los trabajadores disponen de ventajas internas como descuentos especiales para adquirir productos o servicios de la empresa.

Estos beneficios forman parte de las políticas de recursos humanos y suelen utilizarse como incentivos para mejorar el clima laboral o fidelizar a la plantilla. Sin embargo, su uso también puede generar conflictos cuando no está claro hasta qué punto esos descuentos pueden utilizarse para beneficiar, también, familiares o personas cercanas.

¿Se puede despedir a un empleado o empleada por pagar productos que en realidad estaban destinados a un familiar? ¿Puede la empresa considerar que se trata de un uso indebido de una ventaja laboral reservada exclusivamente para el trabajador?

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Nicolás López, abogado, explica que la legislación laboral española no establece una norma general que regule el uso de estos descuentos: "La legislación laboral no contiene una regulación específica sobre el régimen de los descuentos de empleado ni sobre quién puede beneficiarse de ellos, por lo que la clave suele encontrarse en las normas internas de cada empresa".

El papel de las normas internas de las empresas

Los descuentos para empleados suelen estar regulados mediante instrucciones internas, reglamentos corporativos o acuerdos de negociación colectiva. En estos documentos se define quién puede beneficiarse de la ventaja, en qué condiciones se aplica y si puede extenderse a familiares o terceros.

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Según explica López, estas normas internas tienen un peso fundamental desde el punto de vista jurídico. “Las reglas internas de la empresa concretan cómo debe utilizarse el beneficio y permiten vincular una eventual sanción al incumplimiento de esas directrices empresariales”, indica.

Si una política corporativa establece que el descuento solo puede utilizarse para compras personales del trabajador, utilizarlo para terceros podría interpretarse como un incumplimiento de las instrucciones empresariales.

No obstante, el experto recuerda que en cualquier procedimiento disciplinario la empresa debe demostrar que el trabajador conocía esas reglas y que existía una prohibición clara sobre el uso del descuento.

¿Puede considerarse una falta grave?

El uso indebido de beneficios laborales puede encuadrarse dentro de lo que el derecho laboral denomina transgresión de la buena fe contractual. Este principio implica que el trabajador debe actuar con lealtad y respeto hacia los intereses de la empresa.

Según el abogado, el problema aparece cuando el trabajador utiliza una ventaja vinculada a su condición laboral de una forma distinta a la prevista por la empresa. El aprovechamiento del descuento en beneficio de terceras personas puede interpretarse como una actuación contraria a la confianza depositada en el trabajador, especialmente si existe una norma interna que limita el uso de ese beneficio”, explica. En ese contexto, la empresa podría considerar que el trabajador ha realizado un uso indebido de una ventaja que estaba destinada únicamente a su uso personal.

Sin embargo, la gravedad de la conducta depende de múltiples factores. El ordenamiento laboral español exige que las sanciones disciplinarias sean proporcionales a los hechos cometidos.

La importancia de la intención y la reiteración

En muchos casos, los tribunales analizan aspectos como la intención del trabajador, el posible perjuicio económico para la empresa o la reiteración de la conducta.

López señala que no siempre es necesario que exista un daño económico real para que se considere una infracción disciplinaria. La gravedad puede derivarse de la pérdida de confianza que genera el uso indebido de una ventaja vinculada al puesto de trabajo, incluso aunque no exista un perjuicio económico directo para la empresa”, explica. No obstante, también influyen otros elementos como el carácter ocasional de la conducta o la ausencia de intención fraudulenta.

Si el uso del descuento se produce de forma puntual, sin ánimo de obtener un beneficio indebido y sin causar perjuicio a la empresa, el juez podría considerar que la sanción disciplinaria es desproporcionada.

Por el contrario, cuando la conducta se repite o se demuestra que el trabajador conocía claramente la prohibición, la empresa puede entender que existe un abuso de confianza suficiente para justificar medidas disciplinarias más severas.

La carga de la prueba en los despidos disciplinarios

En caso de conflicto judicial, corresponde a la empresa demostrar que el trabajador incumplió una norma interna y que esa infracción justifica la sanción impuesta.

Según explica el abogado, la empresa debe acreditar no solo la existencia de la regla interna, sino también que el trabajador tenía conocimiento de ella: "La empresa tiene la carga de demostrar tanto la existencia de la norma como el conocimiento del trabajador sobre esa prohibición”.

Además, el despido disciplinario debe cumplir requisitos formales muy estrictos. La empresa debe entregar una carta de despido en la que se expliquen de forma detallada los hechos que motivan la decisión y la fecha en la que se produjeron.

Si esos requisitos no se cumplen o si los hechos no quedan suficientemente acreditados, el despido puede ser declarado improcedente por los tribunales.

Cómo evitar conflictos por el uso de beneficios laborales

Para evitar problemas laborales relacionados con descuentos de empleado, los expertos recomiendan actuar con prudencia y revisar cuidadosamente las políticas internas de la empresa.

Según explica López, la forma más segura de utilizar estos beneficios es seguir estrictamente las reglas establecidas por la compañía. Lo recomendable es aplicar el descuento únicamente en los supuestos permitidos por la política interna y evitar utilizarlo en compras destinadas a terceros si no existe una autorización expresa”, señala.

También aconseja conservar cualquier comunicación o autorización recibida por parte de la empresa en caso de dudas sobre el uso de estos beneficios.

El abogado recuerda que cada situación debe analizarse de forma individual y que, en derecho laboral, la interpretación depende de las circunstancias concretas de cada caso. “Para que un despido por este motivo prospere, normalmente la conducta debe ser clara, relevante o reiterada, aunque siempre existe un margen de interpretación judicial”, explica.