Leyes

Los bares estarán obligados a dar ciertas cosas gratis: un cambio que se notará desde ya

Sobras en un restaurante
Sobras en un restaurante. Getty Images
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Durante décadas, pedir que te envolvieran las sobras de un restaurante era, en España, un gesto que incomodaba a partes iguales a quien lo pedía y a quien lo servía. El llamado 'doggy bag', un concepto importado de la cultura anglosajona, donde llevarse lo que sobra es tan habitual como pedir la cuenta, nunca ha acabado de arraigar en la hostelería española. La Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario termina con esa ambigüedad de un plumazo, haciendo que llevarse las sobras de una comida en un restaurante ya no sea una simple opción comercial, sino un derecho del consumidor reconocido por ley.

Qué deben dar gratis y desde cuándo

La obligación central para la hostelería es clara y no admite excepciones por tamaño del establecimiento. Desde la entrada en vigor inicial de la ley, en enero de 2025, los establecimientos hosteleros tienen dos obligaciones que no admiten excepción por tamaño ni superficie. La primera es facilitar al cliente que pueda llevarse la comida que no haya consumido, sin coste adicional, salvo en formatos de bufé libre o similares donde la disponibilidad de comida no está limitada. En el caso de envases de plástico de un solo uso, sí puede repercutirse el coste al cliente, conforme a la normativa vigente sobre plásticos. 

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La segunda obligación complementaria afecta a cómo se comunica este derecho al comensal, ya que el establecimiento tiene que anunciar el derecho del consumidor con información clara en la carta, visible y legible, estando disponible preferiblemente en el menú. 

En cuanto al envase mismo, el restaurante está obligado a dispensar los alimentos en un envase gratuito que sea apto para uso alimentario, sin coste adicional para el cliente y fabricado con materiales sostenibles y reciclables. No vale cualquier bolsa de plástico, ya que la ley exige que el recipiente sea reutilizable o fácilmente reciclable, y el coste de su provisión corre íntegramente a cargo del local.

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Sobras

Sin excepciones de tamaño y con sanciones

Este es uno de los aspectos que más confusión ha generado en el sector. A diferencia de otras obligaciones de la ley, la obligación de facilitar envases gratuitos para las sobras no admite ninguna excepción por tamaño. Aquellos bares y restaurantes que incumplan la norma pueden acarrear sanciones de la Dirección General de Consumo de hasta 60.000 euros

La tramitación de las multas corresponde a las comunidades autónomas, a través de sus direcciones generales de Consumo. El régimen sancionador distingue tres niveles: las infracciones leves pueden acarrear multas de hasta 2.000 euros; las graves, entre 2.001 y 60.000 euros; y las muy graves, hasta 500.000 euros. Los plazos de prescripción oscilan entre seis meses y dos años, según la gravedad. 

Por qué el táper era un problema cultural y no solo logístico

El trasfondo de la norma es claro: cada ciudadano europeo desperdicia alrededor de 140 kilos de alimentos al año, y en España la cifra ronda los 28 kilos por persona. Reducir este impacto exige no solo regulación, sino también un cambio cultural. Pedir un envase en un restaurante deja de ser un gesto incómodo para convertirse en una práctica normalizada y respaldada por la ley.

Según datos de Eurostat, se calcula que en bares y restaurantes se desperdician en España más de 181 millones de kilos de comida al año, extrapolando la media de cuatro kilos por persona que cifraba Eurostat con datos de 2020 al número de habitantes mayores de cuatro años.

Detrás de esta cifra hay un factor psicológico documentado: en España, el rito social de la mesa prioriza la generosidad sobre la eficiencia, y pedir que embalen lo que no se ha terminado se percibía, en muchos contextos, como una muestra de cicatería. La ley, en ese sentido, no solo impone una obligación logística al bar; también normaliza un comportamiento que hasta ahora dependía del criterio cultural de cada comensal. La Ley 1/2025 de Prevención de Pérdidas y el Desperdicio Alimentario estipula la obligatoriedad de los restaurantes a facilitar que el cliente pueda llevarse a casa las sobras de la comida que han pedido, debiendo facilitar un envase gratuito y sostenible.