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Aunque no seas McGyver, puedes arreglar una bombilla led con un lápiz: un electricista desvela cómo hacerlo

Colocando una bombilla LED. Getty Images
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Hay trucos que, cuando los ves por primera vez, generan la misma reacción que provocaría un buen truco de magia, con una buena dosis de incredulidad inmediata, seguida de la pregunta inevitable de por qué nadie te lo había explicado antes. Eso es exactamente lo que muchos pensaron al ver un vídeo publicado por Daniel Rojas, el electricista barcelonés conocido en redes como @constructipp, en el que desvela cómo devolver la vida a una bombilla LED usando únicamente un lápiz. 

Por qué se apaga la bombilla LED entera cuando falla un diodo

Para entender por qué funciona el truco del lápiz, primero hace falta comprender qué pasa dentro de una bombilla LED cuando deja de funcionar. La bombilla LED utiliza diodos emisores de luz que funcionan por la comunicación que hay entre dichos diodos, es decir, entre sus múltiples luces en su interior que funcionan expulsando una intensa luz con un consumo energético mínimo. 

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A más diodos LED, mayor potencia de luz tendrá la bombilla. Esta forma de funcionar aporta una gran potencia de luz con un consumo mínimo, pero esta ventaja es su punto débil ya que en caso de que uno de los diodos LED se deteriore, todos dejan de funcionar todos los demás, ya que están unidos unos a otros. Es decir, que al estropearse uno de los diodos se rompe la "señal" de emisión de luz y se para dicha comunicación lumínica para todos los demás.

Las bombillas LED tienen una alta duración a la que todavía se le puede dar más vida cuando se estropean. En el 90% de los casos dejan de funcionar porque se rompe la conductividad entre sus diodos LED, y eso es algo que podemos reparar en un abrir y cerrar de ojos y GRATIS. 

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Por esta razón, en el caso de daño de un diodo todo el circuito deja de funcionar. La falla más frecuente es precisamente la quema de diodos LED. Lo habitual es que se queme un solo diodo; siendo los casos en que se queman varios a la vez poco frecuentes. 

La reparación paso a paso

La labor de reparación se basa en localizar ese diodo defectuoso, puentearlo de manera que el resto continúe recibiendo corriente eléctrica y así pueda continuar funcionando. El proceso comienza abriendo la bombilla con un objeto que haga palanca para separar el casquillo del difusor. Una vez expuestos los diodos, los elementos dañados pueden apreciarse visualmente: aparece un punto negro en el LED quemado.

Localizado el diodo fundido, se retira de la placa. Una vez que ya hemos identificado el LED dañado, remarcamos una especie de puente con la punta del lápiz. Esa especie de puente entre los dos polos nos brindará la continuidad necesaria para hacer que las demás LED funcionen de manera correcta. El grafito es un excelente conductor; ya el LED dañado no se reparará, pero sí permitirá el flujo de corriente hacia los demás LED haciendo que tengas una bombilla casi nueva al más bajo coste. Algo sencillo y rápido, además de estar al alcance de todos. 

Hay que tener en cuenta que al puentear un diodo, la bombilla reparada emitirá algo menos de luz que antes, y que irá en proporción al número de diodos que tenga. El número de diodos LED que tenga tu bombilla determinará la pérdida de intensidad de luz que quede tras la reparación del diodo que no funciona. Normalmente, si se apagan 1 o 2 diodos LED, la diferencia de intensidad apenas se nota.

La física detrás del truco

La solución que propone Daniel Rojas en su vídeo se apoya en una propiedad del grafito, el material que forma la mina de cualquier lápiz, que muy poca gente conoce. Sí, el grafito conduce la electricidad fácilmente. Es uno de los pocos no metales que es un conductor eléctrico eficaz, una propiedad que deriva directamente de su estructura atómica única y el comportamiento de sus electrones. La razón principal por la que el grafito conduce la electricidad es su estructura en capas. Cada átomo de carbono comparte electrones con solo otros tres átomos, dejando un electrón por átomo libre para moverse a lo largo de estas capas, creando un "mar" de electrones móviles que pueden transportar una corriente eléctrica. 

Las minas de los lápices que utilizamos están formadas por una clase de carbono denominado grafito, el cual presenta enlaces covalente puros. Sin embargo es un excelente conductor de electricidad.