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El truco para refrescar la casa durante una ola de calor pagando menos en la factura: "Combinar el aire acondicionado a 25º C con un ventilador"

El aire acondicionado, con ayuda de un ventilador de techo o de pie, ayuda a mejorar el confort térmico y reducir la factura eléctrica en plena ola de calor. Pexels
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Una ola de calor tras otra está poniendo a prueba el bolsillo de los consumidores con un gasto disparado en el consumo eléctrico. En España, el 60,5% de los ciudadanos utiliza más la climatización que hace cinco años y 1 de cada 4 ya ha adaptado su vivienda al calor. Por eso, mantener la vivienda fresca con estas temperaturas sin disparar la factura eléctrica es un reto.

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Una combinación perfecta

El aumento de las temperaturas, los veranos más largos y la necesidad de garantizar el bienestar en casa han convertido la climatización en una cuestión estructural. En este contexto, los expertos insisten en que la eficiencia depende menos de renunciar al aire acondicionado y más de saber utilizarlo correctamente.

Pol Brau, Business Manager de la compañía energética Chippio, en declaraciones a la web de 'Informativos Telecinco', desmonta la idea de que encender el aire acondicionado implique necesariamente un gasto desorbitado. “No es un mito que el aire acondicionado es uno de los electrodomésticos que más energía consume, pero sí es un mito que encenderlo tenga que arruinarnos”, explica. Durante años, recuerda, “históricamente asociábamos las olas de calor con facturas desorbitadas porque no teníamos herramientas para gestionar nuestro consumo”. Hoy, con tarifas que permiten acceder a precios reales del mercado y con un uso más inteligente, “puedes mantener tu casa fresca sin llevarte un susto a final de mes”. La clave, resume, es que “ya no es no consumir, sino saber cuándo y cómo hacerlo”.

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Ese “cómo” es precisamente donde muchos hogares fallan. Brau señala que uno de los errores más extendidos es llegar a casa y programar el aire a temperaturas muy bajas, “a 18 ºC, pensando que así la casa se enfriará más rápido”. Sin embargo, advierte, “así lo que conseguimos es que el aparato trabaje al máximo de su capacidad, disparando el consumo, y que tarde lo mismo en climatizar la estancia”. A ello se suma otro hábito perjudicial como es encender y apagar el aparato continuamente. “Los picos de arranque del compresor consumen muchísima energía”, señala. Por eso insiste en que “es mucho más eficiente mantener una temperatura constante y moderada durante más tiempo”.

Los especialistas recomiendan mantener el aire entre 24 ºC y 26 ºC, una franja que garantiza confort sin elevar el consumo. Brau recuerda que “por cada grado de menos que le exijas al termostato, el consumo de energía aumentará aproximadamente entre un 7% y un 8%”. Y propone un truco especialmente eficaz: “un gran truco es combinar el aire acondicionado a 25 ºC con un simple ventilador de techo o de pie, ya que el movimiento del aire reduce la sensación térmica un par de grados más consumiendo una cantidad de electricidad mucho menor”.

Los datos respaldan la importancia de climatizar bien. Según el III Barómetro de la Climatización en España, elaborado por Daikin, los españoles gastan una media de 101 euros al mes en verano, lo que sitúa el coste del aire acondicionado en torno a 72 céntimos diarios. El 90 % de los ciudadanos considera esencial mantener una temperatura estable en casa y el 75 % reconoce que el calor afecta directamente a su bienestar, especialmente al sueño. De hecho, el 61 % tiene dificultades para dormir durante las noches más calurosas.

En este punto, el papel del ventilador cobra relevancia. El profesor emérito de Fisiología de la Universidad de Barcelona, Ginés Viscor, destaca que el cuerpo necesita bajar su temperatura antes de dormir y que el calor extremo dificulta ese proceso. Por ello recomienda instalar ventiladores de techo, una “ayuda estupenda” para disipar el calor corporal. “Ahora los hacen muy silenciosos y generan un flujo de aire que crea unas muy buenas condiciones para el sueño”, afirma. También advierte de un efecto colateral del aire acondicionado: cuando muchos aparatos funcionan a la vez, el calor expulsado al exterior contribuye a generar islas de calor en las ciudades.

Controlar el gasto energético

Se trata de conclusiones que también han sido investigadas en otros países como informa ‘La Vanguardia’, a partir de estudios publicados en ‘The Lancet Planetary Health’ por el que “el uso de ventiladores interiores permite aumentar entre 3 y 4 grados la temperatura considerada confortable sin reducir la sensación de bienestar”. Esto significa que una habitación puede resultar agradable con ventilación a 28 o 30 grados, mientras que con aire acondicionado habría que bajar a unos 25 grados para lograr una sensación similar. Además, “un ventilador de techo utilizado durante 800 horas al año consume aproximadamente 10,4 kWh, mientras que un aire acondicionado comparable puede alcanzar los 392 kWh en el mismo periodo”. En condiciones equivalentes, el aire acondicionado puede consumir “hasta 38 veces más energía que un ventilador de techo”.

El ingeniero Daniel Beguería coincide en que “el ventilador de techo es el más cómodo y eficiente para el día a día porque reparte mejor el aire y no ocupa espacio”. Pero también recuerda que no puede sustituir siempre al aire acondicionado porque se limita a mejorar la sensación térmica, pero no baja la temperatura real. En viviendas mal aisladas, con humedad elevada o con calor acumulado durante días, el aire acondicionado sigue siendo necesario.

Por eso, la solución más eficaz suele ser la combinación de ambos sistemas. Según el análisis citado por ‘La Vanguardia’, “el uso conjunto de ventiladores y aire acondicionado puede reducir el consumo energético entre un 17 % y un 73 %, según las condiciones”. Beguería añade otro consejo clave como evitar poner el aire demasiado bajo. “Hay una tendencia a intentar enfriar la casa muy rápido y eso genera más consumo y menos confort”, advierte. Lo ideal es mantener temperaturas razonables y constantes, e incluso usar la función deshumidificadora cuando la humedad es el problema principal.