Reforma del reglamento de viajeros de avión de la UE: el nuevo derecho de los menores de 14 años que viajen con sus padres

Las instituciones comunitarias habían denunciado que esta práctica comprometía la seguridad y el bienestar de los niños
El Parlamento Europeo respalda el derecho a compensación por retraso de vuelos y exige la gratuidad de una maleta de mano
La Unión Europea ha actualizado el reglamento que regula los derechos de los pasajeros de avión tras décadas de negociaciones. Entre las novedades más destacadas figura la garantía de que las familias con menores de 14 años puedan viajar en asientos contiguos sin coste adicional, un derecho que responde a una demanda recurrente de los pasajeros obligados a pagar para evitar que sus hijos viajasen separados.

Asiento contiguo sin coste
El acuerdo busca que los derechos de los viajeros “solo tengan sentido si pueden cumplirse de manera efectiva”, tal como señaló el ministro de Transportes de Chipre, Alexis Vafeades, cuyo país ostenta la presidencia semestral de la UE.
Uno de los avances más relevantes afecta a las familias que viajan con menores. La nueva normativa garantiza que cualquier persona que acompañe a un niño de hasta 14 años deberá recibir un asiento contiguo sin pagar suplementos. Este derecho se aplicará también a los pasajeros con discapacidad, movilidad reducida y mujeres embarazadas. La medida busca evitar situaciones en las que los menores quedan separados de sus padres o tutores durante el vuelo, una práctica que ha generado19463127 y que, según las instituciones europeas, compromete la seguridad y el bienestar de los niños. Con esta reforma, las aerolíneas estarán obligadas a asignar los asientos de forma que se preserve la unidad familiar, sin que ello dependa de la tarifa contratada ni de servicios adicionales.
La reforma introduce asimismo mejoras en la información que deben recibir los pasajeros. Las aerolíneas estarán obligadas a comunicar, en un plazo máximo de cuatro días tras la finalización del viaje, los derechos de los viajeros y los mecanismos para reclamar una indemnización.
Los usuarios dispondrán de nueve meses para presentar solicitudes y las compañías tendrán 30 días para resolverlas, abonar las compensaciones o justificar la existencia de circunstancias extraordinarias. Estas circunstancias, que eximen del pago de indemnizaciones, se recogen en una lista abierta que incluye catástrofes naturales, guerras, condiciones meteorológicas adversas, huelgas en aeropuertos o incidentes con pasajeros conflictivos.
En materia de reembolsos, el acuerdo establece que los viajeros que hayan adquirido billetes a través de intermediarios recibirán el importe íntegro, incluidas las comisiones, en caso de cancelación del vuelo. El plazo será de siete días, ampliable a 14 cuando el intermediario haya pagado al transportista con cargo a su propia cuenta. Para garantizar la transparencia, los intermediarios deberán informar desde el inicio del proceso de reserva sobre los mecanismos de reembolso aplicables, y las aerolíneas deberán indicar públicamente si cooperan con ellos. Además, se prohibirán prácticas como la captura de datos en pantalla, que permitía a algunos intermediarios reservar billetes sin revelar su condición.
El acuerdo también refuerza la comparabilidad de tarifas y reconoce el derecho a viajar sin coste adicional con un artículo personal, como una bolsa pequeña o una mochila. Para los responsables políticos, la reforma supone un hito. El vicepresidente de la Comisión de Transportes y Turismo, Virginijus Sinkevičius, celebró que los pasajeros “no pierdan derechos adquiridos” y que se refuerce la protección de quienes más lo necesitan. El ponente del texto, Andrey Novakov, destacó que, tras trece años de parálisis, la UE contará por fin con “reglas en vez de incertidumbre”.
