La nomenclatura de esta función varía entre fabricantes, así como la forma de activarlo
La alternativa al aire acondicionado que gana fuerza en 2026: consume menos y enfría igual
Hay un dato que raramente forma parte de la conversación cuando se habla de ahorro energético en el hogar, pero que en realidad es terriblemente relevante. El frigorífico es, con enorme diferencia, el electrodoméstico que más peso tiene en la factura eléctrica española. Según los datos del IDAE, este aparato supone el 30,6% del consumo total de electricidad de un hogar medio, muy por delante del televisor (12,2%) o de la lavadora (11,8%).
La lógica es tan sencilla como aplastante. Mientras el horno solo se enciende cuando se cocina y el aire acondicionado descansa la mayor parte del año, la nevera funciona las 24 horas del día, los 365 días del año, funcionando sin descanso. En términos económicos, sobre la base de la tarifa regulada PVPC, esto equivaldría a alrededor de 77,16 euros al año solo por enfriar nuestros alimentos.
Lo curioso es que la mayoría de los frigoríficos modernos incorpora una tecla que puede ser física u ocultarse tras un menú y que puede recortar significativamente ese gasto sin cambiar el aparato ni renunciar a nada. Los fabricantes la llaman modo Vacaciones o modo Eco, según la marca, y sigue siendo una gran desconocida.
Qué hace exactamente el modo Vacaciones
Durante periodos de ausencia prolongados, el frigorífico sigue trabajando a pleno rendimiento para mantener la temperatura, aunque apenas haya alimentos. El modo Vacaciones ajusta esa exigencia. El sistema mantiene la temperatura del compartimento refrigerador en torno a los 12 a 16 grados, sensiblemente por encima de los 4 a 7 habituales, lo que se traduce en un ahorro energético notable.
La clave es que el congelador sigue trabajando a temperatura normal, generalmente en torno a los -16 grados, de modo que los alimentos que hayan quedado dentro se conservan sin riesgo.

Cada marca lo llama (y lo activa) de forma distinta
La primera dificultad para el usuario doméstico es identificar la función. La nomenclatura varía. En Balay la característica se etiqueta como Función Vacaciones y activa el modo ahorro solo en el compartimento del frigorífico, sin tocar el del congelador. En LG se llama modo Eco Friendly y está pensado específicamente para ausencias prolongadas.
Bosch distingue expresamente el modo Eco del modo Vacaciones. El primero configura automáticamente el compartimento principal en 6 grados y mantiene un cajón de conservación fresca en 1 grado; el modo Vacaciones va más lejos y se recomienda solo para estancias fuera del hogar. En Samsung la activación requiere mantener pulsado el botón correspondiente durante tres segundos y la temperatura queda por debajo de los 17 grados, con el congelador respetando el ajuste previo. Los modelos más modernos permiten activarlo también en remoto.
Cuándo usarlo (y cuándo no)
Los fabricantes coinciden en que este modo tiene ciertos límites. Para escapadas de menos de siete días, no compensa activar el modo Vacaciones. Es decir, que si la ausencia va a ser de un fin de semana, basta con revisar caducidades y consumir los productos frescos más delicados. FECE fija en cinco días la frontera a partir de la cual activar la función resulta rentable, y solo aconseja vaciar y desenchufar por completo cuando el viaje se prolonga más de tres semanas.
Existe otra práctica que muchos hacen de forma automática, pero en realidad no debería hacerse tan ‘a la ligera’. Desconectar por completo el frigorífico durante ausencias no es la mejor opción, porque el circuito de gas que utiliza para enfriar se desestabiliza al desenchufarlo y, cuando se vuelve a conectar, el aparato necesita más tiempo y más energía para recuperar su rendimiento previo. El modo Vacaciones o Eco, por contraste, mantiene el sistema en marcha con exigencia reducida, y esa continuidad protege tanto los alimentos congelados como la vida útil del propio compresor.
Que la función esté en el aparato no significa que sea lo único que deba preocuparnos. Es importante combinarlo con un mantenimiento básico para sacar el máximo partido a este modo Vacaciones o Eco durante las ausencias. Una alternativa que supone un ahorro, sin necesidad de invertir un solo euro en un electrodoméstico nuevo, puede recortar sensiblemente la partida más pesada de la factura eléctrica doméstica española. La tecla, en la mayoría de los casos, lleva años sobre el aparato. Basta con encontrarla.

