Vuelta al cole

¿Es más caro el comedor escolar o comer en casa? Lo que cuesta de media un menú en el colegio y uno en un hogar

Cocinar en casa suele ser un ahorro considerable al final del mes.. Unplash
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¿Optar por el comedor escolar o tener que comer en casa? La diferencia económica para las familias puede ser importante cuando se multiplica por todos los días lectivos y por el número de hijos.

En España, el comedor del colegio puede moverse desde algo más de 4 euros diarios hasta superar los 7, mientras que preparar un menú infantil en el hogar presenta un coste directo de ingredientes estimado entre 2 y 3,50 euros por ración.

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Oscar Pacheco, analista energético en Papernest, empresa especializada en la gestión de contratos y suscripciones del hogar, explica que el consumo de luz o gas apenas altera esta comparación. “Cocinar representa una parte pequeña de la factura energética del hogar. Según datos del IDAE, supone en torno al 6-7% del consumo de gas de una vivienda, y un porcentaje similar de la factura eléctrica en cocinas de inducción o vitrocerámica”.

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Hasta 156 euros mensuales por el comedor

Las diferencias entre centros educativos son considerables. Según Familiahorra, el comedor escolar cuesta de media unos 97 euros mensuales en colegios públicos, 133 euros en concertados y 156 euros en privados, de acuerdo con los últimos datos disponibles correspondientes al curso 2025-2026.

La ubicación también importa. En España, las tarifas se sitúan aproximadamente entre 4,30 y más de 7 euros diarios. Aragón, Extremadura y Comunitat Valenciana se encuentran entre los territorios más económicos, mientras Navarra, Cataluña o La Rioja superan los 7 euros.

En la Comunitad Valenciana, por ejemplo, el precio fijado es de 4,35 euros diarios para Infantil, Primaria y ESO. En términos mensuales, el comedor puede representar aproximadamente entre 80 y 140 euros por alumno.

Cocinar en casa supone entre 2 y 3,50 euros por menú

Atendiendo exclusivamente a los ingredientes, cocinar en el hogar suele resultar más económico.

Un menú infantil preparado en casa puede situarse aproximadamente entre 2 y 3,50 euros, aunque esa cantidad no refleja todo lo necesario para poner el plato sobre la mesa.

Hay que comprar los alimentos, prepararlos y utilizar electrodomésticos. También existe un elemento difícil de trasladar a euros: el tiempo. Además, que un niño pueda comer en casa depende de las posibilidades de conciliación de cada familia.

¿Y cuánto encarece realmente la energía ese plato? Mucho menos de lo que podría pensarse. Tomando como referencia una factura eléctrica doméstica de unos 66 euros mensuales, el experto estima “unos 4-5€ mensuales de electricidad destinados a cocinar para toda la familia”.

La electricidad apenas añade unos céntimos por almuerzo

Al distribuir esos 4 o 5 euros entre todos los platos preparados en una vivienda, el impacto energético de cocinar para un niño se reduce considerablemente. “Repartido entre todas las comidas del hogar, el coste energético atribuible a un único almuerzo infantil es de apenas unos céntimos”, señala Pacheco.

Por tanto, al comparar comedor y comida casera, el elemento decisivo no debería ser cuánto cuesta encender la vitrocerámica o la inducción. “Es, por tanto, un factor menor frente al precio de los propios alimentos, pero conviene incluirlo para que la comparación entre comedor escolar y comida en casa sea realista”, apunta.

La alimentación escolar supera los 100 euros para muchas familias

Más allá del comedor, alimentar a un hijo durante el curso es, cómo no, una partida relevante.

Un estudio elaborado por Deliveroo refleja que el 63% de los españoles reconocía gastar entre 100 y 150 euros mensuales en alimentación por cada hijo en edad escolar.

En los extremos, un 10% declara superar los 200 euros mensuales por niño, mientras otro 10% afirma mantenerse por debajo de los 100 euros. Los hogares con hijos de entre uno y cuatro años son los que registran un mayor desembolso.

El recreo también suma. Cuatro de cada diez padres destinan entre el 20% y el 60% de su gasto mensual en alimentación infantil a los productos consumidos durante ese descanso.

Bocadillo, fruta y leche entre las opciones habituales

El estudio también muestra la preocupación por aquello que los menores llevan al colegio. La mitad de los padres afirma intentar preparar diariamente una comida equilibrada y organizada para el recreo, frente a un 8% que asegura no preocuparse demasiado por esta cuestión.

El bocadillo es la alternativa más frecuente, presente en el 69% de los casos, seguido de la fruta, con un 61%, y del zumo o la leche, con un 46%.