Cómo ahorrar dinero al llevar a los niños al colegio en coche: "Se puede pasar de 800 euros a 260 en todo el curso"
Una familia cuyo colegio se encuentra a 10 kilómetros puede gastar alrededor de 800 euros en combustible durante 175 días lectivos. Un experto energético explica cómo se puede ahorrar dinero en esa partida familiar
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La vuelta al cole tiene gastos evidentes, como libros, material, uniformes o comedor, pero también otros que pueden llegar a pasar prácticamente inadvertidos en el presupuesto familiar. Y uno de ellos aparece cada mañana al arrancar el coche.
Llevar y recoger a los hijos durante todo el curso puede acabar suponiendo cientos de euros únicamente en combustible.
Oscar Pacheco, analista energético en Papernest, empresa especializada en la gestión de contratos y suscripciones del hogar, calcula que una familia cuyo colegio se encuentra a 10 kilómetros puede gastar alrededor de 800 euros en combustible durante 175 días lectivos. “Es una cifra que muchas familias no calculan porque el gasto se diluye en repostajes puntuales, pero que sumada da una de las partidas más importantes de la vuelta al cole”, explica.
Hasta 1.200 euros si el colegio está a 15 kilómetros
La distancia marca enormes diferencias. Estos cálculos parten de un vehículo con un consumo medio de 6,5 litros cada 100 kilómetros, cuatro desplazamientos diarios y un combustible a 1,75 euros por litro, referencia simplificada entre gasolina y diésel. “A 5 km, el gasto ronda los 400€ en el curso. A 10 km, sube a unos 800€. Y a 15 km, se acerca a los 1.200€”, detalla el experto.
La diferencia responde al kilometraje acumulado durante prácticamente nueve meses. “Cada kilómetro adicional se recorre cuatro veces al día, por lo que su impacto se acumula rápido: pasar de un colegio a 5 km a uno a 15 km triplica el gasto anual de combustible”, explica.
A partir de determinadas distancias, deja de ser además una cantidad menor dentro de las cuentas domésticas: “A partir de los 10 km por trayecto, el gasto ronda los 80€ al mes solo en combustible. A 15 km, supera los 100€ mensuales”.
El error de contar únicamente una ida y una vuelta
Uno de los principales errores consiste en pensar que acudir al colegio supone recorrer dos veces la distancia que separa el centro de casa. Si el progenitor regresa al domicilio después de dejar al menor y posteriormente sale de nuevo para recogerlo, son cuatro desplazamientos.
“Es el error más habitual al hacer este cálculo”, advierte el analista. El recorrido completo incluye casa-colegio, colegio-casa y, por la tarde, nuevamente casa-colegio y colegio-casa. “Contar solo ida y vuelta deja fuera la mitad del trayecto real y hace que la familia subestime el gasto a la mitad”.
Este escenario cambia cuando el desplazamiento escolar se combina con otros recorridos. Por ejemplo, si el adulto continúa directamente hacia su trabajo después de dejar al niño, no sería correcto atribuir todos esos kilómetros exclusivamente al colegio.
¿Puede compensar el autobús escolar?
El transporte colectivo presenta una enorme disparidad de precios. Y claro está, no existe una tarifa común en España. Las cantidades dependen del centro, localidad, recorrido y carácter público o privado del servicio.
“El precio del autobús escolar varía mucho según el colegio, la ruta, la ciudad y si es un servicio público o privado”, apunta Pacheco. Como orientación, se sitúa su coste habitual “entre 80 y 130€ al mes”, aunque existen colegios privados con rutas largas que superan los 200 euros.
En diez meses, la horquilla habitual supondría aproximadamente entre 800 y 1.300 euros. Comparada exclusivamente con el combustible, puede resultar semejante o superior al coche en determinados trayectos. Sin embargo, esa comparación deja fuera otros elementos.
“El coche implica además costes de uso del vehículo, tiempo del progenitor y aparcamiento que el autobús no exige”. Los descuentos por hermanos que ofrecen algunos centros también pueden modificar las cuentas.
El coche cuesta bastante más que el combustible
Seguro, impuesto de circulación o ITV son costes fijos que existirían aunque los padres no utilizaran el vehículo para acudir al colegio y, por tanto, no pueden imputarse íntegramente a estos desplazamientos.
Otra cuestión son los gastos que aumentan con el kilometraje. “Los costes variables por uso-neumáticos (unos 200€/año), mantenimiento y averías- sí crecen con los kilómetros recorridos, incluidos los del colegio, y pueden repartirse de forma proporcional al kilometraje”.
Como referencia, mantener un automóvil que recorre aproximadamente 15.000 kilómetros anuales supone entre 2.000 y 3.500 euros al año, según las estimaciones citadas por el experto.
Es el coste global de disponer del vehículo y no una factura generada exclusivamente por llevar a los niños al centro educativo.
Compartir coche puede reducir el combustible a un tercio
Coordinarse con otros padres abre otra posibilidad de ahorro. Tres familias que vivan relativamente cerca y alternen los desplazamientos podrían reducir considerablemente la factura.
“En un escenario ideal en el que tres familias comparten una misma ruta y se turnan por igual, el coste de combustible por familia podría reducirse aproximadamente a un tercio: de los 800€ del ejemplo a 10 km a poco más de 260€ en el curso”.
La organización es determinante, ya que añadir domicilios alejados obliga a recorrer más kilómetros y reduce parte de esa ventaja.
También existen ayudas públicas que pueden alterar por completo las cuentas. Las condiciones dependen de cada autonomía. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, las ayudas individualizadas al transporte escolar para 2026-2027 oscilan entre 260 y 1.100 euros por estudiante y curso en función de los requisitos establecidos.