Vivir de alquiler en Madrid o Barcelona: las dificultades hasta con un salario de 2.000 euros al mes o compartiendo piso

La mayor parte de la oferta de alquileres en Madrid o Barcelona corresponde a apartamentos o habitaciones turísticas de carácter temporal
Rebajar el alquiler de una vivienda en una zona tensionada puede ahorrar al propietario hasta el 90 % del IRPF
La crisis del mercado de la vivienda ha terminado por explotar provocando un tsunami social que recuerda al 15M de hace 11 años con la vuelta de la acampada en la Puerta del Sol de Madrid y en otras ciudades. El mercado está tan roto y disparado que el problema alcanza también a trabajadores con empleo estable y a miles de estudiantes universitarios que buscan alojamiento al inicio del curso. Dos estudios de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) reflejan cómo la falta de oferta y el encarecimiento de los alquileres están reduciendo las opciones tanto para quienes intentan alquilar una vivienda completa como para quienes se ven obligados a buscar una habitación en un piso compartido.

Sin oferta asequible en Madrid o Barcelona
La OCU concluye en dos informes hechos públicos este mes de septiembre que incluso una persona con unos ingresos netos de 2.000 euros al mes tiene problemas para acceder sola a una vivienda de alquiler en Madrid y Barcelona. El estudio toma como referencia a un trabajador con contrato indefinido que busca una residencia habitual y dispone de ahorros para afrontar los gastos iniciales.
Para medir el esfuerzo económico necesario, la organización establece dos escenarios. El primero fija el alquiler en 700 euros mensuales, una cantidad que representa el 35 % de esos ingresos y que se considera un nivel razonable de endeudamiento. El segundo sitúa la renta en 1.000 euros mensuales, lo que supone destinar la mitad del salario al pago de la vivienda.
Los resultados muestran hasta qué punto la oferta de alquiler asequible se ha reducido. En Madrid apenas se localizaron 13 viviendas por debajo de los 700 euros al mes, mientras que en Barcelona solo se encontraron nueve. Aunque las opciones aumentan al elevar el presupuesto hasta los 1.000 euros, la disponibilidad sigue siendo limitada con 543 viviendas en Madrid y 150 en Barcelona.
Además, la oferta existente no siempre permite tener un alquiler estable. En Barcelona, el 84 % de las viviendas identificadas por debajo de los 1.000 euros correspondían a alquileres temporales y solo una pequeña parte estaba destinada a residencia habitual. En Madrid, cerca de tres de cada diez inmuebles dentro de ese rango de precios eran alquileres de corta estancia.
Las dificultades no terminan con el pago mensual. Muchos propietarios exigen fianzas y garantías equivalentes a dos o tres mensualidades, además de la renta del primer mes. Según la OCU, en una vivienda de 1.000 euros mensuales, el desembolso inicial puede alcanzar los 4.000 euros antes de la entrega de llaves.
La organización considera especialmente relevante que el perfil analizado no responde a una situación de vulnerabilidad económica. Aun así, acceder a una vivienda en solitario exige destinar una parte muy importante de los ingresos al alquiler, una situación que, según esta organización, pone de manifiesto el deterioro de la accesibilidad residencial en las principales ciudades españolas.
Universitarios sin pisos para alquilar

La presión del mercado afecta también a los estudiantes universitarios. Ante la imposibilidad de asumir el alquiler de una vivienda completa, muchos compiten por habitaciones en pisos compartidos con otros estudiantes, trabajadores jóvenes y personas que tampoco pueden acceder a un inmueble individual.
La OCU analizó 6.580 ofertas de habitaciones en Madrid y Barcelona y constató que encontrar alojamiento para estudiar tampoco resulta sencillo ni económico. La ciudad más cara es Barcelona, donde el precio medio de una habitación alcanza los 735 euros mensuales. Entre las zonas con precios más elevados destacan Dreta de l’Eixample, con una media de 832 euros, Sant Gervasi-Galvany, con 804 euros, y El Raval, con 800 euros. En el extremo opuesto se sitúan barrios como El Camp de l’Arpa del Clot y El Guinardó, donde los precios medios se sitúan en 577 y 583 euros, respectivamente.
En Madrid, el precio medio de una habitación alcanza los 689 euros mensuales. Las rentas más elevadas se registran en los entornos próximos a Ciudad Universitaria, como Universidad, con 759 euros de media, Nuevos Ministerios-Ríos Rosas, con 757, y Argüelles, con 751 euros. Frente a ello, barrios como Las Águilas permiten encontrar habitaciones por una media de 459 euros, mientras que Abrantes, Vista Alegre y Palomeras Bajas ofrecen precios cercanos a los 500 euros.
Las diferencias entre barrios son tan acusadas que un estudiante puede llegar a ahorrar más de 3.000 euros al año simplemente cambiando de zona de residencia. La OCU aconseja valorar no solo la proximidad a la universidad, sino también el coste del transporte, ya que alejarse de las áreas más demandadas puede traducirse en una reducción significativa del gasto total.
El problema, además, no deja de crecer. Según la organización, los precios de las habitaciones han aumentado más de un 25 % en apenas tres años como consecuencia del desequilibrio entre una oferta insuficiente y una demanda cada vez mayor.
