Diferencias entre un "niño movido" y uno con TDAH ante la llegada del final de curso: la detección temprana, síntomas y cómo actuar
La diferencia principal entre un niño 'movido' y un niño con este tipo de trastorno es que en el TDAH esas dificultades son persistentes
Cómo saber si tu hijo tiene TDAH
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una afección neurobiológica que se manifiesta en la infancia y puede continuar hasta la edad adulta. Este trastorno afecta a un 5% de los menores en edad escolar y se caracteriza por síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad. El TDAH puede afectar significativamente el rendimiento académico, las relaciones sociales y la vida cotidiana de quienes lo padecen.
Con el final y el cierre del curso escolar, miles de familias que han detectado problemas de aprendizaje en los menores durante el año académico se enfrentan a una misma duda: ¿las dificultades académicas de sus hijos son 'normales' o pueden estar relacionadas con trastornos como el TDAH?.
¿Qué es el TDAH y cuáles son sus síntomas?
El final de curso supone un “balance” en las familias que en las que, en muchas ocasiones, se valora un progreso insuficiente, inadecuado o irregular entre los menores. Detectar estos problemas de una forma temprana resulta fundamental para el desarrollo y el aprendizaje de los estudiantes. Por eso, desde el Hospital Universitario HLA Moncloa se recomienda a las familias, centros educativos y a los profesores un seguimiento hacia todos los alumnos para detectar con rapidez qué estudiantes pueden tener un trastorno como el TDAH.
Rosa Coba Sánchez, psicóloga general sanitaria, neuropsicóloga clínica y creadora del programa 'CREZCO' del Hospital Universitario HLA Moncloa, ha explicado en una entrevista con 'Informativos Telecinco' que todos los niños pueden ser movidos, impulsivos o distraídos en determinados momentos. Sin embargo, la diferencia principal entre un niño 'movido' y un niño con este tipo de trastorno es que en el TDAH esas dificultades son persistentes.
Además, estos síntomas aparecen en distintos contextos y afectan claramente al rendimiento o a la vida diaria. Las primeras señales que aparecen cuando un niño padece este tipo de trastornos son:
- Dificultad para mantener la atención.
- Errores por descuido.
- Necesidad constante de supervisión.
- Problemas para terminar tareas.
- Impulsividad (cuando además de inatención hay hipercatividad).
- Dificultades para organizarse.
- Perder objetos.
Una detección temprana afecta al bienestar emocional y a la identidad del niño
Atender a este tipo de señales puede ayudar a lograr un diagnóstico y una intervención tempranas, lo que mejorará el pronóstico del paciente. Los expertos recalcan la importancia de la detección temprana y advierten que los niños pueden desarrollar dificultades a lo largo de su vida si no se le realiza un diagnóstico a tiempo.
No detectar a tiempo no solo afecta al rendimiento académico, sino que también termina afectando al bienestar emocional y a la identidad del niño. Algunas de estas dificultades o problemas que es frecuente encontrar en aquellos pacientes que han recibido un diagnóstico tardío son:
- Baja autoestima.
- Ansiedad.
- Desmotivación.
- Conductas disruptivas.
- Rechazo escolar.
- Sensación constante de fracaso.
- En ocasiones somatizaciones (nauseas, dolor abdominal, cefaleas) sobre todo en épocas de mayor estrés académico.
Además, los especialistas indican que hay muchos adolescentes y adultos que han recibido un diagnóstico después de años pensando que eran “despistados”, “vagos” o “malos estudiantes”, cuando en realidad había un TDAH. "A menudo sienten alivio al poner nombre a lo que les ocurría. Entender el perfil neuropsicológico ayuda a dejar de culpabilizarse y a encontrar estrategias adecuadas", indica la especialista.
¿Qué hacer si se sospecha que nuestro hijo tiene TDAH?
Como indica la experta en su charla con 'Informativos Telecinco', lo primero es escuchar las señales sin caer en el “ya madurará”. Si hay una dificultad persistente que genera sufrimiento, frustración o diferencias claras respecto a otros niños de su edad, conviene consultar a un especialista.
La señal que nunca debería ignorarse es cuando un niño empieza a sentirse “tonto”, explica Rosa Coba Sánchez, la impulsora del programa 'CREZCO'. Además, hacer sentir de esta forma a un niño hace que el menor "evita aprender o pierde la confianza en sí mismo". Por eso, es importante no demorar la evaluación neuropsicológica a fin de entender qué está pasando y tomar las medidas necesarias.
Los talentos que suelen desarrollar estos niños
A pesar de estas dificultades para el aprendizaje de algunas áreas del conocimiento, muchos de estos niños desarrollan fortalezas extraordinarias como la creatividad, el pensamiento visual, la capacidad para resolver problemas, la intuición, la originalidad, el hiperfoco en temas de interés y la sensibilidad y empatía.
Rosa Coba Sánchez, psicóloga general sanitaria, neuropsicóloga clínica y creadora del programa 'CREZCO' del Hospital Universitario HLA Moncloa, explica en su entrevista con 'Informativos Telecinco' que la clave está en detectar sus dificultades, pero también en "identificar y potenciar sus talentos".
Además, la experta recalca que un buen abordaje no solo busca corregir dificultades, "sino ayudar a cada niño a desarrollar su máximo potencial".
El mensaje para las familias y para los colegios: "Detectar a tiempo transforma vidas"
Por eso, la psicóloga del Hospital Universitario HLA Moncloa ha querido mandar un mensaje tranquilizador a todas aquellas familias que han recibido la noticia y no saben cómo gestionarla: "Detectar una dificultad no es poner una etiqueta: es abrir una puerta de ayuda y comprensión".
Hay que recalcar que con intervención adecuada, apoyo emocional y una enseñanza adaptada, estos niños pueden desarrollarse plenamente, disfrutar aprendiendo y tener una trayectoria académica y personal muy positiva.
"Cuanto antes entendamos cómo aprende un niño, antes podremos ayudarle a crecer con confianza, autoestima y bienestar. Detectar a tiempo transforma vidas", termina destacando la experta.