Arranca el juicio a la cúpula del Ministerio de Interior del Gobierno de Mariano Rajoy por el presunto espionaje a Luis Bárcenas en el caso Kitchen
La Audiencia Nacional juzga un supuesto espionaje, con una operación parapolicial, para sustraer documentos a Luis Bárcenas
El tenso careo entre Fernández Díaz y su exnúmero dos, hace seis años ante el juez por el 'Caso Kitchen': "Estamos en este careo por ti”
MadridArranca el juicio a la cúpula del Ministerio del Interior durante el gobierno del PP de Mariano Rajoy por el caso Kitchen. Hasta el 30 de junio, se juzgará en la Audiencia Nacional la denominada operación parapolicial dirigida supuestamente a sustraer documentos al extesorero del PP Luis Bárcenas; una causa por la que se sentará en el banquillo el exministro Jorge Fernández Díaz, entre otros.
Junto a a este último, concretamente, están acusados su número dos, el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez; el entonces director adjunto de la Policía (DAO), Eugenio Pino, y varios comisarios, entre ellos Andrés Gómez Gordo, quien fuera asesor de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal cuando presidía Castilla-La Mancha. También José Manuel Villarejo, dado que este juicio es por una de las numerosas piezas del caso Tándem, la número 7.
Caso Kitchen: juicio por el supuesto espionaje a Luis Bárcenas
Luis Bárcenas sabía demasiado y había que conseguir a toda costa la información que guardaba que pudiera ser comprometedora para el PP. Fue así como, presuntamente, nació la llamada operación Kitchen, por la que el extesorero del PP vuelve al banquillo, esta vez como acusación. En concreto, contra todo un ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y contra su número dos, también del PP.
Cuando todo estalló, Bárcenas cayó y dejó de ser compañero para convertirse en una amenaza: alguien que había llevado una contabilidad B durante años sabía demasiado. Por eso, arrancó un plan para arrebatarle sus papeles, sus grabaciones y secretos.
El cerebro de esa operación fue el excomisario Villarejo, con un supuesto despliegue de decenas de policías siguiendo cada paso de Bárcenas, de su familia y de su abogado. Sin embargo, no era suficiente. Necesitaban a alguien dentro, y lo consiguieron: su chófer, Sergio Ríos, alias 'el cocinero', porque lo sabía todo y estaba en todo. Según la Fiscalía, cobró fondos reservados por espiar a su jefe: movimientos, reuniones, teléfonos que habrían sido clonados. Todo fuera de la ley.
La operación, además, fue más allá: un robo en el taller de su mujer y un secuestro exprés a su familia ejecutado por un falso cura. Esa parte ya fue juzgada, pero su sombra sigue ahí y la familia Bárcenas, sin duda la sacará durante el juicio.
Ahora, el chófer se sienta frente a la cúpula del Interior y la llamada 'policía patriótica'. Todos, menos uno: el comisario García Castaño, inimputable por enfermedad. De hecho, queda por ver si esa condición le acaba convirtiendo en el pararrayos perfecto; el hombre sobre el que el resto descargue toda la responsabilidad.
La Fiscalía pide Jorge Fernández Díaz y su número dos por la operación Kitchen
Jorge Fernández Díaz y Martínez están acusados de dar la orden de espiar al extesorero por medio de este operativo para sustraerle esas posibles pruebas sensibles para el partido, hechos por los que la Fiscalía pide que sean condenados a 15 años de cárcel. Para el resto de los acusados, por otro lado, las peticiones de pena del fiscal oscilan entre 2 años y medio y 19 años de cárcel, la petición más elevada, que es la que afronta Villarejo.
En total, diez acusados (eran once, pero uno ha sido eximido por enfermedad) de poner en marcha, entre 2013 y 2015, un engranaje de espionaje parapolicial para sustraer a Bárcenas y a su familia documentos que pudieran comprometer al que fuera su partido y a algunos de sus dirigentes en plena investigación del caso Gürtel y de la caja B del PP, para lo que se habrían destinado fondos reservados.
Durante los primeros días el tribunal dilucidará sobre las cuestiones previas. Después, escuchará a testigos como la propia María Dolores de Cospedal, Mariano Rajoy -quien ya tuvo que testificar en el primer juicio del caso Gürtel cuando aún estaba al frente del Ejecutivo-, la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y o el senador del PP Javier Arenas.
Bárcenas declarará el 20 de abril en el juicio junto a su mujer Rosalía Iglesias como perjudicados y ha pedido una condena de 41 años de cárcel para Fernández Díaz y para su número dos.