La acampada de la Puerta del Sol sigue creciendo y rechaza las "migajas" de los decretos de vivienda del Gobierno: "Vamos a seguir aquí"
“O decreto Maricarmen en su totalidad, –en un único decreto donde se incluya todo lo que necesitamos–, o todo lo que salga será un decreto farsa”, denuncian
Los decretos no frenan la acampada en Sol que se mantiene sin visos de acabar
MadridLas medidas de vivienda del Gobierno, troceadas en dos decretos, no convencen a los acampados que siguen en la Puerta del Sol. La última noche, de hecho, fue la cuarta consecutiva de una protesta que no para de crecer, con todavía más afluencia y más tiendas de campaña conquistando el corazón de Madrid.
Lejos de diluirse, la lucha y la presión ciudadana, –que no solo se limita a la capital–, cobran fuerza, con miles de personas de todas las edades en el centro de la protesta. Dicen que no van a parar hasta que sus reivindicaciones se concreten en decisiones, denunciando que las medidas anunciadas por el Ejecutivo son absolutamente “insuficientes” y “no solucionan el problema”.
Los acampados en Sol denuncian un “decreto farsa” tras trocear el Gobierno el ‘decreto Maricarmen’
Haciendo sonar sus llaves una noche más en la Puerta del Sol, desde el lugar los manifestantes insisten en que la aprobación ayer en el Consejo de Ministros de los dos decretos de vivienda, –tras trocear el que ya se esperaba con el simbólico nombre de ‘decreto Maricarmen’, en referencia a la mujer de 87 años desahuciada en Madrid–, no ha gustado: “Todo este periplo de acuerdos es un poco migajas”, expresaba uno de los participantes de la protesta en Sol.
Consideran insuficiente esa división del decreto en dos partes, así como las medidas anunciadas, entre las cuales se incluye la protección frente a los desahucios ampliada hasta 2030; la regulación de alquiler de temporada y habitaciones; la prohibición de la compra por 'fondos buitre' hasta el 2028 y la prórroga de dos años de los contratos en vigor que finalizan antes del 31 de diciembre de 2028, entre otras cuestiones. Además, por otro lado, en un segundo real decreto, irá un punto que genera polémica especialmente entre los grupos políticos, con algunos socios de investidura, como Junts, mostrando discrepancias: “la renovación automática de los alquileres”.
Desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, la portavoz Valeria Racu resumía: “O decreto Maricarmen en su totalidad, –en un único decreto donde se incluya todo lo que necesitamos–, o todo lo que salga será un decreto farsa”.
No quieren medidas a medias. Piden máximos y atacar directamente a los beneficios de los especuladores. Lo anunciado por el Gobierno, insisten, “no llega ni a reformista”. “No soluciona el problema. Solo se solucionará con la expropiación de los pisos a los fondos buitres y un tope a los alquileres”, reclamaba desde el centro de la acampada, una de las muchas jóvenes concentradas para impulsar el clamor ciudadano contra la crisis de la vivienda y sus precios desorbitados.
La acampada en Sol no se mueve
De momento, –y pese a las manifestaciones de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, que han reclamado a la delegación del Gobierno que proceda a su desalojo–, los manifestantes no piensan moverse. “Vamos a seguir aquí hasta que el decreto Maricarmen sea aceptado sin ningún cambio de ni una sola coma”, recalcan.
Así, el descontento ha continuado una noche más en la que ha sido la cuarta entre una multitud de tiendas de campaña en la Puerta del Sol, abarrotada frente a la amenaza de desalojo por parte de grupos ultra. Algunos de ellos, incluso, llegaron a acercarse a los manifestantes, a los que acabaron echando de los alrededores.
En este escenario, la protesta se extiende también por España, con acampadas también en Barcelona, mientras la crispación aumenta ante unos decretos que no convencen.