Cómo evitar recibir propaganda electoral en casa: el plazo para solicitarlo antes del 29N
El periodo para oponerse a que los partidos reciban la dirección de los votantes terminó el 19 de octubre
Cuándo se sabe si te ha tocado mesa electoral
Dentro de unas semanas, los buzones empezarán a llenarse de sobres con logotipos de partidos, papeletas y cartas firmadas por los candidatos. Para millones de hogares, el ritual se repite en cada convocatoria. Para otros, se trata de cartas que acaban sin abrirse y van directas a la basura. La ley permite evitarlo, pero con un calendario muy estricto, y para las elecciones generales del 29 de noviembre ese calendario ya se ha cumplido.
Un plazo de una semana
El real decreto de disolución de las Cortes y convocatoria de elecciones se publicó en el BOE el 6 de octubre. A partir de ahí empezó a correr el calendario electoral. Uno de sus primeros hitos fue la consulta del censo, abierta del 12 al 19 de octubre en ayuntamientos, delegaciones provinciales de la Oficina del Censo Electoral y, para quienes viven en el extranjero, oficinas consulares. Ese mismo periodo era el único hueco para oponerse a recibir propaganda.
El INE lo dejó claro, afirmando que quienes lo solicitaran hasta el 19 de octubre no recibirían propaganda de los partidos en esta campaña. Las solicitudes posteriores a esa fecha surtirán efecto en las siguientes elecciones. El calendario lo fija la normativa electoral, que encaja el derecho de oposición dentro del plazo de reclamaciones del censo, entre el sexto y el decimotercer día posterior a la convocatoria.
Por qué los partidos tienen tu dirección
La propaganda llega con nombre y apellidos porque la ley permite que las candidaturas reciban copias del censo electoral para sus envíos postales. Según las instrucciones de la Junta Electoral Central, esas copias se entregan “dentro de los dos días siguientes a la proclamación” de las candidaturas. Los electores pueden oponerse a figurar en ellas. Si lo hacen, su domicilio aparece en blanco en las copias que reciben los partidos, de forma permanente hasta que el propio elector manifieste lo contrario.
Esa permanencia es la mejor noticia para quien ya llega tarde, ya que una solicitud presentada ahora no evitará los sobres del 29N, pero sí los de las siguientes convocatorias, ya sean municipales, autonómicas, europeas o generales.

Cómo pedirlo
La solicitud puede hacerse en persona en el ayuntamiento, en la delegación provincial de la Oficina del Censo Electoral o, en el caso de los residentes en el extranjero, en el consulado. Basta con presentar el DNI e indicar la dirección que se quiere excluir. El ayuntamiento y el consulado se limitan a trasladar la petición a la Oficina del Censo, cuya delegación provincial resuelve y lo notifica al interesado. La Sede Electrónica del INE, a la que se accede con el sistema Cl@ve, permite además consultar los datos de inscripción en el censo.
Oponerse a la propaganda no tiene ninguna consecuencia sobre el derecho al voto. No saca a nadie del censo ni impide que llegue la tarjeta censal o la documentación del voto por correo.
Eso sí, la medida tiene límites, y la Agencia Española de Protección de Datos los detalla. Si en un mismo domicilio viven varias personas y no todas han pedido la exclusión, quienes no lo hayan hecho seguirán recibiendo propaganda. Tampoco se evita la propaganda que solo lleva la dirección postal, sin el nombre de los residentes. La exclusión afecta, además, solo a los envíos por correo postal. Los mensajes de texto y los correos electrónicos de los partidos siguen otra vía, que consiste en oponerse ante quien los envía.
Si llega propaganda pese a haberlo pedido
La Agencia Española de Protección de Datos propone un procedimiento para quienes, habiendo solicitado la exclusión, siguen recibiendo sobres. Lo primero es comprobar en la Sede Electrónica del INE que la exclusión consta y obtener un justificante. Lo segundo, verificar que la solicitud se presentó a tiempo para la convocatoria en curso. Si no se aplicó pese a haberse pedido a tiempo, se puede volver a solicitar o dirigirse al delegado de protección de datos del INE. Y si la exclusión estaba en vigor y aun así llegó propaganda, se puede presentar una reclamación ante la Junta Electoral competente, adjuntando el justificante, una copia del envío y el nombre del partido o la candidatura que lo remitió.

