Cuándo se cuenta el voto por correo
Las papeletas enviadas por correo desde España llegan a cada mesa el mismo día de las elecciones y se meten en la urna a las ocho de la tarde
Cómo comprobar si estás inscrito en el censo electoral y reclamar un error
En cada convocatoria electoral reaparece la misma duda, y a veces la misma sospecha: ¿qué pasa con el sobre que se deposita en Correos semanas antes de la votación? ¿Se cuenta aparte? ¿Llega a tiempo? ¿Puede quedarse por el camino? Para las elecciones generales del 29 de noviembre, en las que cientos de miles de personas votarán sin pisar el colegio electoral, la respuesta está escrita en la ley desde 1985.
El sobre llega a la mesa el mismo día
El voto por correo tiene un recorrido muy concreto. El elector introduce la papeleta en el sobre de votación y lo mete, junto con el certificado de inscripción en el censo, en un sobre dirigido a su mesa electoral. Lo deposita después en Correos por correo certificado, que es gratuito. La empresa pública custodia esos sobres y los reparte en cada mesa a lo largo de la jornada electoral, entre las nueve de la mañana y las ocho de la tarde.
La guía de la Junta Electoral para los miembros de mesa describe lo que ocurre a las 20:00. El presidente anuncia en voz alta que la votación va a terminar y deja votar a los electores que todavía estén en el local. Cuando ha votado el último, introduce en la urna los sobres llegados por correo. Antes comprueba, con el certificado de inscripción que acompaña a cada sobre, que el elector pertenece a esa mesa, y su nombre se anota en la lista numerada de votantes. Solo después votan los miembros de la mesa y, por último, los interventores.
A partir de ahí no hay distinción posible. Las papeletas llegadas por correo se mezclan en la urna con las presenciales y se cuentan a la vez, en el mismo escrutinio de la mesa. El artículo 88 de la LOREG ordena que, a las ocho de la tarde, el presidente “procede a introducir en las urnas los sobres que contengan las papeletas de voto remitidas por correo”. Esa regla, desmentida en ocasiones por bulos que hablan de recuentos separados, está vigente desde que se aprobó la ley en 1985.
El escrutinio de cada mesa sigue el procedimiento de siempre. El presidente abre los sobres uno a uno, lee en voz alta la candidatura y muestra la papeleta a vocales, interventores y apoderados. Al final se comprueba que el número de sobres coincide con el de votantes anotados y se levanta el acta. Por eso, los votos por correo enviados desde España ya están incluidos en los resultados provisionales que se conocen la noche electoral.
Los votos que llegan desde el extranjero
La excepción son los españoles residentes de forma permanente en el extranjero, inscritos en el CERA. Sus votos no se cuentan en las mesas, sino en el escrutinio general que hacen las Juntas Electorales Provinciales, generalmente cinco días después de las elecciones. Antes, cada oficina consular hace un primer recuento de los sobres sin abrirlos, y los sobres llegan a las juntas provinciales a través del Ministerio de Asuntos Exteriores. Es la Junta Electoral Provincial la que decide cuándo se cuentan y la que los escruta. Para el 29N, la guía del Gobierno fija el escrutinio definitivo entre el 4 y el 7 de diciembre. Este recuento ha llegado a mover algún escaño en elecciones ajustadas.
El calendario del 29N
Quien quiera votar por correo en estas elecciones puede solicitarlo hasta el 19 de noviembre, en cualquier oficina de Correos o en su web, identificándose con el DNI electrónico o un certificado digital. La Oficina del Censo Electoral enviará la documentación a partir del 9 de noviembre a la dirección indicada, que puede ser el domicilio, el lugar de trabajo o un apartado postal. El voto debe depositarse en Correos antes del 25 de noviembre. Si lo entrega otra persona, necesita una autorización firmada por el elector y una fotocopia de su DNI. El Gobierno advierte además de un error frecuente: no hay que meter ningún documento de identidad dentro del sobre de votación, porque la mesa anularía el voto.
Una vía cada vez más usada
En las generales de julio de 2023, celebradas en pleno verano, Correos aceptó 2.622.808 solicitudes de voto por correo. A dos días de la votación, ya se habían depositado casi 2,46 millones de votos, el 93,8 % de las solicitudes. Todos ellos acabaron en las urnas de sus mesas a las ocho de la tarde, contados junto a los demás.