De su etapa universitaria a su carrera política: los estudios de Irene Montero y cuánto cobra actualmente
Licenciada en Psicología, con un máster y una tesis doctoral aparcadas. Pasó de cajera y becaria a portavoz parlamentaria, ministra de Igualdad y eurodiputada
Los estudios de Ada Colau y su trayectoria antes de llegar a la política: su formación y cuánto cobra
“Siempre he sido muy doña perfecta en cuanto a los estudios”. Así se describía Irene Montero al recordar su adolescencia, en la que le gustaba “sacar buenas notas y no faltar a las tareas”, aunque también se definía como “bastante fiestera”.
Los veranos de su infancia transcurrieron en Tormellas, un pueblo de Ávila, con sus abuelos, mientras sus padres seguían trabajando en Madrid. Su padre era mozo de mudanzas. “He pasado allí mi infancia y era una maravilla”, ha contado. Tres décadas después, aquella niña de Madrid es la candidata de Podemos a las elecciones generales del 29N, tras una carrera política tan rápida como intensa.
Psicología en la Autónoma
Irene Montero Gil nació en Madrid el 13 de febrero de 1988, en el barrio de Moratalaz. Se licenció en Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid y completó su formación con un máster en Psicología de la Educación en 2013. Ese año obtuvo una beca de Formación de Profesorado Universitario, el programa del Ministerio que financia la formación de futuros doctores, y la disfrutó hasta 2015 en la propia Autónoma. Su tesis, sobre nuevos métodos de inclusión educativa, quedó aparcada cuando entró en la dirección de Podemos en 2014.
Hubo un episodio polémico en torno a su formación. Montero llegó a afirmar que había obtenido una beca para la Universidad de Harvard. Sin embargo, informaciones posteriores precisaron que se trataba de una ayuda para continuar sus estudios en la Autónoma que incluía un periodo de formación en la universidad estadounidense.
Un año como cajera
Su experiencia laboral fuera de la política es breve. Entre abril de 2010 y enero de 2011 trabajó como cajera en Saturn, una cadena de tiendas de electrónica. Hasta que fue elegida diputada en 2016, aquel fue su único trabajo remunerado, aparte de la beca doctoral. Nunca ha ejercido como psicóloga.
De las Juventudes Comunistas a Podemos
Su militancia empezó pronto. En 2004, con 16 años, se afilió a la Unión de Juventudes Comunistas de España, donde permaneció siete años. En 2011 fue una de las promotoras en Madrid de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. En 2014, tras las elecciones europeas en las que Podemos irrumpió con fuerza, se incorporó al partido junto a Rafa Mayoral, también procedente de la PAH. En noviembre de ese año fue nombrada responsable de Movimientos Sociales y pasó a dirigir el gabinete de Pablo Iglesias.
Su ascenso institucional fue vertiginoso. El 13 de enero de 2016 tomó posesión como diputada por Madrid, escaño que mantuvo hasta agosto de 2023. El 18 de febrero de 2017 se convirtió en portavoz del grupo parlamentario de Podemos, la persona más joven en ocupar ese cargo en el Congreso. En enero de 2020, Pedro Sánchez la nombró ministra de Igualdad en el primer Gobierno de coalición. Ocupó el cargo hasta noviembre de 2023.
Durante esos años formó una familia con Pablo Iglesias, con quien tiene tres hijos: los mellizos Leo y Manuel, nacidos el 3 de julio de 2018, y Aitana, nacida el 4 de agosto de 2019.
Fuera del Gobierno y del Congreso, Montero encabezó la lista de Podemos a las elecciones europeas de junio de 2024 y tomó posesión como eurodiputada el 16 de julio de ese año. En septiembre de 2026 anunció su candidatura a las generales como cabeza de lista de Podemos, con propuestas como un salario mínimo de 1.800 euros y una jornada laboral de 30 horas.
Cuánto cobra
Como eurodiputada, Montero percibe la asignación que el Parlamento Europeo paga por igual a todos sus miembros: 10.255,26 euros brutos al mes en 2025, que tras el impuesto comunitario y el seguro de accidentes se quedan en 8.772,70 euros netos. A esa cantidad se suman una dieta para gastos generales de 4.950 euros mensuales, destinada a la oficina, los equipos informáticos y el teléfono en su país, y una dieta fija de 359 euros por cada día de actividad parlamentaria en 2026. El Parlamento reembolsa además los viajes a Bruselas y Estrasburgo.
Antes, como ministra, tuvo derecho a la compensación que reciben los altos cargos al dejar el puesto, y tras salir del Gobierno empezó a cobrar 5.346 euros al mes, en torno al 80 % de su sueldo, una prestación que puede durar hasta dos años. La perdió al tomar posesión como eurodiputada.