Aviones

La aerofobia, un problema al que cada vez se enfrentan más personas: "Los pasajeros que la sufren deben comunicarlo a la tripulación"

Lourdes Carmona, comandante de vuelo con más de 30 años de experiencia. CEDIDA
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Alrededor de 9,8 millones de pasajeros cogieron un avión en 2025, según los datos de ACI World. Y se prevé que esa cifra siga aumentando este año. En un mundo globalizado como el nuestro, viajar se ha convertido en algo normal. Ya sea por trabajo o por placer, numerosas personas se suben a un avión a diario. Sin embargo, para algunas supone una auténtica pesadilla. Tanto, que son incapaces de desplazarse en el que aseguran que es el medio de transporte más seguro del mundo.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística en 2019, entre un 5% y 6% de españoles sufrió este miedo. Sin embargo, hay datos que lo elevan hasta el 10%, como el de la Universitat de les Illes Balears o incluso hasta el 20% según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional. Hablamos de la aerofobia, el miedo a volar. Un miedo que muchas personas esconden por vergüenza pero que, según aseguran los expertos, crecerá a medida que nuestro estrés siga monopolizando nuestras vidas.

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Muchos de estos miedos se generan con películas o series que impactan directamente en el imaginario colectivo. No es que ellas tengan la culpa, pero todos sabemos que las ventas en taquilla se disparan cuanto más aparatoso y trágico sea el accidente de avión y eso se queda en la retina para siempre. No hay más que ver el éxito que han supuesto películas como 'Viven' (1993) o 'La sociedad de la nieve' (2023). Y, como sabemos, la realidad a veces supera la ficción, y lo que supuso el atentado a las Torres Gemelas, en el 2001, para la aviación lo saben todos lo que se dedican a ella. Que unos terroristas secuestren varios aviones y los estrellen frente a todo el mundo genera muchísimo pánico social y supera todos los posibles guiones de cine de la historia.

Los síntomas de la aerofobia y qué hacer para enfrentarlos

Entonces, ¿de qué estamos hablando cuando nos referimos a la aerofobia? Sudoración, taquicardia, ansiedad intensa, pérdida de control, tener la sensación de que "algo malo va a suceder en cualquier momento". Se trata de una fobia, de un miedo que paraliza, que no permite que la persona pueda comprar unos billetes de avión, ni mucho menos subirse a él. Este tipo de miedo hay que tratarlo con expertos, porque cuando te incapacita, es el momento de actuar.

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"Las personas que tienen miedo a volar deben comunicarlo a la tripulación cuando accedan al avión, ya que el equipo a bordo está preparado para acompañar y ayudar en momentos específicos cuando el pasajero lo necesite. Sin embargo, manejar la aerofobia no se aprende volando. Entender cómo funciona un avión, qué sucede durante el vuelo y cómo gestionar nuestra respuesta al miedo es una tarea que se lleva a cabo en tierra. Es decir, una persona que no sabe nadar no se lanzaría a una piscina esperando que el socorrista resuelva la situación. Con la aerofobia, la preparación marca la diferencia". Quien habla es Lourdes Carmona, comandante de vuelo con más de 30 años de experiencia y experta en cursos para superar este tipo de pánicos.

Según destaca Lourdes Carmona, que ha impulsado cursos para afrontar esta aerofobia, el perfil habitual es el de personas de entre 30 y 35 años. Además, subraya que puede surgir de forma repentina. "Recuerdo un caso cuando un pasajero se sintió incómodo y tuvo dificultad para respirar tan pronto como se subió al avión. Si hablan, ayuda escuchar y acompañarlos. La aerofobia es algo que alguien propenso a ella no expresa porque la frase "¿en serio? Pero si el avión es el medio más seguro", no los hace sentir mejor. Además de no calmarlos, los hace sentir ridículos. El miedo a volar no se supera con estadísticas; el pasajero que lo sufre se siente culpable por esos hechos", explica a la web de Informativos Telecinco la comandante.

Encontrarse con estos casos en su trabajo, le llevó a crear cursos especializados donde aprender a gestionar con herramientas fáciles el miedo a volar. "La aerofobia ganará pacientes exponencialmente a medida que la población se vuelva incapaz de manejar su estrés diario. El tipo de estudiante es muy variado; aprenden a aclimatarse al entorno aeronáutico: qué sucede en un avión durante cada fase del vuelo, cómo funciona un avión, los ruidos y aprender a manejar la respuesta al miedo. Cuando el cuerpo entra en alarma, la lógica desaparece, por lo que es importante entender que nadie tiene miedo por falta de información, sino más bien por nuestra reacción fisiológica".

Aunque para muchos suene extraño, el miedo a volar puede surgir entre las mismas personas del sector, después de un período intenso de estrés, fatiga acumulada o grandes alteraciones en su vida profesional. "Por ejemplo, cuando son ascendidos o cuando tienen más responsabilidades. El estrés mal gestionado resulta en sentimientos de pérdida de control, y el avión es donde ese miedo se materializa. Están más preocupados por su propia reacción al peligro que por lo que realmente está sucediendo durante el vuelo, ya que el miedo se alimenta de "qué va a pasar" en lugar de lo que realmente está ocurriendo".

"La mayoría de personas que van a los cursos de aerofobia lo hacen porque tienen miedo a subirse al avión"

La experiencia de Mar y su miedo a quedarse encerrada

Mar Muñoz es una de las alumnas de los cursos de Lourdes. Ella tenía pánico a volar, sobre todo, en trayectos largos. Gracias a hacer su curso y a aprender a manejar su pánico a quedarse encerrada en el avión, ha conseguido hacer viajes cortos en avión sola (sin la compañía de nadie), por ejemplo, a destinos como Ibiza o París, y poder disfrutarlos. "Este verano quiero hacer un viaje de más de ocho horas de vuelo. Estoy pensando en Argentina o Indonesia, pero aún no he comprado los billetes".

Su objetivo, antes de la Pandemia, era mejorar el miedo a volar. "Viajar es hermoso y tener esta limitación es un problema", señala a la web de Informativos Telecinco. Así que a través de una conocida llegó a los cursos de Lourdes, que se imparten de forma presencial, y donde coincidió con unas 10 personas que también estaban tratando este miedo. Según explica, había de todo, desde un chico que tenía miedo a todo tipo de transportes, hasta una mujer que había desarrollado aerofobia a raíz de haber sido madre. Pero, para Mar, su principal problema era el miedo a quedarse encerrada en el avión, es decir, cuando las puertas se cerraban, sentía que se ahogaba, los síntomas propios de la claustrofobia. Y esta se acrecentó por un periodo de crisis personal donde sentía mucha ansiedad. "La ansiedad dispara los miedos que puedas tener. A mí ese miedo me pasaba cuando también me metía en un ascensor y llegó un momento en el que me enfermaba antes si tenía que coger un vuelo", explica.

En el curso, les ofrecieron toda la información sobre los medios aeronáuticos, cómo prepararte para un vuelo, técnicas de relajación como el mindfulness y hasta las suben en un simulador. "A las personas que nos da miedo volar, cualquier ruido que haya en el avión nos hace ponernos en estado de alerta. Mucho más cuando se trata de las turbulencias, por eso es tan importante que expertos como Lourdes te den información muy precisa de por qué ocurren". De todas las personas que hacían el curso, ella era la única que sí podía llegar a subir a un avión, el resto, o nunca se habían subido o se veían incapaces de hacerlo. "Había personas que mostraban miedo total a que el avión se cayese".

¿Qué podemos hacer si sentimos aerofobia?

Como hemos dicho, lo mejor es acudir a especialistas, pero si vemos que estamos en plena fase en pleno vuelo y nos ocurre, lo que recomiendan es respirar con calma e intentar relajarse. Sobre todo recordando datos claves: es el medio de transporte más seguro, los pilotos tienen suficiente experiencia y es su día a día, y existen medidas de seguridad que reducen al máximo cualquier riesgo. Y si sabemos que vamos a sufrir este tipo de situaciones, lo mejor también es prevenir. Una de las formas es informarse con fuentes seguras, conociendo cómo funciona un avión y por qué es tan seguro, qué hacen los pilotos, cómo funciona la aeronave, qué medidas de seguridad aportan un entorno tan fiable... "Si es en el plano psicológico, eso sí, es necesario acudir a especialistas”, concluye Lourdes Carmona.