Psicología

Qué es el efecto Dunning-Kruger o la tendencia a creernos más listos de lo que somos en realidad

Personas hablando
Distintas personas hablando. Pexels
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En todo debate puede aparecer una persona que, aunque realmente no tiene los conocimientos suficientes para opinar del tema que se está discutiendo, ofrece un discurso tajante, seguro y con una fuerte oposición a la crítica. Este tipo de dialogantes fueron estudiados por Justin Kruger y David Dunning, dos psicólogos y sociólogos estadounidenses que, mientras trabajaban en la Universidad de Cornell, hicieron un análisis práctico sobre sus capacidades reales VS la concepción que tenían sobre sí mismos.

El efecto Dunning-Kruger es, por tanto, "la tendencia de la persona media a creer que está por encima de la media, un resultado que desafía la lógica de la estadística descriptiva", según dice el estudio, publicado en el año 1999 y titulado Incompetentes y sin ser conscientes de ello: cómo las dificultades para reconocer la propia incompetencia conducen a una sobrevaloración de uno mismo.

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"Estas personas tienden a tener una visión excesivamente favorable de sus capacidades sociales e intelectuales. Los autores, Justin Kruger y David Dunning, sugieren que esta sobreestimación se debe, en parte, a que las personas que carecen de habilidades en estos ámbitos sufren una doble carga: no solo llegan a conclusiones erróneas y toman decisiones desafortunadas, sino que su incompetencia les priva de la capacidad metacognitiva para darse cuenta de ello", dice el abstract de su investigación.

Algo que va diametralmente en contra de la célebre frase de Confucio: "Saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe: ese es el verdadero saber", en la que uno debe ser consciente tanto de lo que domina como de lo que no.

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Cuanto menos saben, más listos se creen

A lo largo de cuatro estudios, Kruger y Dunning descubrieron que los participantes que se situaban en el cuartil inferior en pruebas de humor, gramática y lógica sobreestimaban enormemente su rendimiento en las pruebas y su capacidad.

Aunque sus puntuaciones en las pruebas los situaban en el percentil 12, ellos mismos estimaban estar en el 62. Varios análisis relacionaron esta calibración errónea con déficits en las habilidades metacognitivas, es decir, la capacidad de distinguir entre lo correcto y lo erróneo. Paradójicamente, mejorar las habilidades de los participantes —y, por lo tanto, aumentar su competencia metacognitiva— les ayudó a reconocer las limitaciones de sus capacidades metacognitivas.

Es decir que cuanto más sabían, más se daban cuenta de lo poco que sabían. Una premisa que concuerda perfectamente con el "Sólo sé que no se nada" de Sócrates, quien, cuanto más ensanchaba su sabiduría, más se daba cuenta de que todas las cosas que le faltaban por conocer.

Estos indicios empíricos sugieren que las personas incompetentes tienen más dificultades para reconocer su verdadero nivel de capacidad que las personas más competentes, y que la falta de habilidades metacognitivas podría ser la causa subyacente de esta deficiencia. Por lo tanto, formulan cuatro predicciones sobre los vínculos entre la competencia, la capacidad metacognitiva y la autoevaluación exagerada.

"Las personas incompetentes no reconocen sus limitaciones"

Predicción 1: "Las personas incompetentes, en comparación con sus pares más competentes, sobreestimarán de forma drástica su capacidad y su rendimiento en relación con criterios objetivos".

Predicción 2: "Las personas incompetentes adolecerán de una deficiencia en sus habilidades metacognitivas, en el sentido de que serán menos capaces que sus pares más competentes de reconocer la competencia cuando la vean, ya sea la propia o la de cualquier otra persona".

Predicción 3: "Las personas incompetentes serán menos capaces que sus pares más competentes de hacerse una idea de su verdadero nivel de rendimiento a través de la información obtenida de la comparación social. En particular, debido a su dificultad para reconocer la competencia en los demás, las personas incompetentes serán incapaces de utilizar la información sobre las decisiones y el rendimiento de los demás para formarse una impresión más precisa de su propia capacidad".

Predicción 4: "Las personas incompetentes pueden hacerse una idea de sus deficiencias, pero esto se consigue (paradójicamente) haciéndolas más competentes, lo que les proporciona las habilidades metacognitivas necesarias para poder".