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Lucía Lipperheide, experta en orden y cuidado del hogar: "La ropa de cama si no se ventila o se lava bien afecta al descanso"

Lucía Lipperheide
Lucía Lipperheide.. Lucía Lipperheide
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¿Cuántas horas inviertes en la limpieza de tu hogar? ¿Te cuesta ser ordenado o limpio en tu casa? ¿O por el contrario te hace bien ordenarla y limpiarla a menudo? La limpieza en un hogar para muchas personas -como ya lo expresó la japonesa y experta mundial Marie Kondo- aporta paz y tranquilidad, sin embargo, para muchas personas es una fuente de estrés o de discusiones con su pareja o hijos. En España, nos tomamos bastante en serio esto de limpiar y ser ordenador. En 2025, Samsung Electronics Co., Ltd. presentó los resultados de un estudio paneuropeo que confirmaba el 18% de los españoles llegó a invertir entre cinco y seis horas semanales en la limpieza del hogar, frente al 15% de los europeos. De hecho, frente a otros países, España es uno de los más exigentes en cuanto a la limpieza según este estudio: más de la mitad de los europeos (55%) dedica entre una y cuatro horas semanales a limpiar, mientras que en España esa cifra asciende al 68%. Además, el 34% de los españoles elegiría un robot aspirador frente al 28% de los europeos, lo que demuestra una mayor inclinación hacia la tecnología doméstica.

Y el dato más importante: el 81% de los españoles afirmó que un hogar limpio y ordenado mejora directamente su bienestar emocional, frente al 77% de la media europea. Quizá con esto es con lo que muchas personas se sientan identificadas, con esa sensación de bienestar que aporta, por ejemplo, dormir en una cama con las sábanas limpias o en una habitación donde no hay polvo y se ha ventilado. Sobre esto tiene mucha experiencia Lucía Lipperheide, experta en orden y cuidado del hogar, quien, además, en poco más de dos años y medio ha reunido una comunidad de más de dos millones de seguidores en Instagram, TikTok y otras redes, convirtiéndose en una voz de referencia para quienes buscan inspiración real y accesible para sus casas. Ahora acaba de publicar para la editorial Oberon su primer libro 'Orden y limpieza sin postureo', donde cuenta su historia personal y da algunos de los trucos que siempre le han funcionado en su casa y que aprendió de su madre y su abuela. "Cuando pienso en el concepto "orden", siempre me teletransporto a mi infancia. Crecí en una familia numerosa, rodeada de risas, broncas por cosas insignificantes, carreras por la casa (...) y, por supuesto, caos. Somos cinco hermanas y soy la pequeña de la casa, la que observaba cómo se organizaba (y desorganizaba) todo a su alrededor", explica.

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En una casa donde había tanta gente y caos, ella, sin embargo, describe calidez y hogar. Fue entonces cuando aprendió el valor del orden y esa semilla fue creciendo en ella. Ahora como madre de tres hijos y con más de 25 años de matrimonio, tiene muchos de esos aprendizajes interiorizados y, seguramente, una forma de compartirlos con los demás. Su lema no es tener la casa impecable, sino que funcione, porque -como dice- el orden no solo es recoger sino convivir con sentido. Antes de ponernos manos a la obra, le consultamos cuáles son aquellos consejos que ella ha aplicado a su hogar y le funcionan de verdad. ¿Quieres conocerlos? ¡Sigue leyendo!

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Pregunta: Para algunas personas el orden y la limpieza se puede llegar a convertir en un Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC). ¿Cuál es el mantra que sueles utilizar tú para no obsesionarse con la limpieza? 

Respuesta: Yo no limpio y ordeno para tener la casa perfecta, yo lo hago para estar tranquila en ella. Una casa ordenada te da paz, sobre todo, cuando vienes de un día de locos. Pero también te digo una cosa, una casa está para vivirla, no para que esté perfecta todo el día. Si un cojín no está en su sitio, no pasa nada. En cuanto te obsesionas, deja de compensar. Esto tiene que ayudarte, no agobiarte. 

P: Como experta en orden y limpieza, ¿qué es aquello que para ti es prioritario para tener un espacio ordenado y limpio?  

R: Lo prioritario es tener claro qué tienes y dónde va cada cosa. No llenar la casa por llenar, no comprar por si acaso. Muchas veces acumulamos sin darnos cuenta y luego no sabemos ni lo que tenemos. Y ahí es donde empiezas a perder el control. 

P: Un dormitorio puede convertirse en un verdadero nido de bacterias y caos. ¿En qué te suelen pedir más ayuda tus seguidores en este sentido? 

R: Sobre todo con el tema olores y con la limpieza de la ropa de cama. Y muchas veces el problema está en que no se ventila bien y en que los textiles no se cambian o lavan como deberían. Y eso afecta muchísimo al descanso

P. ¿Recuerdas el primer gran consejo que te dieron para tu dormitorio que usas desde toda la vida?

R: El primer consejo que recuerdo y que sigo usando es que una cama bien hecha lo cambia todo. Era algo que mi madre siempre nos decía y es que es verdad… Meterte en una cama bien hecha es otra cosa. No cuesta nada y ese pequeño gesto se nota muchísimo. 

P: ¿Cómo podemos conseguir que las sábanas siempre huelan bien y tengamos ganas de dormir en nuestra cama? La primera gran duda, supongo que es, ¿cada cuánto hay que cambiarlas?  

R: Yo las cambio una vez a la semana, en verano cada 5 días o antes si hace mucho calor o estamos enfermos. Y para que huelan bien de verdad no hay que complicarse: un buen lavado largo a 60º, con detergente y bicarbonato. Pero lo más importante es no meterlas a lavar húmedas, con sudor… y después, secarlas muy bien. Muchas veces el mal olor viene de la humedad, no de que no estén limpias. 

P: Si tenemos un armario en el dormitorio, ¿cada cuánto recomiendas ordenarlo y cómo lo tienes tú? 

R: Yo no estoy ordenando el armario todo el rato, ni mucho menos. Hago un cambio cada temporada e intento que esté todo a la vista porque si no lo ves, no lo usas… y acabas acumulando. Y hay un truco que siempre hago: cuando hago el cambio de temporada, dejo las perchas del revés. Y si al final de la temporada no las he girado, es que esa prenda no me la he puesto. Así que la vendo o la regalo. 

P. Hay personas que son desordenadas y no pueden cambiarlo. ¿Qué rutinas pueden seguir en su habitación para que esté limpia y ordenada? ¿Cada cuántos días la recomiendas?

R: No hace falta complicarse, con dedicarle 10 minutos al día es suficiente. Ventilar, hacer la cama, recoger lo que usas y no dejarlo para mañana. El problema es cuando lo vas dejando y se acumula. 

P: ¿Por qué decidiste dedicarte profesionalmente al orden y a la limpieza? 

R: Ha sido sin buscarlo. Empecé en redes en un momento muy complicado, después de perder a mis padres en pocos meses… Esto me ayudaba a tener la cabeza ocupada, a no pensar y a desconectar un poco del dolor que tenía dentro. Hasta que un día empecé a hacerme viral y a recibir mensajes de gente que me decía que mis tips les ayudaban mucho. Y ahí fue cuando decidí dar el paso y dedicarme a ello. Para mí esto es una forma de tenerles más presentes porque en casa siempre se hacían así las cosas y al final, eso se te queda.

Los 10 errores que todos cometemos al ordenar y limpiar nuestra casa

Como ya hemos visto, ni siquiera la mayor experta en limpieza del hogar es perfecta, por eso con este artículo no pretendemos que te sientas un desastre sino que compartamos los trucos para mejorar la limpieza y orden en tu casa. En este sentido, en su libro señala algunos de los errores más comunes que todos cometemos o hemos cometido alguna vez. Toma nota, son los siguientes:

  1. Fregar con agua sucia. Una vez has pasado la fregona por una estancia o varias en un día es el momento de tirar el agua. No se recomienda ni volver a fregar ni dejar la fregona dentro del cubo con el agua sucia.
  2. No ventilar lo suficiente. Sobre esto hay muchas expertas en limpieza que están de acuerdo. Por ejemplo, Elisabet Jiménez, autora de 'Huele a limpio' (Somos B, 2026), sugiere que es súper importante ventilar entre 10-20 minutos diarios la casa. Si no lo haces aunque limpies tu casa olerá a cerrado. 
  3. Usar demasiado detergente. Muchas personas creen que cuanto más detergente se use, mejor olerá la ropa, pero es un error. Menos es más.
  4. Dejar la cama sin hacer. Es un error propio de la gente joven, pero dejarla hecha ya desde por la mañana ayuda a verlo todo más ordenado. Eso sí, siempre después de ventilar un rato la habitación.
  5. Guardar o dejar los zapatos en cualquier sitio. Dejarlos en la entrada amontonados tiene como resultado mal olor y desorden. Lo mejor es tener un zapatero o un lugar para colocarlos nada más entrar.
  6. Usar la misma bayeta para todo. Las bacterias se reparten por la casa si usamos la misma bayeta para todo, lo más recomendable es tener una para cada estancia (cocina, habitaciones y lavabos) y lavarlas en la lavadora al terminar de limpiar.
  7. Llenar la encimera de cocina. En el Feng Shui, la filosofía tradicional china, se recomienda vaciar la encimera o tenerla despejada para aportar bienestar mental en el hogar. Estos pequeños gestos son claves.
  8. Guardar toallas húmedas en el armario. Es preferible esperar a que se sequen para que no den mal olor y no se cree humedad.
  9. No limpiar nunca detrás de los muebles. Es verdad que no hace falta que sea cada semana, pero sí una vez cada cierto tiempo para que no se acumule el polvo.
  10. Poner la lavadora y olvidarse de tender. Si la dejas dentro muchas horas, olerá a húmedo y tendrás que volverla a lavar.