Farmacias

Los farmacéuticos vascos dejarán de recortar y pegar el código de los medicamentos: "Llevo tantos años con el cúter que no sé si me acostumbraré"

Estibaliz Angulo en su farmacia de Leioa
La idea es que antes de verano las farmacias de la CAV puedan dejar de recortar y empezar a escanear.. Redacción Euskadi
  • Salud pretende "una facturación en línea y al día", a través de la lectura del código datamatrix que aparece en los envases

  • Se tarda de media entre 1 y 3 segundos en cortar cada precinto, lo que supone casi 200 horas de trabajo de media por empleado

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BilbaoCualquiera que alguna vez haya pisado una farmacia ha asistido a ese momento en el que la farmacéutica agarra el cúter y, con la habilidad que da haber repetido un gesto en infinidad de ocasiones, recorta el cupón precinto de los envases de los medicamentos para pegarlo en una hoja de comprobación, que las farmacias descargan de la web de Sanidad y que “se envía mensualmente para su cotejo”.

Pues bien, esa práctica que se viene repitiendo desde “hace siglos”, tiene los días contados en Euskadi que pretende implantar un sistema de escaneado digital, a través de la lectura del código datamatrix que aparece en las cajas de los medicamentos. De esta manera, el paciente dejará de llevarse a casa los envases cercenados, porque los farmacéuticos no tendrán que recortar el código de barras, sino escanearlo.

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Las 840 farmacias vascas que existen, en la actualidad, dejarán de hacerlo antes de verano. Un cambio que la farmacéutica vizcaína Estibaliz Angulo califica, desde detrás del mostrador de su botica en el municipio de Leioa, como de “avance alucinante”, porque, pese a la maña que estos profesionales se dan en cortar el código de barras de las cajas, “solo eso, nos lleva un montón de tiempo”.

Salud pretende implantar un sistema para escanear el código de barras, en lugar de recortarlo
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Esta profesional recuerda como un compañero calculó que se tarda de media entre 1 y 3 segundos en cortar cada precinto y que por empleado de media se dedicaban casi 200 horas de trabajo a ese gesto. No es una exageración si se tiene en cuenta que hoy en día, “hay muchos pacientes polimedicados” que “llevan muchísimos medicamentes a veces 5, 10 o hasta 20”.

Sin hojas, no cobran la medicación

Angulo explica que esa práctica, en apariencia sencilla, requiere de “tener cuidado para no romper el código de barras”, “por supuesto, hacerlo con tiento para no dañar el envase del medicamento” y por si no fuera suficiente, la preocupación añadida de la custodia de las hojas donde se pegan “para que no se pierdan antes de enviarlas mensualmente para su cotejo ya que de lo contrario, no cobramos esa medicación”. “Un trabajo menos”, exclaman aliviados muchos profesionales del sector.

Las hojas con los cupones se envía cada mes para su cotejo, "si las perdemos no cobramos los medicamentos"

En su lugar, el departamento de Salud va a implantar un sistema, más acorde con estos tiempos, que permitirá la lectura digital de los envases con un aparato. De manera, que en las farmacias podrán dedicar ese tiempo extra a “nuestra verdadera labor”, es decir, a explicar “cómo tomar la medicación, cual es su uso correcto o resolver las dudas del paciente”. Mientras llega ese momento, Estibaliz sigue llevando en el bolsillo de su bata su inseparable cúter: "No sé si me acostumbraré a no llevarlo, son muchos años", asegura, entre risas.