Vacaciones

El inesperado final de la escapada a Ibiza de ocho amigas vascas: "Teníamos miedo pero también podía haber sido algo mucho peor"

Las ocho amigas disfrutana en la fiesta Bresh de Amnesia mientras los ladrones entraban en la villa que habían alquilado
No quieren quedarse con un mal recuerdo del viaje, aunque admiten que ha sido "una pena".. Ibiza Spotlight
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Bilbao“Vas a Ibiza, a celebrar los 40, con tus amigas y te entran a robar en la casa”, así arranca su relato Mirari Bilbao para quien la escapada, junto a su cuadrilla, a la isla pasó, en cuestión de segundos, de idílica al “guion de una película de humor”, aunque algunos la calificarían de terror.

“Ha sido una pena, nos ha generado desconfianza. aunque también hemos logrado darle la vuelta y hasta echar unas risas”, cuenta días después de que les desvalijaran el alojamiento que habían alquilado para pasar unos días en la conocida, como la isla blanca. Justo del mismo color que se quedaron ellas al comprobar que las habían desplumado y empezar a sospechar que ellas mismas pudieron dar pistas a los ladrones, “al tener todo super programado”.

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Las ocho vascas alquilaron una villa en Airbnb, “muy alejada de todo” y a la que había que acceder “mediante un camino de tierra”. Mirari Bilbao y sus amigas decidieron que, en lugar de alquilar un coche, se moverían con Uber, “porque nos advirtieron de que los taxis en la isla eran carísimos y había que esperar un montón…”. Algo que, posteriormente, descubrieron que no era así, “funcionan estupendamente”. Con todas sus salidas programadas y reservadas, se prepararon para pasarlo bien.

Luces encendidas y todo patas arriba

El mismo día de los hechos, el sábado, la jornada transcurrió en la piscina y “felices sin imaginar cómo terminaría la noche”. Preparadas, como estaban, para “darlo todo en la fiesta Bresh de Amnesia”, se fueron a disfrutar de la noche ibicenca. “Nos lo pasamos de lujo”, rememora Mirari, hasta que sobre las cinco y media de la madrugada, de regreso a la villa, no podían imaginar que el viaje iba a dar un giro “de ni sé los grados”. Las luces de la casa estaban encendidas y pensaron que se les habría olvidado apagarlas al salir, pero no, “habían forzado una de las varias puertas de la vivienda que daban al exterior y estaba todo patas arriba”.

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Los ladrones se llevaron todo el dinero en metálico que teníamos en la casa, las gafas de sol de las ocho bilbaínas y algunos aparatos electrónicos, “como mi cámara Digi”. El disgusto se extendió entre todas ellas que, en minutos, pasaron del “subidón” a lamentar que aquello les iba a chafar las vacaciones.

Tras llamar a la Guardia Civil, una patrulla se personó y, según cuentan, le quitaron hierro a lo sucedido “porque tampoco nos habían quitado un Rolex o algo así, y estaban a tope de trabajo”. Así, que las ocho se personaron en comisaría para tramitar la denuncia y solicitaron a Airbnb ser realojadas, porque les daba miedo pasar todo el domingo en esa casa con las cerraduras forzadas. El último día lo pasaron en un hotel convenciéndose de que “al fin y al cabo solo nos habían quitado cosas materiales, que podía haber sido otra cosa y algo mucho peor”. A pesar del susto, admite que “ya hasta hemos echado unas risas”.

Mirari ha usado sus redes para contar la experiencia que han vivido durante su estancia en Ibiza y para aconsejar a quienes vayan a viajar, como ellas, para que “no llevéis cosas de mucho valor” porque no lo cubre el seguro de la plataforma digital  de alquiler ni los propietarios del alojamiento.