Asesinatos

La familia de Diego Bello expone en el juicio "las amenazas de muerte" que sufrió el coruñés antes de su asesinato en Filipinas

La familia de Diego Bello en la reunión de este viernes con el NBI (Oficina Nacional de Investigación) de Filipinas
La familia de Diego Bello, en la reunión de este viernes con el NBI (Oficina Nacional de Investigación) de Filipinas. CEDIDA
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Manila, FilipinasLa familia de Diego Bello, el joven coruñés asesinado en 2020 en Filipinas, ha acudido este viernes en Manila a una vista del juicio por la muerte a tiros del empresario gallego, por parte de la policía filipina, a las puertas de su casa en la Isla de Siargao. Sus padres, Pilar Lafuente y Alberto Bello, y su hermano Bruno, pudieron ver por primera vez frente a frente a las personas que acabaron la vida de Diego, “en una comparecencia cargada de intensidad emocional” según el comunicado de la familia.

Ha sido ante el Tribunal Regional de Primera Instancia de Manila la declaración como testigo de la madre de Diego Bello Lafuente, donde Pilar ha explicado las “amenazas de muerte” que había recibido su hijo en los meses previos a su fallecimiento, por los que su progenitora estaba muy preocupada.

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“En una primera ocasión su hijo le comunicó que una persona había colocado un arma de fuego sobre una mesa durante un encuentro, en un gesto que interpretó como una advertencia directa contra su vida. Posteriormente, Diego le informó de una segunda amenaza, en la que tanto él como su socio habrían sido intimidados por Miguez Villafuerte, en un contexto que incrementó de manera significativa su sensación de inseguridad” informa el comunicado familiar. Villafuerte era el gobernador de la provincia sureña de Camarines del Sur, miembro de una poderosa dinastía política filipina.

Este testimonio es una parte clave del juicio, que comenzó hace ya tres años, situación que ha demorado mucho la reparación que exige la familia coruñesa, personada en el procedimiento con el propósito de esclarecer lo sucedido. En declaraciones a Europa Press, Pilar Lafuente asegura que “están satisfechos” con la vista de este viernes, al ser escuchados por la jueza y “poder aportar la información que llevamos tiempo guardándonos”.

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Tres policías acusados y un presidente ante la Corte Internacional

Bello murió tiroteado el 8 de enero de 2020 en Siargao, a los 32 años, en una supuesta operación policial antidroga. Los principales acusados son el capitán Vicente Pañuelos y los sargentos Ronel Azarcón y Nido Boy Esmeralda, acusados de asesinar a sangre fría a Diego y manipular posteriormente la escena del crimen, según el escrito de la acusación pública.

La versión de la policía filipina sobre la muerte de Diego Bello no la creen ni la familia ni los amigos

Los policías habrían colocado una pistola y una dosis de cocaína en las manos del cuerpo sin vida del empresario gallego, dueño de una discoteca, para explicar la supuesta operación antinarcóticos y el haber abierto fuego en defensa propia. Se produjo en el marco de la guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte , ahora detenido y a la espera de juicio en la Corte Penal Internacional de La Haya por crímenes contra la Humanidad.

El expresidente fue arrestado a comienzos del año 2025, por unos hechos en los que se estima que murieron 6.000 personas en operaciones policiales y ejecuciones extrajudiciales. Dos meses después, también sucedió un acontecimiento que ayudó a la esperanza de encontrar justicia. El Tribunal de Primera Instancia Regional de Manila, rechazó conceder la libertad bajo fianza a los tres agentes acusados, al considerar que “la evidencia de culpabilidad es sólida” tras las pruebas presentadas por la Fiscalía que desmienten la versión que dieron de los hechos.

Reuniones con autoridades del país

La familia coruñesa se ha reunido este viernes con la NBI, la Oficina Nacional de Investigación filipina, donde han mantenido una conversación con su director y con los agentes responsables del informe que desmonta la versión ofrecida por los acusados. En ese escrito realizado por esta entidad oficial del país, se recoge que no hubo un enfrentamiento armado con el joven, como mantuvieron los policías, y que mientras estaba en el suelo, siguieron disparando.

La familia de Diego Bello junto a su abogado, en la rececpión del cónsul español en Filipinas

Los agentes acusaron al español de ser un “narcotraficante de alto valor”, y alegaron que prepararon una operación para detenerlo que acabó con un tiroteo, porque supuestamente Diego Bello se resistió disparando contra los oficiales, algo que la familia rechazó desde el primer momento.

Además, antes de la vista oral, junto a su letrado Guillermo Mosquera y con el acompañamiento del cónsul de España en Filipinas, Ignacio Sánchez Taboada, también han mantenido otro encuentro clave. Ha sido con los abogados que llevan el caso, con un representante de la Embajada de España en Filipinas y con el embajador de la Unión Europea en Filipinas, Massimo Santoro.