Paula Vilaboy, Blondiemuser, la creadora de contenido que apuesta por la sostenibilidad consciente: "El mensaje va calando poco a poco"

Blondiemuser tiene más de dos millones de seguidores en las redes sociales
Paula mostró en uno de sus vídeos más populares el efecto de las toallitas que se tiran por el inodoro en una planta depuradora
A Coruña“Eres naturaleza” es una de las frases que define a Paula Vilaboy, Blondiemuser en las redes, nacida en As Pontes, A Coruña, a quien le gusta "volver a casa" siempre que puede, y a la papelería de su familia. Bióloga y creadora de contenido desde hace más de 10 años, Paula tituló así también su libro, que por supuesto se puede encontrar en el negocio de su familia. Su apuesta por la sostenibilidad consciente le ha valido numerosos reconocimientos y colaboraciones y un Premio Ídolo en su última edición, aunque lo que más le llena cada día son los comentarios que le llegan de su enorme comunidad, donde el mensaje “va calando, poco a poco”.
Con casi dos millones de seguidores en TikTok y más de 70 mil en Instagram, y cientos de vídeos a sus espaldas, Paula sigue luchando por el contenido de valor, algo que no siempre es fácil, ni agradecido, recuerda. “Es más fácil que te guste un contenido de entretenimiento, que un contenido donde de alguna manera te echen la bronca”, explica, “y el posicionamiento del algoritmo es más complicado”, añade.
“El capitalismo está en nuestros poros, y un contenido que prime el consumismo, y comprar siempre va a primar ante un contenido que te haga pensar en tus decisiones, que sea más minimalista y contra eso también hay que luchar”, resume, aunque ella siga prefiriendo el “slow content”, los vídeos contados con más calma, donde puede explayarse en sus explicaciones.
Con los años, además, se ha ido posicionando hacia un enfoque "más comprensivo", con quien la sigue y la escucha. “Yo antes era más de blancos y negros, pero unos años después he madurado y también soy consciente de la situación de las personas, hay un abanico múltiple de cosas que hacer para ser más sostenible”, explica, “yo muestro varias soluciones, sin señalar al individualismo y esto ayuda más.
"Todo lo que yo enseñe se va a poner a juicio y eso implica un desgaste", lamenta
Paula define a menudo su perfil como “un lugar seguro”, un espacio donde conocer más sobre el entorno, la sostenibilidad o el reciclaje o las propuestas pequeñas, frente al consumismo voraz.
“Todo lo que yo enseñe se va a poner a juicio y eso implica un desgaste mental”, advierte sobre el componente añadido del cuestionamiento público a cada decisión, que implica la exposición en las redes sociales, “Nunca dije que soy perfecta”, reflexiona Paula. “A nivel salud mental incluso, crear contenido de este tipo de temas es mucho más complicado, soy un perfil donde se me mide todo, se comenta todo lo que hago”, detalla. Un cuestionamiento que no sufren otros perfiles, donde se tratan temas de sostenibilidad “porque está de moda”.
“El greenwashing da mucho dinero”, recuerda Paula, “se pagan muy bien ciertos contenidos a alguna gente y da rabia cuando ves que alguien que un día hace una cosa bien y tiene un impacto mucho mayor, mientras otros perfiles estamos cada día intentando concienciar”, explica.
En su contenido, Paula también muestra el funcionamiento de diferentes fábricas o empresas. Así fue como llegó el que es hasta ahora su vídeo más viral. Cuando pudo mostrar una planta depuradora, por dentro, con el llamado “Monstruo de las toallitas”. Paula enseñaba los atascos generados por la cantidad de toallitas que se tiran por el inodoro. Y recuerda lo mucho que le costó que le dejaran entrar y mostrar ese contenido. “Pero hay que intentarlo”, insiste, “para explicar la problemática, hay que enseñar lo que está pasando, aunque muchas empresas cuesta que se abran”.
Lo que más valora esta bióloga y creadora es la respuesta de su comunidad, ese “lugar seguro”, donde cada día hay alguien que la descubre, “y que luego se quedan”. “Me gusta ver cómo gente igual me han descubierto por uno de esos vídeos virales, pero luego se quedan y cada día son un poquito más sostenibles”, reflexiona. “Porque el mensaje poquito a poco va calando”, añade agradecida. Y en los pequeños gestos como repetir un vestido en una gala o en una entrega de premios, puede ser un paso enorme para ir dejando ese mensaje y esa apuesta, a quien la sigue cada día.
