Sonia estudia un ciclo superior en el CIFP Compostela y sueña con tener su propio negocio
Su propuesta en el concurso era un homenaje a sus profesores, a sus amigos y a su padre
Santiago de CompostelaSonia García se ha criado entre tazas de café, y de vino, vasos y copas. Porque desde los ocho años lleva “detrás de la barra de un bar”. Siendo niña comenzó a vivir pegada a la hostelería, primero en el bar de sus padres, y después en el Hostal de los Reyes Católicos, donde realizó sus prácticas. “Cuando había mucha gente siempre me metía a ayudar, me gustaba ponerme en la barra o hacer cafés, mi padre me enseñó muchas cosas”, explica sobre ese punto de partida en el negocio familiar. “Es muy gratificante que te apoyen”, cuenta. “Mi padre me dejó una profesión como herencia, y es el mejor legado que me podía dejar”, añade emocionada recordando a su padre fallecido el año pasado.
"Esto lo odias o lo amas, y a mí al final me acabó enganchando”, reflexiona Sonia sobre su infancia echando una mano en el negocio familiar. Y tanto le gustó ese mundo que Sonia decidió formarse, ahora en el CIFP Compostela, donde estudia un ciclo superior de servicios de restauración.
Un vídeo preparando un cóctel, que grabó animada por un profesor, “que ahora ya es un amigo”, la llevó hasta la final del Campeonato de Coctelería de Madrid, y entonces fue cuando empezó a “cogerle el gustillo” a los cócteles, y también a participar en diferentes competiciones animada por esos mismos profesores que han ido “empujando” y para los que solo tiene palabras de agradecimiento. “Por un simple vídeo descubrí este mundo y me acabé enganchando a la coctelería, es la parte que más me llama, porque tiene mucha más creatividad”, detalla.
Segunda clasificada entre competidores con estrellas Michelín
Hace solo unos días, esta joven camarera y coctelera de 24 años se hizo con el segundo puesto en una de las competiciones más importantes del sector hostelero, el Concurso de Camarero del Año, celebrado en Barcelona. Acostumbrada a presentarse a concursos de escuelas, este le daba “más respeto, porque era más profesional” pero “quería llevarlo muy bien preparado, porque quería dejar a Galicia en un buen lugar, y también el legado de mi padre”. Y hasta Galicia se trajo un segundo puesto.

La prueba estuvo dividida en dos partes: el bloque de sala y el bloque de barra. La primera parte consistió en el montaje de mesa, recibimiento de clientes, venta de menú, servicio de vino y elaboración de un plato frío a la vista del cliente. Y en la segunda parte los participantes tuvieron que pasar por una prueba de tiraje de cerveza, una parte de coctelería y la elaboración de cinco espressos, cinco capuccinos y cinco cócteles con café. En estas últimas pruebas, Sonia destacó frente a sus competidores, obteniendo el primer puesto en las categorías de Mejor Café y Mejor Cóctel. El camarero Javier Gil, del restaurante madrileño Gaytán, obtuvo el primer puesto en el concurso.
La propuesta de esta joven gallega destacó por la técnica, pero también por la creatividad y la identidad. Toda su presentación tenía una temática clara sobre sus raíces, Galicia y el Camino de Santiago. “Había pequeños recuerdos de mi infancia, y en la final creé un “universo” de jueces convertidos en peregrinos, con su concha y todo”, detalla. “Era una idea muy gallega e inspirada en todos los que me ayudaron en este camino profesional, y también un homenaje a todo lo que me enseñó mi padre y también a los profesores de la escuela, que me han apoyado mucho en este camino”, explica. Para Sonia este segundo puesto “sabe casi como un oro” porque había “muchísimo nivel”.
Como dato, de los tres primeros clasificados, dos de ellos trabajan en restaurantes con estrella Michelín. “Es un honor estar ahí y demostrar que si te gusta esta profesión y amas lo que haces, puedes estar entre los mejores, sin estar trabajando en un restaurante con estrella Michelín”, apunta.
Sus cócteles son un homenaje a sus profesores, amigos y a su padre
Sonia, que sueña con tener su propio bar en Santiago en un futuro, y también con dar clases, “me gustaría poder enseñar a los futuros profesionales todo lo que aprendí yo en la escuela”, trabaja como camarera y coctelera en “El Estudio”, un local de Santiago de Compostela, donde apuestan también por la coctelería.

"Hacemos una tarde de coctelería al mes, que está teniendo muy buena acogida, seleccionando cócteles clásicos y de autor”. Entre los clásicos, Sonia se queda con “los cítricos, un Mojito o un Paloma” y entre sus favoritos de autor, están los que presentó en el concurso de Barcelona. “Uno es el “Compostela”, inspirado en el centro donde me formé, es un cóctel con un ligero toque amargo pero muy goloso, el “Lalín”, inspirado en mis amigos “catadores de cócteles”, y mi coach, amigo y formador que siempre está ahí, es un coctel con whisky refrescante, y curioso, muy llamativo. Y el “Café y gotas”, que está inspirado en mi padre, en mis raíces, y que se sirve en una taza de vino porque fue como empecé yo todo esto, en un bar, sirviendo tazas de vino”. Y homenajeando a sus orígenes sin perder de vista todo lo que le queda por delante, esta joven camarera, sigue demostrando detrás de la barra de que “con amor y si te gusta lo que haces, puedes estar entre los mejores”.

