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Pontevedra prueba el mobiliario urbano del futuro: bancos de caña de azúcar y césped creado con bioplásticos

El mobiliario estará instalado en el Parque de Barcelos para que los vecinos lo prueben durante seis meses. CEDIDA
  • El mobiliario se podrá probar y testear durante seis meses para valorar como resiste el uso y las condiciones climatológicas

  • Diez empresas y organismos públicos de seis países colaboran en el proyecto Ambiance

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PontevedraEl mobiliario urbano del futuro se prueba estos días en Pontevedra. Un proyecto europeo, en el que participan varias empresas gallegas, ha elegido esta ciudad gallega para testear algunos elementos de mobiliario urbano más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. 

Los productos han sido desarrollados en los últimos cuatro años a través del programa Ambiance, en el que diez socios de seis países se han dado la mano para crear tecnología sostenible y más respetuosa con el medio ambiente.  Una de las empresas participantes es Setga, con sede en Ponte Caldelas, o el centro tecnológico privado Aimen, de O Porriño, que comparten ideas con el Instituto Tecnológico de Aragón, como representantes españoles en el programa Ambiance, donde participan hasta una decena de empresas y organismos públicos de Suiza, Grecia, Austria, Suecia o Italia. 

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La ciudad de Pontevedra fue escogida como laboratorio de pruebas, para validar en un espacio público este proyecto, que tiene como objetivo reducir hasta en un 70% la huella ambiental de los productos urbanos

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 La iniciativa tiene como objetivo transformar la fabricación de elementos urbanos hacia modelos mucho más sostenibles. El showroom, organizado en colaboración con el Concello de Pontevedra y abierto al público, permite conocer de primera mano distintos prototipos desarrollados en el marco del proyecto, incluyendo mobiliario urbano fabricado mediante impresión 3D con biomateriales, soluciones para instalaciones deportivas y nuevos materiales de construcción elaborados a partir de subproductos agrícolas. 

Bancos a partir de ácido polilático, obtenido a través de la fermentación de vegetales

 En el proyecto se combinan el uso de materiales de origen biológico —como derivados de plantas o residuos agrícolas— con tecnologías de fabricación avanzada y herramientas digitales, con el objetivo de desarrollar productos más eficientes, de alto rendimiento. Para reducir la huella ambiental de estos productos, el proyecto integra estrategias de economía circular como el reciclaje, el compostaje, la refabricación y la recuperación de energía, junto con tecnologías para supervisar la producción, reducir residuos y optimizar materiales como gemelos digitales, Internet de las Cosas (IoT) e inteligencia artificial. 

Los bancos y tumbonas creados por la empresa gallega Setga son los elementos centrales del showroom montado en el parque de Barcelos, y que los pontevedreses podrán probar y testear durante los próximos seis meses. El mobiliario está hecho de ácido polilático (PLA), que es un bioplástico biodegradable. Un material que se ha obtenido a través de la fermentación de caña de azúcar, yuca y otros vegetales similares.  

Las piezas están pensadas para que tengan una duración de dos años, aunque la vida útil de estos bioplásticos es mayor, entre ocho y diez años, según explican los responsables de Setga. Su resistencia se probará ahora al aire libre, durante estos meses, cuando además se enfrenten no solo al uso sino también a las condiciones meteorológicas. 

Un robot de casi tres metros se encargó de la impresión 3D de los bancos

El centro tecnológico privado Aimen, ubicado en O Porriño y referente nacional en I+D+i y en la prestación de servicios tecnológicos en los ámbitos de los materiales, ha sido el encargado de la fabricación del mobiliario, a través de un gran robot de casi tres metros, logrando unas enormes figuras, generadas con impresión 3D, a partir de materiales con base biológica y utilizando sistemas de monitorización en tiempo real del proceso de fabricación para garantizar la calidad del producto y prevenir defectos de manufactura. 

“El proyecto AMBIANCE demuestra que es posible avanzar hacia ciudades más sostenibles a través de la innovación. Apostamos por desarrollar soluciones que integren biomateriales, fabricación avanzada y digitalización para mejorar su rendimiento y reducir su impacto ambiental, y por acercar esta innovación a la ciudadanía, sacándola de los entornos industriales para que pueda verla y entenderla”, señala Elena Rodríguez, responsable del departamento de Tecnologías Avanzadas de Composite de AIMEN.

Además de los elementos de mobiliario, en Pontevedra también se probará un césped artificial, fabricado por la italiana Mondo, con bioplásticos, a partir de materiales reciclables, compostables y opciones de recirculación.  

 Pontevedra, a la vanguardia de la investigación en nuevos materiales

Como destacó el alcalde de Pontevedra en la presentación, Miguel Anxo Fernández Lores, "Pontevedra está en la vanguardia de la investigación europea en busca de materiales que sean compatibles con los objetivos del milenio, con la Agenda 2030 y es fundamental buscar alternativas a los materiales convencionales empleados en los espacios públicos, apostando por soluciones que sean sostenibles, reciclables, reutilizables y que respondan a los principios de la economía circular”, para contribuir en "conseguir un planeta mejor".