La Justicia confirma la condena al hombre que abusó sexualmente de una vaca en Lugo: deberá pagar 270 euros de multa
La Audiencia Provincial de Lugo desestima el recurso presentado por la defensa y mantiene la condena por maltrato animal, además de la prohibición temporal de tener o trabajar con animales
El tribunal confirma que el acusado accedió a una explotación ganadera de Castro de Rei y sometió a una vaca a un acto constitutivo de maltrato grave
La Audiencia Provincial de Lugo ha confirmado la condena impuesta al hombre acusado de abusar sexualmente de una vaca en una explotación ganadera de la parroquia de Triabá, en el municipio lucense de Castro de Rei. El tribunal desestima el recurso presentado por la defensa y ratifica íntegramente la sentencia dictada hace ahora un año por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Lugo.
La resolución mantiene la pena de 45 días de multa con una cuota diaria de seis euros, lo que supone un total de 270 euros, al considerar que los hechos constituyen un delito de maltrato animal grave. Además, el condenado seguirá inhabilitado durante cuatro meses para ejercer cualquier profesión, oficio o actividad relacionada con animales, así como para su tenencia.
El caso generó una enorme repercusión mediática en el verano de 2025 por la naturaleza de los hechos y por la rapidez con la que se celebró el juicio. Aunque la condena inicial se dictó apenas dos días después del suceso, el recurso interpuesto por la defensa ha mantenido el procedimiento abierto durante más de medio año hasta que la Audiencia Provincial ha emitido ahora su resolución definitiva.
La Audiencia considera acreditados los hechos
Según recoge la sentencia, el acusado accedió sin autorización a una explotación ganadera situada en la parroquia de Triabá y se dirigió hasta una vaca preñada que se encontraba en el interior del establo. La resolución judicial considera probado que inmovilizó al animal sujetándole distintas partes del cuerpo para impedir que pudiera reaccionar mientras llevaba a cabo los hechos por los que finalmente ha sido condenado.
La actuación fue descubierta por la familia propietaria de la explotación. Una de las personas que residían en la vivienda bajó hasta la cuadra al escuchar un comportamiento inusual del ganado y encontró al hombre junto al animal. Poco después alertó al resto de la familia, que acudió al lugar e identificó al intruso.
Durante el procedimiento también se tuvo en cuenta que el acusado reconoció en ese momento lo ocurrido ante el propietario de la explotación, aunque la Audiencia recuerda que la condena no se sustenta exclusivamente en esa manifestación, sino en el conjunto de las pruebas practicadas durante la investigación y el juicio.
La defensa alegó contradicciones
En el recurso presentado ante la Audiencia Provincial, la defensa solicitó la absolución del condenado al considerar que existían contradicciones en los testimonios y cuestionando la validez de la confesión realizada tras ser sorprendido en el establo.
Sin embargo, el tribunal rechaza estos argumentos y comparte el criterio mantenido por el juzgado de primera instancia. La resolución concluye que el conjunto de los indicios y de las declaraciones practicadas durante el proceso resulta suficiente para acreditar la autoría de los hechos más allá de cualquier duda razonable.
Sin lesiones físicas, pero con maltrato grave
Uno de los aspectos analizados durante el procedimiento fue la ausencia de lesiones físicas apreciables en el animal. No obstante, tanto el juzgado como ahora la Audiencia Provincial consideran que esa circunstancia no impide apreciar la existencia de un delito de maltrato animal.
Los magistrados entienden que la actuación del acusado supuso un grave atentado contra el bienestar del animal y consideran que la conducta encaja plenamente en el concepto de maltrato grave previsto en la legislación vigente, aunque no se hubieran producido daños físicos visibles.
Con esta resolución, la Audiencia Provincial de Lugo pone fin al recorrido judicial ordinario del caso y deja firme la condena impuesta al acusado por los hechos ocurridos durante las fiestas de Triabá, en Castro de Rei.