La famosa pausa de hidratación del Mundial 2026 también se nota en casa y así lo demuestran los picos de consumo de agua

Estadísticas del Canal de Isabel II de Madrid prueban como el llamado 'cooling break' también condiciona nuestros patrones de consumo durante el partido, como el de agua
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El famoso ‘cooling break’ del Mundial 2026, o lo que es lo mismo, las dos pausas de hidratación en los que cada partido se detiene de forma obligatoria, –una vez en cada parte–, para que los jugadores beban agua y se refresquen ante las altas temperaturas del verano, también se notan en cada casa y en cada establecimiento. Junto al clásico parón pasados los primeros 45 minutos de encuentro (más el añadido), esos pequeños descansos de tres minutos cada uno también condicionan los hábitos y el propio consumo de quienes están frente al televisor o visualizando el Mundial en cualquier dispositivo. Dicho de otro modo: España también ‘se hidrata’ en estas pausas.
Decretadas para su realización en el minuto 22 de la primera parte y en el mismo tiempo transcurrido de la segunda, esto es, en el 67 de partido, en esos tres minutos en que dura cada una los jugadores pueden beber agua y bebidas isotónicas, así como recibir atención médica, de precisarlo, y recibir indicaciones tácticas. Ese momento, –que dicho sea de paso, también se presenta como un espacio suculento a nivel publicitario, y que no todos los aficionados encajan igual–, está suponiendo también ciertos cambios en los patrones del espectador. Así lo refleja, por ejemplo, el consumo de agua en la capital de España, que como en el resto del país ha podido vibrar con cada avance de la selección en este Mundial donde ya luchan por entrar en semifinales.
El consumo de agua durante las pausas de hidratación, más allá del Mundial
Según datos de la empresa pública de la Comunidad de Madrid que, desde 1851, se encarga de la gestión del ciclo integral del agua, es decir, el Canal de Isabel II, las pausas de hidratación han permitido medir, como nunca, cómo afectan los descansos de los partidos al consumo de los ciudadanos.
Específicamente, y tal como informa El Mundo tras acceder a esa estadística, lo que han podido apreciar es que, si bien tradicionalmente se han reflejado los picos de consumo de agua antes de los partidos y en el cuarto de hora del descanso, este año se aprecian distintos patrones inusuales asociados precisamente a la llegada del ‘cooling break’.
Tomando de referencia el partido en el que España eliminó a la Portugal de Cristiano Ronaldo, es decir, el duelo en el que se midieron el pasado lunes a las 21:00 horas, lo primero que se constató es que la demanda bajó respecto al lunes anterior en lo que se refiere a las dos horas en que duró el encuentro. Pasó de 181.399 a 166.248 en el día de partido.
Sobre ese consumo, los medidores registraron dinámicas que apuntan a un ascenso inusual desde las 20:00 horas, es decir, una hora antes del partido, para caer después en picado poco antes de que el árbitro marcase el inicio del encuentro mundialista.
A partir de ahí, en la capital se bebió mucha menos agua. En datos, la demanda cayó un 18%, tocando fondo a las 21:53, en el primer tiempo. Solo en un breve instante, al filo de las 21:30, el consumo de agua repuntó, subiendo un 8% en comparación con los instantes previos y posteriores.
Justo después de la primera pausa de hidratación, la demanda volvió a caer hasta llegar al descanso de los primeros 45 minutos (más descuento) de partido.
Como sucede tradicionalmente entre parte y parte, el consumo empezó a subir entonces con una variación drástica: de menos de 20 metros cúbicos por segundo a las 22:00 a 26 metros por segundo de caudal a las 22:30, representando una subida de un 30%.
Con el arranque de la segunda parte, lo que se apreció fue todavía con mayor claridad el impacto de la pausa de hidratación, que supuso un pico de consumo de agua aún mayor.
Por el contrario, el momento de menor demanda se produjo en los minutos finales del duelo, por debajo de los 20 metros cúbicos por segundo de caudal, lo que es un dato anómalo respecto a cualquier otro lunes. De hecho, no es casualidad que en esos momentos todos los espectadores estuviesen pegados a las pantallas, concentrados fundamentalmente en lo que sucedía en el terreno de juego, porque la prórroga estaba cerca pero Mikel Merino nos libró de ella dando la victoria a la selección en el minuto 91 de partido, justo en el descuento, dejando casi sin opciones a los vecinos lusos. ‘La Roja’ se clasificó finalmente para la fase de cuartos de final.
Desde ese momento, pasadas las 23:00 horas, el consumo ya volvió a dispararse otro 30%. El partido había finalizado y la afición celebraba el pase.
