La voladura de las cuatro torres de la antigua central de As Pontes marca un hito que cambiará la localidad coruñesa

As Pontes (A Coruña) se ha despedido de sus gigantes de hormigón con la voladura de las cuatro torres de refrigeración
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As Pontes (A Coruña) se ha despedido este jueves de sus gigantes de hormigón con la voladura de las cuatro torres de refrigeración de la central térmica de carbón de Endesa, un hito que marca el avance del desmantelamiento de la instalación y que transformará el paisaje de la localidad coruñesa.
La operación, que ha afectado a cuatro estructuras de 99 metros de altura y un peso total de 45.000 toneladas, se ha desarrollado bajo un estricto dispositivo de seguridad y con una gran afluencia de público que ha seguido el derrumbe con una mezcla de aplausos y nostalgia.
En este contexto, la maniobra técnica ha estado marcada por un intervalo de tiempo entre las explosiones. Según los testimonios de los allí presentes, se produjo un retraso de unos 15 minutos entre la voladura del primer par de torres y el segundo, aparentemente debido a un problema de comunicación.
Así se llevaron a cabo las detonaciones
La primera detonación, que afectó a las torres situadas a la izquierda de la fábrica, levantó una densa polvareda que fue mitigada por 12 cañones de agua instalados para reducir el impacto ambiental.
Con todo, la voladura atrajo a centenares de personas, entre vecinos, familias y extrabajadores, que se situaron en los alrededores con prismáticos, cámaras y sillas para despedir las cuatro torres que ya formaban parte del paisaje de la localidad.
La jornada, que terminó bajo una ligera lluvia, provocó importantes retenciones de tráfico en las vías de salida debido a la gran cantidad de vehículos estacionados en los arcenes para presenciar el histórico momento.
Se ha llevado a cabo el 40% de la ejecución
Dada la envergadura de la voladura, se desplegó un amplio dispositivo que contó con la participación de la Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y Bomberos. Además, el equipo Pegaso de la Guardia Civil supervisó el control de drones en la zona afectada.
Endesa ha detallado que tiene como objetivo alcanzar el "residuo cero", gestionando las 45.000 toneladas de escombros bajo criterios de economía circular: el hormigón se reutilizará como material de relleno en la propia obra y el hierro será destinado a nuevos usos. Con esta actuación, el proyecto de desmantelamiento ya supera el 40% de ejecución, cumpliendo con los plazos que sitúan el fin definitivo de las obras en julio de 2028.