El eclipse solar regaló una tregua a los pacientes de Oncohematología en Ourense: “Poder salir fue maravilloso”
Algunos pacientes de Oncohematología del Hospital de Ourense pudieron salir a la cubierta terapéutica a contemplar el eclipse con sus familias
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El eclipse solar que ha sorprendido a Galicia y maravillado a medio mundo, dejó imágenes espectaculares y permitió vivir el fenómeno de una forma muy diferente en distintos puntos de la comunidad. Mientras miles de personas buscaban un lugar desde el que contemplarlo, en el Hospital Universitario de Ourense el eclipse ofreció además una oportunidad para romper durante unas horas con la rutina de los tratamientos y las obligaciones de las personas hospitalizadas de larga duración.
Un grupo de pacientes de Oncohematología pudo seguir el fenómeno desde la cubierta terapéutica del centro, acompañados por sus familiares y por los profesionales que les atienden. Para algunos, salir de la planta y disfrutar del aire libre fue casi tan importante como el propio espectáculo que ocurría en el cielo, y basta con ver sus rostros para comprobar que la emoción los embargó.
El evento en sí duró apenas unos minutos, pero el hecho de conseguir romper una rutina de semanas supuso mucho para este grupo de pacientes de Oncohematología del Hospital Universitario de Ourense, que por momentos se consideraron privilegiados. El eclipse solar les permitió salir de sus habitaciones y compartir una tarde diferente con sus familias y con los profesionales que les acompañan durante sus tratamientos.
“Fue muy, muy emocionante. Poder salir y disfrutar del aire libre y la naturaleza fue maravilloso”, cuenta la madre de uno de los pacientes, que destaca lo importante que resulta para ellos abandonar por unas horas el espacio en el que pasan buena parte de su tiempo.
La experiencia tuvo lugar en la cubierta terapéutica del hospital, donde pacientes, familiares y trabajadores del servicio pudieron contemplar el eclipse juntos. Una iniciativa que nació precisamente al detectar el interés que había generado el fenómeno: “La iniciativa surgió un poco sobre el bulo informativo que había en torno al eclipse. Nos pusimos en contacto con la dirección y se formó este grupo de pacientes para disfrutar del momento, que la verdad fue maravilloso”, explica Luisa Vázquez, supervisora de la unidad de Hematología.
“Es muy importante poder salir de la planta”
Para quienes afrontan tratamientos prolongados, abandonar la habitación puede convertirse en un acontecimiento en sí mismo. El eclipse fue la excusa para salir al exterior, respirar aire libre y compartir unas horas lejos de la rutina hospitalaria. Lo traslada muy bien Celsa Perdiz, madre de un paciente hospitalizado en la planta: “Para ellos es muy importante poder salir de la habitación y de la planta en la que están encerrados durante mucho tiempo”.
Su experiencia resume el objetivo de una actividad que iba mucho más allá de observar un fenómeno astronómico y que sabían que supondría un esfuerzo por parte de la dirección, a quien se lo agradecen públicamente en redes sociales: “Se lo agradecemos muchísimo a la dirección del hospital, por esa sensibilidad y esa humanidad”, detalla.
La terraza permitió que los pacientes estuvieran acompañados por sus familiares y por parte del equipo sanitario y no sanitario de Oncohematología. Durante un rato, los tratamientos y las habitaciones dejaron de ser los protagonistas para dejar un precioso recuerdo en sus retinas.
Una sorpresa para los pacientes
Entre los participantes estaba Xavier Reverter, paciente de leucemia, que reconoce que no esperaba poder vivir el eclipse de esa manera. “Fue una sorpresa poder salir a la terraza, ya que estamos mucho tiempo ingresados sin salir de la planta”, explica.
La actividad se desarrolló además con las medidas de seguridad necesarias para observar el eclipse. Los pacientes recibieron gafas homologadas, cedidas por la tienda de ILUNION del hospital, y fueron informados sobre su utilización: “Lo vimos con mucha precaución y con las gafas, estábamos bien instruidos», cuenta Reverter.
La iniciativa, impulsada por el Servicio de Oncohematología con el apoyo de la dirección del centro, forma parte de las acciones destinadas a hacer más humana la atención sanitaria. Porque para estos pacientes el valor de la tarde no estuvo únicamente en lo que ocurría en el cielo, sino que estuvo en poder salir juntos, conversar, estar con sus familias y disfrutar de algo tan sencillo como el aire libre y los rayos del sol acariciando la piel.