ECLIPSE SOLAR

Meses de preparación para surfear a oscuras durante el eclipse: así cumplió su sueño el gallego Guillermo Carracedo

Surfear eclipse
El surfista gallego, Guillermo Carracedo, en la Costa da Morte. REDACCIÓN GALICIA
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El eclipse solar total del 12 de agosto nos sigue dejando miles de anécdotas e imágenes que serán difíciles de olvidar. A la hazaña del skater Danny León, que consiguió sincronizar uno de sus saltos con la totalidad del eclipse, se suma ahora la del surfista gallego Guillermo Carracedo, que ha sorprendido en redes con otra escena extraordinaria: surfeando en el mar de la Costa da Morte en plena oscuridad, con el Sol eclipsado por la Luna como escenario de fondo.

Carracedo llevaba meses preparando el reto junto a los fotógrafos Pedro Gómez y Ananda Fernández. El objetivo era tan sencillo de explicar como complicado de ejecutar: conseguir fotografiar a un surfista surcando una ola exactamente durante un eclipse solar total. Las condiciones tenían que encajar al milímetro: la posición del Sol, las mareas, el tamaño de las olas, la localización y, sobre todo, la meteorología. “Es un sueño cumplido”, reconoce Carracedo, quien asegura que la planificación, pruebas de cámara y búsquedas de localizaciones habían comenzado meses atrás.  

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Meses de preparación para unos segundos irrepetibles

El equipo pasó días recorriendo posibles playas y estudiando las previsiones hasta encontrar una localización ideal para su proyecto en la Costa da Morte, un lugar que, por cierto, prefieren mantener en secreto. “Nos daba miedo que hubiera demasiada gente. Al final encontramos una zona increíble en Costa da Morte que no voy a desvelar cuál”, explica el surfista.

El día del eclipse llegaron varias horas antes para preparar todo y esperar el momento decisivo. Sabían que tenían una única oportunidad y que sería única en la historia: “Sabía que solo lo iba a vivir una vez en la vida y en mi casa”, recuerda Carracedo. El fenómeno comenzó con el cielo despejado, pero cuando se acercaba la fase de totalidad apareció uno de los grandes enemigos de cualquier fotógrafo en Galicia: una espesa franja de nubes; el deportista lo narra así: “En el momento de oscuridad total, apareció un nubarrón, Galicia siendo Galicia”, relata. El equipo llegó a valorar la posibilidad de cambiar de playa, aunque desplazarse podía hacerles perder precisamente los segundos más importantes, así que decidieron confiar… y funcionó: “En ese momento empezó a irse la nube y vimos bajar el eclipse detrás de nosotros: es el momento, pensé”.

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Y a juzgar por el resultado, no se equivocaron: “Al final lo conseguimos, se alinearon hasta las nubes, que es un gran logro en Galicia”, bromea Carracedo. El surfista entró al agua y comenzó a surfear mientras, a su espalda, avanzaba el eclipse, dejando unas imágenes que difícilmente podrán repetirse en las mismas condiciones al menos en este siglo.

“No podía llevar las gafas mientras surfeaba”

La experiencia fue todavía más especial para el deportista porque apenas pudo contemplar directamente el fenómeno. Carracedo explica que debía evitar mirar al Sol y que, además, las gafas de eclipse que intentó utilizar no resistieron. Paradójicamente, quien estaba en el centro de la fotografía fue también quien menos pudo ver el eclipse. Tuvo que confiar en los fotógrafos y esperar a regresar a casa para descubrir el resultado.

Pero sí pudo sentir cómo cambiaba el entorno durante la totalidad: “El hecho de estar flotando en el mar cuando de repente ocurre la oscuridad total, baja la temperatura, entra un pequeño viento... Para mí es algo que me marcó muchísimo”, narra. Durante unos 30 segundos, la oscuridad se apoderó del entorno y desaparecieron prácticamente las playas y las rocas que tenía alrededor. El paisaje cambió por completo y el silencio se hizo protagonista en mitad del mar.

“Lo que he vivido... Ha sido algo de lo que me acordaré toda la vida”, asegura Carracedo. Para él, el reto nunca fue únicamente conseguir una fotografía espectacular, sino vivir en primera persona un fenómeno que sabía que no volvería a experimentar de la misma manera.

Una imagen que empezó a construirse mucho antes del eclipse

El resultado final es fruto de una planificación en la que participaron Carracedo y los fotógrafos Pedro Gómez y Ananda Fernández. Cada uno afrontaba una dificultad distinta: mientras el surfista debía moverse sobre un medio imprevisible, los fotógrafos tenían que anticipar tanto sus movimientos como la posición del eclipse.

Carracedo destaca especialmente el trabajo de Pedro Gómez y pone en valor la dificultad de realizar una fotografía así desde el agua. El encuadre obligaba a tener en cuenta al mismo tiempo la posición del surfista y la del eclipse, sin olvidar que el mar, las olas y las mareas podían cambiar las condiciones en cualquier instante. El resultado convierte una experiencia de apenas unos segundos en una imagen que permanecerá mucho más tiempo. Y para Carracedo, el recuerdo va mucho más allá de la fotografía: “Es un sueño cumplido”.

El reconocimiento a Danny León

El surfista gallego también ha querido poner en valor otra de las grandes imágenes que dejó el eclipse del 12 de agosto: la de Danny León realizando un salto espectacular con el eclipse como telón. Carracedo mantiene una relación de cariño con el skater y no duda en calificar su fotografía como una de las grandes imágenes que ha dejado el fenómeno. “A Dani le tengo mucho cariño. Ha hecho quizá ya no solo lo más trascendental de estos días, ha hecho una de las imágenes más épicas de la historia de un eclipse”, reconoce.

El surfista destaca además las diferentes dificultades a las que se enfrentaron ambos deportistas. Mientras León podía buscar una posición elevada desde la que trabajar el encuadre, Carracedo tenía que hacerlo desde el agua, con las limitaciones propias del mar.

“Es un crack como persona y como deportista. Tiene la suerte de que él podía ponerse en una loma más alta. En el mar tenemos la dificultad de que no nos podemos poner a un kilómetro de distancia porque no hay playas así y menos que coincidan por debajo del nivel del mar”, explica. Para Carracedo, el resultado de ambos retos demuestra la dimensión del eclipse vivido en Galicia: “Dani ha hecho historia al igual que este eclipse”, asegura.