Rescatan los peces de un río de Pontevedra ante una sequía extrema: “Se iban a morir por falta de oxígeno”
La asociación Vaipolorío detectó el problema durante sus labores de vigilancia y alertó a los técnicos de Medio Ambiente para intervenir antes de que fuera demasiado tarde.
Los voluntarios, que llevan 26 años trabajando para recuperar el Gafos, advierten de que la situación puede agravarse también en el río Lérez y sus afluentes.
Galicia afronta un verano marcado por la escasez de lluvias desde la primavera y sus efectos empiezan a hacerse visibles en todos los ríos de la comunidad casi sin excepción. En Pontevedra, la falta de agua ha obligado a poner en marcha un operativo de emergencia para salvar a cientos de peces del río Gafos, donde el caudal ha descendido hasta niveles que comprometen la supervivencia de la fauna.
Escalos, truchas y algunas anguilas han tenido que ser capturados y trasladados desde un tramo del río en Bértola, en Vilaboa, hasta la zona intermareal en Pontevedra. La asociación ecologista Vaipolorío calcula que se han rescatado alrededor de medio millar de ejemplares. “Avisamos a los técnicos de que había que llevárselos porque se iban a morir por falta de oxígeno”, explica Xosé Manuel Feijóo, voluntario y secretario de Vaipolorío, quien agradece la rápida actuación de los operarios que "están desbordados por los problemas que hay de sequía", asegura.
Un río al límite por la falta de lluvias
La situación no es nueva para quienes llevan años vigilando el Gafos. “Ya el año pasado detectamos este mismo problema a finales de agosto, concretamente el día 27 los trasladamos”, recuerda Feijóo. Este año habían mantenido una vigilancia especial precisamente por las condiciones de sequía y porque la asociación continúa durante el mes de agosto con sus habituales trabajos de limpieza del cauce.
La primera alerta llegó a comienzos de agosto. La lluvia hizo pensar que todavía podía recuperarse el caudal y los técnicos decidieron esperar para evitar someter a los peces a un traslado innecesario. Dos semanas después, la situación había empeorado y se decidió intervenir. “La causa exclusiva es la falta de lluvias”, sostiene Feijóo. Y advierte de que el problema puede extenderse: “Empieza a ser una situación grave en el río Lérez y sus afluentes”.
Pesca eléctrica para salvarlos
El rescate se ha realizado mediante pesca eléctrica, una técnica que permite aturdir temporalmente a los peces mediante pequeños pulsos eléctricos para poder recogerlos sin causarles daños. Los ejemplares fueron introducidos en recipientes con agua del propio río y trasladados posteriormente en una cisterna preparada para mantener el agua oxigenada. Finalmente, fueron liberados en una zona intermareal del Gafos, donde disponen de mejores condiciones para sobrevivir.
El dispositivo ha contado con cinco técnicos de Medio Ambiente y dos integrantes de Vaipolorío, que valoraron inicialmente trasladarlos a la piscifactoría de Carballedo pero fue una opción descartada porque también presenta escasez de agua y no podía asumir más ejemplares. La zona intermareal se convirtió así en la alternativa más viable, especialmente por la capacidad de algunas de estas especies para adaptarse a cambios de salinidad.
Otro rescate preparado en Vilagarcía
La falta de agua también ha obligado a mantener la vigilancia en otros puntos de la provincia. En el embalse de O Con, en Vilagarcía, se llegó a preparar un operativo para retirar varias truchas que se habían concentrado en una zona profunda. Finalmente, no fue necesario trasladarlas. Los técnicos optaron por utilizar bombas para oxigenar el agua y evitar que los peces murieran.
Para el secretario de Vaipolorio, sin embargo, el escenario general resulta preocupante: “El río está en una situación extrema”, asegura. Y lanza una advertencia ante la posibilidad de que la sequía continúe: “Si no llueve se van a tener que tomar medidas muy serias, también en el Lérez”, detalla.
26 años cuidando un río que estuvo olvidado
Vaipolorío nació precisamente para intentar recuperar el Gafos, un río que durante años había quedado relegado: “Hace 26 años decidimos recuperar el río Gafos, un río totalmente olvidado e ignorado que sólo sabían de su existencia nuestros mayores”, recuerda Feijóo.
Desde entonces, el trabajo de los voluntarios ha contribuido a transformar su entorno y velar por su existencia. Fruto de este trabajo y constancia, hace 16 años, uno de sus tramos rurales fue declarado espacio natural de interés local por la Xunta.
La asociación mantiene además una campaña de limpieza que se repite cada domingo de agosto desde hace dos décadas. Esa vigilancia sobre el terreno fue la que permitió detectar de nuevo este verano la situación crítica de los peces y alertar a los responsables de Medio Ambiente.
Preocupación por el futuro de los ríos gallegos
Desde la Xunta reconocen que la escasez de agua está afectando a la fauna piscícola. El jefe del Servicio Provincial de Patrimonio Natural en Pontevedra, Pablo Caballero, apunta en la prensa local a una reducción especialmente preocupante de especies migradoras como la anguila, el salmón, la lamprea o el reo.
La situación de la anguila resulta especialmente significativa: una especie que tradicionalmente había mostrado una gran capacidad para resistir diferentes condiciones del agua se encuentra ahora cada vez más amenazada.
Los técnicos también observan problemas en especies que hasta hace años eran abundantes, como los escalos, mientras aumenta la presencia de especies exóticas invasoras como las carpas.