El camarlengo, la figura pontificia más importante tras la muerte del papa: quién es y hasta dónde llega su poder

El camarlengo no puede tomar decisiones doctrinales ni realizar nombramientos, pero sí debe garantizar que los servicios sigan operando y que se cumplan todas las etapas del protocolo sucesorio
Kevin Farrell fue nombrado en 2019 por el pontífice recién fallecido y está encargado de cuidar y administrar los bienes durante la 'sede vacante'
La última hora de la muerte del papa Francisco, en directo: trasladan los restos del pontífice
El camarlengo, es la figura pontificia de la que no hemos dejado de hablar durante estos días. Kevin Joseph Farrell, que oficializó el fallecimiento del papa Francisco, es la cabeza del gobierno provisional de la Iglesia católica durante la 'sede vacante'. Farrell es ahora la máxima autoridad en el Vaticano y está encargado de cuidar y administrar los bienes, aunque con limitaciones. El camarlengo, además es el responsable de la preparación del Cónclave que elegirá al próximo papa.
Qué significa la palabra camarlengo
Empecemos por el principio, el origen y significado de la palabra camarlengo, que define a este puesto de tanta importancia en el Vaticano. El Diccionario de la Lengua Española (DRAE) apunta que la etimología procede del antiguo franconio kamarling, que significa 'camarero', pero también con la palabra alemana Kammer (cámara) y del latín camarlingus, que significa "oficial de la cámara".
La palabra camarlengo es usada para definir al cardenal nombrado por el romano pontífice por cinco años, que tiene entre sus funciones la comprobación oficial de la muerte del romano pontífice en presencia del sustituto de la Secretaría de Estado, la comunicación de su fallecimiento al cardenal vicario de Roma, el sellado del apartamento del difunto y ocuparse de las funciones litúrgicas con ocasión de la muerte del romano pontífice.
El cardenal Camarlengo, Kevin Joseph Farrell, se ha convertido en una figura muy seguida tras bendecir el cuerpo del pontífice con agua bendita y cerrar las estancias papales; además de convocar al colegio Cardenalicio para el cónclave que elegirá al nuevo papa.
Desde el fallecimiento del papa Francisco, en el período de sede vacante, es el camarlengo quien toma el mando del Vaticano y decide sobre gestiones y cuestiones prácticas como la planificación del funeral. Kevin Farrell fue nombrado en 2019 por el pontífice recién fallecido.
El camarlengo, de 77 años, nacido en Irlanda y nacionalizado estadounidense, estudió filosofía y teología en la Universidad de Salamanca y en la Gregoriana de Roma, entre otros sitios, y fue obispo de Dallas.
Farrell ha sido desde su nombramiento uno de los hombres de confianza de Francisco sobre él, jefe interino del Vaticano, recae el foco hasta que se elija al nuevo papa.

