Hoy en día son frecuentes los casos de hombres, jóvenes y adultos
El método LAP salva de estafas: la Policía explica cómo no caer en la trampa de los números desconocidos
Las redes sociales se han convertido en una de las actividades a las que más tiempo dedicamos cada día. Nos permiten estar informados, contactar con personas de otras partes del mundo y hasta iniciar una relación romántica. El tiempo ha hecho que hayamos normalizado todas estas cosas y, aunque en muchos sentidos es una buena noticia, esto también ha provocado que bajemos la guardia y podamos ser víctimas de una de las estafas más desagradables de internet: la sextorsión.
El término “sextorsión” se acuñó ya en 2010 y es una práctica de la que la policía lleva alertando durante años. De hecho, existe una página web oficial del cuerpo de seguridad que define el problema de la siguiente forma: “Hoy en día son frecuentes los casos de hombres, jóvenes y adultos, que son víctimas de trampas, de falsas seducciones con incitación a mantener cibersexo. Se ven atrapados en un chantaje cuando una supuesta mujer les pide dinero a cambio de no publicar el vídeo que han grabado durante esa sesión sexual”.
En su momento el problema venía, sobre todo, a través de sesiones de webcam y programas de mensajería directa como Skype. Sin embargo, la sextorsión ha evolucionado de la misma forma que lo han hecho las redes sociales. Ahora la Policía Nacional lo que recomienda es que tengamos cuidado con los perfiles sospechosos en redes sociales. Ojo, no solo hablamos de aplicaciones de ligar. También Instagram, Facebook, Twitter o cualquiera similar.
¿Y qué es exactamente un perfil sospechoso? De acuerdo con la policía son aquellos que te envían una solicitud de amistad inesperada y “o bien no tienen publicaciones o las tienen muy recientes y en días muy seguidos”. Aunque no es imprescindible descartar todas estas solicitudes, si conviene ser extremadamente prudentes. De acuerdo con el aviso de los agentes del cuerpo, especialmente si el perfil que nos contacta se ha creado o ha comenzado a publicar de forma reciente.
Los estafadores comenzarán haciendo preguntas abiertas y guiando la conversación hacia la temática sexual. Será ahí, cuando ya tengan un poco de nuestra confianza, cuando nos enviarán “imágenes de contenido íntimo, supuestamente propias” esperando iniciar un intercambio. “Solicitarán fotos o vídeos sexuales tuyos y una vez conseguido su objetivo graban la pantalla del teléfono con otro móvil y comienza la extorsión”.

Es muy importante el detalle de que grabarán la pantalla del teléfono con otro móvil. Esto hace que algunos mecanismos como la “visualización única” de whatsapp, que permite enviar una imagen o video de modo que la otra persona solo pueda verlo una vez, no sirvan en este caso.
De acuerdo con la Policía Nacional, los ‘extorsionadores’ te piden dinero vía bizum si no quieres que difundan las imágenes o videos a tus contactos. En este sentido, tienen una recomendación clara: “nunca pagues”. En su experiencia, quienes llevan a cabo este tipo de delitos repiten el chantaje una y otra vez, de modo que darles el dinero solo servirá para que se olviden de nosotros unos días y luego vuelvan a la carga con más fuerza todavía.
La forma de evitar este problema es, hasta cierto punto, sencilla. No es recomendable enviar imágenes de contenido sexual por redes sociales si no conocemos la identidad de la otra persona. No se trata de puritanismo ni de demonizar las redes sociales, sino de ser consciente de que en internet no todos son quienes dicen ser. Se trata de una plataforma que, por su propia naturaleza, muchos delincuentes utilizan de forma habitual.
En caso de que estos consejos hayan llegado demasiado tarde, la Policía recomienda no seguir la conversación. “Guarda las pruebas y denuncia”, sentencian. Hay que ser consciente de que este tipo de situaciones pueden afectar a cualquiera y que, precisamente, los chantajistas buscan que nos sintamos avergonzados para que no busquemos ayuda y puedan salirse con la suya. Toda la información recogida por los cuerpos de seguridad, sin embargo, se trata de forma confidencial y puede ayudar a cazar a los estafadores antes de que tengan una nueva víctima.

