El giro inesperado en el caso del niño desaparecido Gus Lamont que tiene en vilo a Australia: se apunta a un familiar por 'crimen mayor'

Una imagen del pequeño Gus Lamont, de solo cuatro años. Policía del Sur de Australia
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El caso de la desaparición de Gus Lamont, que provocó la búsqueda más grande e intensiva jamás realizada por la desaparición de una persona de la Policía de Australia del Sur (SAPOL) ha dado un giro sorprendente. Ya se investiga como crimen mayor y existe un sospechoso de su desaparición. Más aún: es un miembro de su familia. 

August "Gus" Lamont desapareció el sábado 27 de septiembre de la granja de sus abuelos, ubicada a unos 40 kilómetros al sur de Yunta, una localidad de Australia. El niño jugaba al cuidado de su abuela en una remota estancia del interior del Estado. Su abuela se ausentó durante media hora. Al regresar y no encontrar a su nieto, alertó a las autoridades. Desde entonces, se ha buscado sin cesar al pequeño de cuatro años ante la idea de que podría haberse perdido.

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El esfuerzo de búsqueda movilizó a un total de 393 efectivos. Además, contaron con el apoyo de la Fuerza de Defensa Australiana, un rastreador indígena y voluntarios. Para darse cuenta de la magnitud de las búsqueda, los trabajos incluyeron la inspección de seis pozos mineros situados en un radio de 10 km, y la búsqueda exhaustiva en tres represas, las cuales fueron registradas en dos ocasiones, incluyendo el drenaje completo de las mismas, según el diario Clarín. Se emplearon drones, medios aéreos, infrarrojos e incluso inteligencia artificial. Todo fue en vano y el pequeño no fue encontrado.

En el momento de su desaparición, el menor llevaba un sombrero gris de ala ancha, una camisa azul de manga larga con un dibujo de Minion de la película animada "Mi villano favorito" en la parte delantera, pantalones grises claro y botas. Pero ahora lo que se investiga es un crimen.

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Las inconsistencias y discrepancias de la familia provocan un giro en la investigación

El superintendente Darren Fielke, responsable de la unidad de delitos mayores ha desvelado que los investigadores han detectado un “número de inconsistencias y discrepancias” relacionadas con la cronología de los hechos y con las distintas versiones ofrecidas por los familiares del niño. Según la policía, la persona bajo sospecha ha dejado de colaborar con la investigación, lo que ha contribuido a reforzar esta nueva línea de trabajo.

La familia publicó una declaración a través de la policía el pasado martes 30 de septiembre en el que califican lo sucedido como “un shock” y pedían “privacidad” y respeto a la prensa. “Estamos devastados por la desaparición de nuestro querido Gus el sábado por la tarde. Esto ha sido un shock para nuestra familia y amigos, y nos cuesta comprender lo sucedido”, señalaban.

“La ausencia de Gus se siente en todos nosotros, y lo extrañamos más de lo que las palabras pueden expresar. Nos duele el corazón y abrigamos la esperanza de que lo encuentren y nos lo devuelvan sano y salvo”. La familia agradecía a la Policía su implicación, así como a las organizaciones, vecinos y amigos que se habían unido a las tareas de búsqueda del pequeño.

El detective Fielke ha desvelado también que los padres de Gus "no son sospechosos de su desaparición". En enero, la policía ejecutó una orden judicial en la propiedad y confiscó un vehículo, una motocicleta y dispositivos electrónicos."En este momento no puedo hacer más comentarios sobre el sospechoso, dado que esto es ahora una investigación criminal y un delito mayor declarado. Lo que sí puedo decir, sin embargo, es que seguiremos investigando a fondo y meticulosamente la desaparición de Gus hasta que tengamos un resultado", aseguró Fielke.

Por el momento, la policía mantiene abiertas todas las líneas de investigación y no ha informado de detenciones ni de la formulación de cargos, mientras continúa el trabajo para esclarecer qué ocurrió con el niño.

Los abuelos del menor, Josie y Shannon Murray reaccionaron este viernes de manera inmediata a través de un comunicado difundido por sus abogados en el que dijeron estar "absolutamente devastadas" por el cambio en la investigación. En él afirman que la familia ha "cooperado plenamente con la investigación y no desea nada más que encontrar a Gus y reunirlo con su mamá y su papá".