La guerra en Irán llega al Estrecho de Ormuz: tres cargueros han sido atacados por la Guardia Revolucionaria

La guerra de Irán se muda al Estrecho de Ormuz, donde Teherán juega con ventaja: ataca tres cargueros
Teherán tiene túneles submarinos donde acapara drones y lanchas con misiles para controlar el paso marítimo.. EFE
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La guerra naval ha llegado al Estrecho de Ormuz, pese a las amenazas de Donald Trump con golpear 20 veces más fuerte al régimen de los Ayatolás. El Ejército de los Estados Unidos ha bombardeado 16 embarcaciones iraníes y Teherán golpeaba, este miércoles, a tres cargueros cumpliendo con el bloqueo del importante paso marítimo, donde juega con ventaja.

El Pentágono sospechaba que las embarcaciones bombardeadas estaban colocando minas en estas aguas, el principal cuello de botella mundial para el transporte de petróleo y de gas. El objetivo de sus ataques es evitar que Irán.

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Por ahora, se ignora el alcance del daño que ha sufrido la Armada de Irán porque nadie conoce el tamaño exacto de su flota. Desde hace años, la propaganda del régimen muestra puertos subterráneos, túneles kilométricos, excavados a unos 500 metros de profundidad, repletos de lanchas rápidas armadas con misiles y drones submarinos para mostrar su capacidad de ataque y de resistencia. Sus salidas al mar, al Estrecho de Ormuz, estarían camufladas y tendrían la ventaja de conocer el terreno de batalla.

Irán ya había amenazado con atacar a cualquier buque que trate de cruzarlo y este miércoles, el Reino Unido alertaba de nuevos ataques contra tres mercantes: un portacontenedores y dos graneleros, de banderas japonesa, tailandesa y de las Islas Marshall.

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La agencia de Operaciones Comerciales Marítimas de Reino Unido (UKMTO, en inglés), que monitoriza la seguridad de barcos y marineros alrededor del mundo, ha confirmado los ataques en el estrecho de Ormuz y en la propia vía, clave para el transporte energético. El Ejército iraní presumió de haber alcanzado con proyectiles dos buques, uno de "propiedad israelí" con bandera de Liberia y otro portacontenedores, tras ignorar las advertencias de su fuerza naval en el estrecho de Ormuz, donde afirmó mantener el control.

Los otros dos buques, cargados de contenedores, pertenecen a Tailandia, que quedó en llamas y que, según medios, se hallaba a unas 11 millas náuticas al norte de Omán. Según han difundido en sus redes las fuerzas tailandesas, la Marina Real de Omán ha rescatado a 20 tripulantes de este granelero; el otro carguero pertenece a la naviera japonesa Mitsui O.S.K. Lines (MOL), el One Majesty que recibió un impacto este miércoles mientras se encontraba anclado en el golfo Pérsico, en una ubicación similar a la del tercer incidente reportado por UKMTO.

Los daños han sido menores y no hay heridos y se trata de una advertencia del daño que puede provocar el conflicto militar a la economía mundial. Los mercados ya han reaccionado a la situación y el precio del petróleo está volviendo a subir este miércoles, a pesar de que Estados Unidos sigue sacando pecho de su ofensiva militar.

El caos del Golfo Pérsico también continúa en tierra por los drones iraníes, que han caído muy cerca del aeropuerto de Dubái, dejando cuatro personas heridas. Aún así, la cifra de lanzamientos se ha reducido drásticamente en relación con los primeros días de conflicto. El Ejército de Estados Unidos asegura haber destruido ya 5.500 objetivos iraníes, pero aunque el régimen de Teherán esté debilitado aún puede hacer daño y ha conseguido resistir a 12 días de fuego sin tregua.