TACO: El nuevo mote al presidente Trump tras su cambio de postura en Irán

Los últimos movimientos de Trump hace que sus enemigos le pongan un nuevo mote.
Donald Trump suspende los ataques contra plantas y refinerías iraníes y anuncia que hay "conversaciones muy positivas y productivas" con Teherán
Cada vez que Trump se acerca al abismo los mercados tiemblan. Y muchas veces el presidente reacciona, da marcha atrás y baja la temperatura. Los críticos con Trump incluso han acuñado un término para ridiculizarle. Son las siglas TACO, Trump Always Chickens Out, que en español significa Trump Siempre Se Acobarda. Puede ser una coincidencia, puede ser una estrategia para contener el golpe económico, o simplemente una manera de salvar la cara cuando sabe que está a punto de perder el control.
Ocurrió con su amenaza de los aranceles a todo el mundo, que tuvo que corregir cuando la bolsa empezó a hervir y vuelve a ocurrir hoy, cuando el precio del petróleo se disparaba aún más. Los mercados se convulsionaban en su apertura por su ultimátum a Irán, que hacía pensar en ataques masivos de EEUU contras las infraestructuras iraníes y Teherán no se acobardaba y subía el órdago.
Duelo de órdagos que han acabado en mano tendida al diálogo... por parte de Trump
Hasta esta misma mañana el mundo parecía acercarse a ese abismo. Trump amenazaba con atacar las grandes centrales de energía de Irán. Eso habría sido un ataque directo contra la población civil. Y Teherán se preparaba para contestar con ataques a todas las desalinizadoras de los países de la zona, en una región donde países como Baréin o Catar dependen al 100% de esa tecnología para tener agua potable. Emiratos Árabes depende en un 80% y Arabia Saudí obtiene del mar la mitad de su agua potable . La escalada parecía entrar en una fase aún más descontrolada hasta que llegó Trump y mandó parar.
Ahora todo apunta a un posible final de la guerra. Trump dice que están en marcha conversaciones productivas con Teherán, aunque Irán las niega. Trump no cancela su amenaza, pero sí la aplaza 5 días mientras vuelve a poner al cargo de los contactos a su entorno más cercano.
Mohámad Bahgaír Galibáff, el posible interlocutor de EEUU
Mohámad Bahgaír Galibáff es, según la prensa israelí, el hombre supuestamente llamado a pilotar el acuerdo con Estados Unidos. Presidente del parlamento del país desde hace seis años, es uno de los altos cargos civiles del régimen. Ex militar, doctor en geografía política y alcalde de Teherán durante 12 años.
Donald Trump dice estar negociando, a petición de Irán, desde el domingo. "Quieren llegar a un acuerdo, y nosotros estamos deseando cerrarlo. Será un buen acuerdo. No habrá más guerra y no tendrán el arma nuclear". Israel pone incluso fecha para las negociaciones cara a cara: esta semana en Pakistán.
El caso es que el propio Galibáff, en términos muy duros, niega que haya cualquier conversación y asegura que el enemigo será castigado. El régimen asegura que todo es una estratagema de Trump para ganar tiempo y calmar a los mercados financieros y energéticos.
Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, más fatuas y disparatadas que de costumbre, apoyarían esta interpretación. Causan estupor sus manifestaciones respecto al uranio enriquecido de Irán, convencido de que recuperarlo sería fácil porque tras un trato los iraníes dirían su localización y EEUU iría a por él.
Lo mismo que el control en la situación del país, que Trump administraría, como en Venezuela, de la mano de un ayatolá, "sea el que sea". Eso tras decir que habían matado a todos los interlocutores, algo que "le gustaba", aunque les impedía encontrar a alguien con quien dialogar. Ahora que vuelve a hablar de diálogo, el presidente sacaba pecho de matar a toda la gente del régimen, así que en la práctica, para Trump ya ha habido un cambio de régimen.
Irán niega cualquier diálogo directo con EEUU
Otra cosa es lo que dicen Irán, que también quiere dar una imagen de fuerza, de resistencia, de no doblegarse ante EEUU. Solo confirma que existen contactos a través de países terceros. De momento, lo que es cierto es que los ataques continúan
Y qué pasa en las calles de Teherán. Los iraníes dicen querer la paz, pero no a cualquier precio. Muchos no se fían de la voluntad de Trump de llegar a un acuerdo: "Es un jugador. Trata de manipujlar a la opinión pública y engañar a la gente. Si confiamos en él, saldremos perdiendo".
En estas más de tres semanas de bombardeos sobre Irán, las autoridades de Washington han proclamado varias veces la casi total destrucción de su arsenal militar. Pero, una y otra vez, los misiles y drones iraníes lo desmentían, dañando intereses estadounidenses e intalaciones críticas de sus países aliados en Oriente Próximo.
Eso, añadido a los ataques a embarcaciones en el Estecho de Ormuz ha disparado los precios de la energía en general, y de los carburantes en particular. ¿Estamos más cerca del fin de la guerra? En la ecuación falta otra tercera incógnita por resolver: Israel, que continúa su propio intercambio de proyectiles con Irán.
