Abelardo de la Espriella, investido presidente de Colombia: cita el "puedo prometer y prometo" de Adolfo Suárez en su discurso inicial
El dirigente ultraderechista ha prestado así juramento "al pueblo colombiano" para encabezar la Jefatura del Estado durante los próximos cuatro años, hasta 2030.
En el acto, el rey de España, Felipe VI, los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Chile, José Antonio Kast, y otros dirigentes, como el ministro de Exteriores de Bolivia, Héctor Huanca
Abelardo de la Espriella ha tomado posesión como presidente de Colombia durante una ceremonia en la ciudad de Cali, en el departamento de Valle del Cauca, y a la que se han ausentado el presidente saliente Gustavo Petro y el excandidato por el Pacto Histórico, Iván Cepeda.
El dirigente ultraderechista ha prestado así juramento "al pueblo colombiano" para encabezar la Jefatura del Estado durante los próximos cuatro años, hasta 2030.
El acto contó con la presencia del rey de España, Felipe VI, los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Chile, José Antonio Kast, y otros dirigentes, como el ministro de Exteriores de Bolivia, Héctor Huanca.
El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha reivindicado este viernes el comienzo de una nueva etapa marcada por la recuperación del orden, el fortalecimiento de la autoridad del Estado y una profunda "regeneración nacional", durante su discurso de investidura en el Cantón Militar Pichincha, en Cali.
Recuerdo para el expresidente del Gobierno español Adolfo Suárez en su discurso inicial
Además, Espriella ha tenido un recuerdo especial para Adolfo Suárez al citar al expresidente del Gobierno español para prometer que gobernará desde las regiones y recorrerá el país durante su mandato, al pronunciar su primer discurso como jefe de Estado. "Parafraseando a ese gran protagonista de la transición democrática española, Adolfo Suárez, puedo prometer y prometo que gobernaré desde las regiones", afirmó De la Espriella en el discurso que pronunció en un cantón militar de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca (suroeste).
El mandatario ha presentado su llegada al poder como el cierre de un período de "resignación nacional" y el inicio de un proyecto destinado a transformar las instituciones, reforzar la seguridad y recuperar la confianza en la economía y en el Estado colombianos.
"Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad", ha proclamado ante los asistentes, antes de asegurar que ejercerá la Presidencia para el conjunto de los colombianos, incluidos quienes no respaldaron su candidatura en las elecciones.
En este sentido, De la Espriella ha insistido en que su Gobierno estará basado en principios y ha llamado a superar la confrontación política. "En el gobierno que hoy comienza no hay espacio para la intransigencia. Todo lo contrario. Llego con el ánimo de convocar a todos mis compatriotas", ha afirmado.
Defensa de la democracia
El presidente ha situado la defensa del sistema democrático y del Estado de Derecho entre sus principales compromisos y ha sostenido que su victoria electoral representa el triunfo de la voluntad popular, rechazando cualquier cuestionamiento sobre la legitimidad del proceso que le ha llevado a la Presidencia.
"El 21 de junio no ganó un hombre ni un partido, ganó la democracia colombiana, ganó el derecho de millones de colombianos, de millones de ciudadanos, de decidir libremente el destino de la nación", ha manifestado.
Asimismo, ha garantizado que su Administración respetará las reglas democráticas y ha advertido contra cualquier intento de desestabilizar las instituciones. "En el gobierno del tigre se harán respetar todas las reglas de la democracia", ha asegurado.
El nuevo presidente ha reivindicado además una separación de poderes basada en el respeto mutuo y ha prometido mantener una relación institucional con el Congreso sin acuerdos secretos ni negociaciones al margen del escrutinio público.
"No habrá acuerdos personales ni negociaciones ocultas", ha dicho, al tiempo que ha garantizado que las fuerzas políticas de Gobierno y oposición tendrán las mismas garantías para participar en la vida democrática.