El estado de Texas ejecuta a un hombre con una inyección de pentobarbital, el fármaco que falló en el caso de Christa Pike

Sus abogados escribieron una carta al gobernador de Texas al que pedían un aplazamiento de 30 días y que no fuese ejecutado con ese mismo fármaco
Se trata de la primera víctima desde la fallida ejecución de Christa Pike, quien ya ha recuperado el habla tras sobrevivir a dos inyecciones letales la pasada semana
El estado de Texas, Estados Unidos, ha ejecutado mediante inyección letal a Jamaal Howard, un hombre de 46 años condenado a muerte por un robo mortal cometido en el año 2000. Se trata de la primera víctima de pena capital desde el intento fallido del estado de Tennessee contra Christa Pike, quien sobrevivió a dos inyecciones letales la pasada semana y está hospitalizada.
El hombre ha dedicado sus últimas palabras a la familia de la víctima, una mujer que entonces tenía 42 años. "Espero que aceptéis mis disculpas y deseo vuestro perdón (...) Lamento lo sucedido; ojalá podáis aprender a perdonarme algún día", ha expresado, según ha recogido el diario 'Texas Tribune'. Howard ha sido ejecutado con pentobarbital, el mismo método y el mismo fármaco empleado en el caso de Pike.
Howard tenía 20 años cuando robó una tienda de conveniencia y disparó a la empleada, Vickie Swartout, en Silsbee, al norte de Beaumont, Texas. Menos de un año después ya había sido condenado y sentenciado a muerte en el condado de Hardin.
Antes de la ejecución, sus abogados escribieron una carta al gobernador de Texas, Greg Abbott, al que pedían un aplazamiento de 30 días y que Howard no fuese "ejecutado con un fármaco cuyo historial el Estado se ha negado a mostrar a sus abogados, apenas unos días después de que ese mismo fármaco haya fallado en otro estado". La petición no ha tenido réplica.
El uso de pentobarbital, en el foco de la polémica
El uso de este fármaco letal al que sobrevivió Christa Pike ha sido objeto de controversia también en el estado gobernado por Abbott, que utiliza pentobarbital preparado en farmacias, ya que los fabricantes de medicamentos se niegan a vender el fármaco para su uso en ejecuciones.
Debido a la escasez de suministro, el estado analiza los viales del fármaco que posee y prorroga su fecha de caducidad si determina que seguirá siendo eficaz. Según los críticos, este procedimiento no es seguro. De hecho, un juez de distrito texano llegó a prohibir temporalmente el uso del pentobarbital poco antes de otra ejecución en el estado en 2023, si bien el Tribunal de Apelaciones Penales de Texas acabó por revocar la decisión judicial.
La carta a Abbott ha sido el último recurso de la defensa de Howard, aunque no el único, pues el equipo legal ha presentado varias apelaciones desde que se le impuso la pena de muerte, incluidos dos recursos presentados ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos, que, junto a un tercero ante el Tribunal de Apelaciones Penales, retrasó brevemente la ejecución de Howard antes de que los tribunales desestimaran las peticiones.
Howard es el séptimo hombre ejecutado en Texas este año, en el que aún hay otras dos programadas. El siguiente es John Rubio, condenado por el asesinato de sus tres hijos en 2003, quien, junto a otro recluso del corredor de la muerte, LeJames Norman, ya ejecutado, intentó impedir el uso de pentobarbital.
Sin embargo, el Tribunal de Apelaciones Penales apartó al juez del caso después de que el fiscal general de Texas y actual candidato republicano al Senado, Ken Paxton, presentara una solicitud ante dicho tribunal de apelaciones pidiéndole que lo hiciera, argumentando que el tribunal de instancia inferior carecía de facultades para paralizar un proceso penal mediante una demanda civil.