Las principales hipótesis detrás del accidente de avión en Florida, en el que han muerto las nueve personas a bordo
Las autoridades analizan las comunicaciones de la tripulación con la torre de control en los minutos previos al impacto
Las últimas palabras de la piloto del avión accidentado en Florida, en el que han muerto nueve personas: "Nos vamos a estrellar"
Este pasado domingo, poco antes de las 13.00 horas (hora local), un avión privado se estrellaba en una zona residencial de Greenacres, en Palm Beach (Florida, Estados Unidos). El impacto provocó una fuerte explosión y un incendio que dejó un gran cráter en el lugar del siniestro.
Las nueve personas que viajaban a bordo de un Learjet 60, que había despegado de Austin (Texas) con destino a Bahamas, han fallecido. Entre ellas se encontraba Nathalia Filgueiras, de 20 años, que ejercía como copiloto de la aeronave. Su madre ha confirmado su identidad en declaraciones a The New York Times.
Por el momento, se desconoce quién era el piloto al mando del avión, así como la identidad del resto de los ocupantes. No se han registrado heridos entre los vecinos ni otras víctimas en tierra.
Sin embargo, hay algunos detalles que ya se conocen sobre los últimos instantes del vuelo, como las comunicaciones de la piloto con la torre de control. En ellas, alertaba de que estaba perdiendo el control de la aeronave y llegó a pronunciar una frase que anticipaba la tragedia: "Nos vamos a estrellar". La grabación termina con los gritos desesperados de una mujer, que exclama: "¡Joder, se nos acaba el tiempo!".
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, comparó la caída del aparato con la de un "misil" por la velocidad a la que se precipitó contra el suelo.

¿Qué se sabe del accidente de avión en Florida?
Las comunicaciones de la tripulación con el centro de control han dejado algunas pistas que ahora la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) están analizando para esclarecer qué pudo provocar el desplome de la aeronave.
La principal hipótesis apunta a las condiciones meteorológicas y, en concreto, a la posible acumulación de hielo en el avión. Antes de estrellarse, la piloto informó a los controladores de que estaban atravesando una zona de tormentas eléctricas, con fuertes turbulencias y presencia de hielo en la aeronave.
En una de las primeras comunicaciones, la comandante explicó: "Tenemos hielo ligero y transparente, que es manejable, y turbulencia moderada". La tripulación buscaba unas condiciones de vuelo más favorables y solicitó autorización para ganar altitud y tratar de evitar la zona de tormentas que tenía por delante.
Sin embargo, la situación empeoró rápidamente. Poco después, la piloto comenzó a informar de que estaban perdiendo el control y de que la aeronave descendía a una velocidad extrema, hasta que la comunicación terminó con los gritos de desesperación recogidos en la grabación.
Ahora los investigadores tratan de determinar si la acumulación de hielo pudo afectar a las superficies aerodinámicas del avión y provocar la pérdida de control. Se trata de una de las principales líneas de investigación, aunque todavía no se ha establecido una causa oficial del accidente.
Las decisiones de los pilotos y el control aéreo, bajo lupa
Además de las condiciones meteorológicas, las decisiones tomadas durante el vuelo y la actuación de los controladores aéreos también podrían tener un papel importante en la investigación. Bob Clifford, abogado y veterano experto en aviación, según The Gaurdian, considera que las actuaciones tanto de los pilotos como del control de tráfico aéreo serán examinadas con especial atención.
"Estas personas volaron hacia una tormenta eléctrica, hacia la zona roja, e intentaron sortearla, pero simplemente no funcionó", explicó. "Estos son aviones magníficos. He volado muchas veces en un Lear 60 y son como cohetes. El margen de error ahí arriba es mínimo", añadió.
El experto considera que la investigación deberá aclarar por qué los pilotos tomaron determinadas decisiones y qué información tenía el control aéreo en cada momento. "Se va a generar mucha controversia sobre por qué los pilotos hicieron lo que hicieron, por qué el control de tráfico aéreo se lo permitió y quién sabía qué y cuándo", advirtió.
En este sentido, también cuestionó si los controladores podrían haber actuado de forma más preventiva ante las condiciones meteorológicas de la zona. "Me parece que el control de tráfico aéreo debería haber sido más proactivo en cuanto a las zonas por las que permitía volar a este avión, y creo que eso es algo que la NTSB va a investigar".
El estado de la investigación del accidente
El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, confirmó la muerte de los nueve ocupantes a través de sus redes sociales, donde trasladó sus condolencias a los familiares y calificó lo ocurrido como una "tragedia horrible". Según explicó, el lunes personal de la Administración Federal de Aviación (FAA) prestó asistencia sobre el terreno a los investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).
Por su parte, Bombardier, propietaria de la marca Learjet, trasladó al Miami Herald que no hará comentarios sobre las posibles causas del siniestro hasta que concluya la investigación. "Brindaremos todo nuestro apoyo a las autoridades investigadoras y cooperaremos según sea necesario", señaló la compañía. La NTSB continúa trabajando para reconstruir los últimos minutos del vuelo y determinar qué ocurrió antes de que el avión se precipitara contra el suelo.
