La Comisión Europea indica que, a partir de 2035, el objetivo de emisiones de CO₂ para coches y furgonetas nuevos será de 0 g CO₂/km, una reducción del 100%
Algunos coches están perdiendo valor más rápido que nunca en el mercado de segunda mano
La pregunta parece sencilla, casi de concesionario: ¿qué coches conviene comprar hoy para no descubrir mañana que no puedes entrar en el centro de una ciudad, que pagas de más, que te quedas fuera de una zona de bajas emisiones o que envejece legalmente antes que mecánicamente? La respuesta, sin embargo, exige separar tres planos que a menudo se mezclan. Por una parte, lo que Europa permite vender, por otra, lo que las ciudades permiten que circule y, finalmente, lo que cada etiqueta ambiental facilita en la práctica.
La brújula europea apunta con bastante claridad hacia los vehículos de cero emisiones en uso. La Comisión Europea indica que, a partir de 2035, el objetivo de emisiones de CO₂ para coches y furgonetas nuevos será de 0 g CO₂/km, equivalente a una reducción del 100%. El Consejo de la UE lo formula de manera todavía más directa, ya que mientras la industria se prepara para ese cambio, los coches y furgonetas nuevos de combustión quedarán prohibidos en el mercado interior desde 2035.
Los más blindados: eléctricos e hidrógeno
En definitiva, los coches con más posibilidades de circular sin restricciones en los próximos años son los eléctricos de batería y los vehículos de pila de combustible de hidrógeno. No porque exista un salvoconducto universal que impida a una ciudad regular el tráfico, sino porque son los que mejor encajan con el horizonte normativo europeo, al no emitir CO₂ por el tubo de escape y, en España, entran dentro del distintivo ambiental Cero Emisiones de la DGT.
La propia DGT incluye en esa categoría a los vehículos eléctricos de batería, los eléctricos de autonomía extendida, los híbridos enchufables con una autonomía mínima en modo eléctrico de 40 kilómetros y los vehículos de pila de combustible. Por eso, si la pregunta es qué coches están menos expuestos a futuras restricciones urbanas, la respuesta práctica empieza por los Cero. Son los que, hoy, parten con más ventaja en zonas de bajas emisiones, aparcamiento regulado y episodios de contaminación, aunque cada ciudad conserva margen para fijar sus reglas.
Ese matiz es esencial. La DGT advierte que el distintivo ambiental es válido para circular en España, pero también recuerda que existen ordenanzas municipales que pueden regular o limitar la circulación según la etiqueta del vehículo. Es aquí donde aparecen las zonas de bajas emisiones, áreas en las que se aplican restricciones de acceso, circulación y estacionamiento para mejorar la calidad del aire y reducir gases de efecto invernadero. Es decir, Europa marca el destino industrial y los ayuntamientos deciden muchas de las puertas concretas.

Híbridos, combustión y la letra pequeña
Los híbridos enchufables ocupan una posición más ambigua. En España pueden obtener la etiqueta Cero si alcanzan esos 40 kilómetros de autonomía eléctrica mínima. Pero su futuro no es idéntico al de un eléctrico puro, ya que depende de cómo evolucionen las normas europeas, de si se usan realmente en modo eléctrico y de cómo cada municipio interprete sus restricciones.
Los híbridos no enchufables, los coches de gas y algunos enchufables con menor autonomía entran en la etiqueta ECO, siempre que cumplan los requisitos técnicos correspondientes. Pueden seguir siendo una opción razonable para muchos conductores, pero no son los vehículos más protegidos frente al endurecimiento progresivo de las restricciones urbanas.
Euro 7 tampoco cambia esa jerarquía. La nueva regulación europea mantiene para coches y furgonetas los límites de escape de Euro 6, pero introduce exigencias más estrictas sobre partículas, emisiones de frenos, abrasión de neumáticos y durabilidad de baterías. Esto afectará también a los eléctricos, porque frenos, neumáticos y baterías entran en el nuevo marco, pero no convierte a los coches de combustión en vehículos “libres” de restricciones futuras.
Hay una segunda letra pequeña: la Comisión Europea presentó en diciembre de 2025 una propuesta de revisión que permitiría, desde 2035, un objetivo del 90% de reducción de emisiones de escape y compensar el 10% restante con acero bajo en carbono, e-fuels o biocombustibles, lo que abriría la puerta a que híbridos enchufables, extensores de autonomía, mild hybrid y combustión siguieran teniendo algún papel.
Por eso la conclusión es que quien busque el coche con menos riesgo normativo debe mirar primero a los eléctricos puros y a los vehículos de hidrógeno. Después, a los híbridos enchufables con suficiente autonomía eléctrica. Y solo después, con más cautela, al resto. Circular “sin restricciones” absolutas no lo garantiza ningún reglamento europeo; circular con muchas menos papeletas de quedar fuera, sí. Ahí el coche Cero juega con ventaja.

