Turismo

La ruta española que atraviesa un bosque de hayas y se convierte en un espectáculo de colores en octubre y noviembre

bosque de Irati
Bosque de Irati. Telecinco.es
Compartir

Diecisiete mil hectáreas de hayas y abetos alineados en el corazón del Pirineo navarro. La Selva de Irati es el segundo hayedo-abetal más grande de Europa y cada otoño se transforma en un fenómeno que atrae a miles de senderistas peninsulares en las tres semanas centrales del cambio de estación. 

El mejor momento para disfrutar de ello va desde la segunda quincena de octubre hasta la primera semana de noviembre. Es entonces cuando las hojas de haya viran del verde intenso al amarillo dorado, al naranja encendido y al rojo cobrizo, mientras los abetos mantienen su verde perenne, conformando un contraste que rara vez se aprecia en otros bosques. El acceso al espacio natural es gratuito. Los senderos están balizados por la propia administración foral, y una de las rutas que la atraviesan concentra la esencia del hayedo con la mejor relación esfuerzo-recompensa: el Sendero Interpretativo de Errekaidorra.

PUEDE INTERESARTE

La ruta principal

Errekaidorra sale y regresa al aparcamiento de Casas de Irati, a 23 kilómetros de Ochagavía por la carretera NA-2012 (unos 40 minutos desde el pueblo). Es un recorrido circular de 10,6 kilómetros que se completa en unas dos horas y tres cuartos a paso medio, con 329 metros de desnivel acumulado. El terreno no presenta dificultades técnicas y su señalización evita cualquier posibilidad de pérdida. La longitud sí exige cierta forma física, ya que quien no camine con cierta frecuencia acabará bastante cansado, con las últimas subidas haciéndose demasiado largas si la jornada ha comenzado tarde.

El sendero atraviesa zonas donde los árboles no se talan para aprovechamiento maderero, con ejemplares centenarios que superan los 60 metros de altura y que dejan pasar la luz del sol filtrada en columnas oblicuas durante las primeras horas de la mañana. La combinación de troncos grises, hojas doradas del suelo, verde oscuro de los abetos y luz atenuada explica por qué muchos fotógrafos eligen Irati como destino fijo. El barranco del Urtxuria, uno de los dos principales del parque, marca el punto más profundo del recorrido antes del ascenso de vuelta hacia el aparcamiento.

PUEDE INTERESARTE
Selva de irati

Otras rutas alternativas

Quien busque un recorrido más corto puede optar por el Camino Viejo a Casas de Irati (SL-NA 60A) o por el Camino Viejo a Koixta (SL-NA 69), ambos con salida desde el mismo aparcamiento y con perfiles de dificultad menor. Quien prefiera una jornada larga tiene el circular Cruz de Osaba–Zerillar, de 15 kilómetros y pendiente moderada, que combina claros de pastizal con bosque cerrado y permite avistar rebaños de ovejas latxa y pottokas, la raza autóctona de caballo pirenaico que pasta en libertad en las zonas altas del parque.

Desde el segundo acceso principal, por Orbaizeta en el Valle de Aezkoa, el itinerario más recomendado es la ruta al embalse de Irabia, un recorrido llano y accesible junto al río Irati que termina en el propio embalse. La ruta funciona bien para familias con niños o para quien quiera un primer contacto con la selva sin exigencia física.

Cuándo ir y cuánto cuesta

El pico cromático se concentra en tres o cuatro semanas que bailan un tanto cada año, en función de las temperaturas y las lluvias del final del verano. La segunda quincena de octubre es la apuesta más segura la mayoría de temporadas. Los fines de semana centrales del otoño concentran mucha afluencia y los aparcamientos se llenan a media mañana, por lo que madrugar es imprescindible para quien quiera plaza sin colas.

El acceso al bosque en sí es libre. La tasa que se abona en los puntos de acceso corresponde al aparcamiento y al mantenimiento de los senderos y las infraestructuras: 3 euros por moto, 7 por coche, 28 por microbús y 45 por autobús. Los alojamientos del valle o los establecimientos donde se gasten al menos 15 euros entregan un bono descuento que rebaja el importe a 2, 4, 18 y 22 euros respectivamente. Los guardas entregan a cambio del ticket un mapa con todos los senderos y las rutas BTT del bosque.

El equipo básico para la ruta principal es sencillo: calzado de trekking impermeable (el hayedo suele estar húmedo tras las lluvias otoñales), varias capas de ropa (los amaneceres pueden bajar de los cinco grados y a media mañana el sol calienta), agua y algo de comida. La cobertura móvil es inexistente en amplias zonas del interior. El acceso de tráfico rodado por Casas de Irati puede tener momentos en que se cierre durante los meses de invierno, por la nieve, con lo que la ventana otoñal supone el tramo final de la temporada antes del cierre estacional.