Por qué hay atascos si el transporte público es más accesible que nunca y gratuito en algunos casos

Imagen de un atasco.. Europa Press
  • El uso del coche sigue por debajo de las cifras prepandémicas, un 2% menos que en 2019

  • El coche da unas facilidades que el ciudadano prioriza cómo la comodidad y el tiempo

  • En Madrid, 4,7 millones de personas usan el transporte público pero los atascos no cesan

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MadridYa estamos a mediados de septiembre y los atascos no hacen más que crecer. Casi ha pasado la pandemia y muchas empresas han pedido a sus trabajadores que vuelvan a la oficina y los colegios están a pleno rendimiento. Pero, por otro lado, la gasolina está por las nubes, la inflación se sitúa en 10,4 % y los precios no paran de incrementarse. Es decir, hay que volver a moverse pero resulta más caro que nunca. Y a pesar de las ayudas para que lo hagamos en transporte público, la mayoría sigue aferrada al coche privado. ¿Por qué?

"Tardo 50 minutos en ir a trabajar en coche, parecido a lo que tardaría en transporte público pero, sin embargo a la vuelta del trabajo no hay atasco y en 15 minutos estoy en mi casa. Me compensa aguantar el atasco mañanero y llegar pronto a mi casa por la tarde. Así me da tiempo a hacer más cosas que si volviera en transporte público", dice Ana un joven que vive en Madrid y trabaja en el barrio de Las Tablas.

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Como ella, son muchos ciudadanos los que siguen eligiendo el vehículo privado. May López, directora de Empresas por la Movilidad Sostenible, expone que el vehículo privado tiene a las ciudades hechas a su medida, pero esto está cambiando cada vez más deprisa. De media, en las mayores zonas urbanas españolas el vehículo privado permite llegar mucho más lejos que el transporte público, y cuanto más dura el trayecto, más se acentúa la diferencia. 

Ahorrar gasolina y evitar emisiones

El Gobierno propuso, para amortiguar las consecuencias económicas y sociales de la invasión rusa de Ucrania y la crisis energética, los abonos gratis para  títulos multiviaje propios de Renfe en Cercanías, Rodalies y Media Distancia para viajar del 1 de septiembre al 31 de diciembre de este año. Además cada Comunidad Autónoma ha podido adherirse al programa de ayudas estatales para rebajar, al menos, un 30% el precio del transporte público colectivo a los usuarios habituales.

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A nivel nacional se ha expedido más de un millón de abonos gratis (1.011.131). Según el ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda urbana (MITMA) esta ayuda, permitirá ahorrar 118 millones de litros de gasolina y evitar la emisión de 360.576 toneladas de CO2 a la atmósfera, que si el transporte se hubiera realizado en coche.

En Madrid, es prácticamente gratis viajar en transporte público

En Madrid, por ejemplo, en lo que va de año, el Consorcio Regional de Transportes ha vendido 361.160, casi 13.000 más que el año anterior en estas mismas fechas, y desde el 1 de septiembre viajar en transporte público es muy barato con las ayudas del 50% que ha dado la comunidad o gratis si usas los abonos de cercanías de Renfe. Los últimos datos reflejan que hay más personas usando el transporte público pero no se llega a las cifras prepandemia. Hay 4,7 millones de usuarios del transporte público, un 23,8% más que en 2021 pero un 14% menos con respecto al 2019. Cercanías es el transporte que menos usuarios logró recuperar, y registra cada día más de 580.000 usuarios, un 23,2% más que en el mismo periodo del 2021, y un 13,1% menos que en al 2019.

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Y ni con esas, los atascos siguen aumentando. Todavía en el interior de la M-30 hay un 4% menos de tráfico que en el mismo periodo de 2019 y fuera de M-30 un 2% menos, pero el tráfico ha aumentado un 1,2% en comparación a la semana pasada y un 2,4% respecto a la primera semana de septiembre. La pregunta es ¿Por qué seguimos usando el coche cuando el transporte público es tan barato?

Más cómodo y se tarda menos

"Por el momento, el coche da unas facilidades que el ciudadano prioriza, como la comodidad de que te lleve del punto A al punto B, el tiempo que tardas y el desconocimiento y la falta de sensibilización de saber que hay un autobús a cinco minutos de tú casa que te lleva donde quieres ir. Sin embargo esto está cambiando y va a cambiar más.

En tres meses más de 150 municipios, van a tener que establecer zonas de bajas emisiones, tras la aprobación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética antes de 2023. Así la movilidad personal va empezar a ser más costosas en términos económicos pero también de eficiencia, en términos de tiempo. López insiste en el desconocimiento que hay para saber cómo me tengo que mover para ser realmente eficiente. "No somos conscientes de la revolución que hay en marcha. Las ciudades se están adaptando a las bicis, están poniendo transporte público eléctrico y se va a fomentar todavía más. Entonces, creo, que dentro de tres meses utilizar un vehículo privado va a ser muy complicado".

"Hay mucho desconocimiento"

"También va a empezar a ser obligatorio para las empresa de mas de 500 trabajadores establecer planes de movilidad y vamos a empezar a ver cómo se reducen los desplazamientos. Todavía faltan herramientas que ayuden al ciudadano a darse cuenta de que usar el transporte público va a salir más económico que tener un coche privado con parquin, seguro, mantenimiento y más eficiente en tiempo, porque si el vehículo no es eléctrico cada vez va a ser más difícil moverse por las ciudades", explica la experta en movilidad que asegura que las zonas de bajas emisiones en las ciudades ha venido para quedarse.

Por ejemplo, EMT y Metro de Madrid son referentes de movilidad a nivel internacional. "Somos el primer país en tema de micromovilidad (motos y patinetes) y hemos sido el primero en país en vehículo compartido, y ya no hablo de coche compartido sino de bici, moto, autobús, es decir, existen muchos modelos de negocio que se van a ir incorporando a las ciudades de manera natural y que van a a hacer que tengamos tanta alternativa para movernos y combinar entre ellos que permitirán potenciar otra vez al transporte publico", concluye López.