'El reto de Pablo': mil kilómetros en bici sin parar para recaudar fondos contra el cáncer que superó su hijo

Pablo fue diagnosticado de neuroblastoma en estado IV cuando tenía dos años, siete años después sigue completamente recuperado gracias a un tratamiento pionero
Sus padres crearon la iniciativa 'El reto de Pablo' para recaudar fondos para la investigación de su enfermedad una vez que se curó
Su padre se monta en una bici y recorre cientos de kilómetros sin parar mientras van recaudando dinero por los pueblos que pasan
MadridCuando Pablo tenía solo dos años, sus padres recibieron la peor de las noticias: su hijo padecía uno de los tipos de cáncer infantil más agresivos que existe, neuroblastoma en estadio IV. En aquel momento, el tumor primario que tenía era inoperable y ya había metástasis. Sus probabilidades de supervivencia eran escasas.
“Fue en una revisión cuando su pediatra le notó el tumor. Una ecografía confirmó sus sospechas. El fatídico 12 de noviembre del 2015 nos levantamos como un día cualquiera en Albacete, donde vivimos, y a las 12.30 ya estábamos en Madrid con un tumor cancerígeno diagnosticado del que no teníamos todavía nombre”, recuerda José Luis, el padre de Pablo.
El tratamiento, enormemente agresivo, comenzó enseguida en el Hospital de Montepríncipe, en Madrid. Durante casi tres meses el menor recibió quimioterapia. Acto seguido, le inyectaron yodo radioactivo y finalmente, le extirparon el tumor con éxito.
Pero ahí no acabó todo. Faltaba que le autotrasplantaran su médula, donde a punto estuvo de morir por una complicación que le llevó a estar 65 días en la UCI. “Justo antes de la operación, les dijimos a los médicos de Montepríncipe que queríamos que Pablo participase en un estudio en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona que estaba funcionando muy bien en niños con neuroblastoma. Lo conseguimos. Y nada más terminar el tratamiento de radioterapia, nos trasladamos a Barcelona para que Pablo recibiese la mejor inmunoterapia para el neuroblastoma del mundo, que venía directamente de Estados Unidos y que le consiguió curar completamente”, cuenta José Luis.
Aportar su grano de arena
Los padres de Pablo fueron desde el principio conscientes de que si su hijo había podido recibir esa inmunoterapia en Barcelona fue gracias a otros padres, que en su momento tuvieron hijos con un neuroblastoma (incluso algunos los llegaron a perder), que lucharon para que ese tratamiento llegase a España. “Pablo comenzó a salir adelante, y mi mujer Montse y yo empezamos a pensar que teníamos que aportar nuestro propio grano de arena para que se siguiese investigando este tipo de tumor”, asegura su padre.
Fue ahí donde nació El reto de Pablo, una iniciativa solidaria con la que se ha conseguido destinar más de 120.000 euros a siete proyectos de investigación en distintos hospitales españoles. “Todo empezó porque yo soy un apasionado de la bicicleta de montaña y vimos que existían unas becas en las que, si tu presentabas tu candidatura y ganabas, te daban 3.500 euros para realizar tu sueño. Yo les propuse unir Barcelona con Albacete en una sola etapa de montaña en bicicleta y donar ese dinero a la investigación del cáncer infantil. Y nos dieron la beca”, cuenta José Luis.
En octubre de 2017 comenzó la primera aventura de El reto de Pablo. José Luis se montó en su bici y, partiendo desde el Hospital Sant Joan de Déu, pedaleó 652 kilómetros hasta Albacete en 51 horas. “Aquello representaba como el regreso a casa. La idea era recaudar productos típicos de la tierra de Castilla La Mancha, gracias a la donación de empresas, y aprovechar las paradas que hiciese durante el trayecto para que el equipo que me acompaña vendiera esos productos a la gente”, explica. “Además, organizamos un gran evento de llegada en Albacete donde congregábamos a nuestros paisanos para sortear productos entre ellos”.
Tras el éxito de este primer reto, vino un segundo en 2018, con el mismo formato, pero desde el Hospital Virgen del Rocío, en Sevilla -donde se estaba llevando a cabo una investigación- hasta Albacete.
1.100 kilómetros en 80 horas
El tercer hito está a punto de llegar. Será el próximo 5 de octubre cuando José Luis salga desde Zamudio (Vizcaya) hasta Albacete para recorrer 1.100 kilómetros sin parar en 80 horas. En Zamudio está una de las empresas que les ha donado más dinero. Otra les ha regalado una bicicleta, valorada con 3.000 euros, para que la sorteen cuando el padre de Pablo llegue a Albacete.
Los fondos que se recaudan se canalizarán, como siempre, a través de la Asociación NEN (Niños enfermos de neuroblastoma). Este año, el dinero, irá a dos proyectos de investigación, uno en Bilbao y otro en Navarra.
Mientras, Pablo, de nueve años ahora, sigue completamente recuperado. “Hemos tenido mucha suerte. A mí me ha llegado a dar vergüenza que mi hijo estuviese vivo al ver que padres, que han perdido a los suyos, siguen haciendo cosas por otros niños que podían caer enfermos. Y pensaba: "Yo, que tengo al mío vivo, no puedo quedarme quieto. Hay que seguir investigando”, asegura. Esta vez, en los últimos 30 kilómetros del recorrido, Pablo le acompañará también con su bici.
