Cronología del caso Juana Rivas: enfrentamientos, acusaciones de malos tratos e hijos separados en un enfrentamiento que llegó a la política
El caso de Juana Rivas vuelve a estar de actualidad: el próximo 6 de diciembre se repetirá el juicio por la custodia de su hijo menor
Repasamos la cronología del caso, desde el inicio de la relación de la pareja hasta el vídeo del hijo mayor contra su progenitor
El escrito de la Fiscalía italiana contra el exmarido de Juana Rivas: imponía castigos a sus hijos y los amenazaba con cortarles los dedos
El caso de Juana Rivas vuelve a estar de actualidad. Esta semana, se ha conocido que la justicia italiana investiga a Francesco Arcuri por presunto maltrato a sus hijos. El mayor, Gabriel, de 18 años, vive con su madre desde hace años y ha pedido ayuda para su hermano menor, Daniel, que sigue viviendo en Italia con su padre, a quien el joven describe como un "maltratador".
El próximo 6 de diciembre tendrá lugar la repetición del juicio que le negó a la mujer de Granada la custodia de su hijo menor, quien declarará en una vista oral para tratar los presuntos malos tratos del progenitor. Repasamos la cronología del caso.
La cronología del caso de Juana Rivas
Juana Rivas y Francesco Arcuri se conocieron en Londres en 2004. Allí convivieron dos años, hasta que en 2006 decidieron trasladarse a Granada, donde pasaron juntos otros tres años. Porque en 2009 fue cuando estalló el conflicto en la pareja; Juana Rivas denunció a Francesco por distintas lesiones en una mano que sufrió supuestamente durante una disputa entre ambos. Poco después, tras un acuerdo judicial, el juez encargado del caso condenó a Arcuri a tres meses de prisión y a una orden de alejamiento de un año y tres meses. Arcuri siempre ha mantenido que aceptó el acuerdo para solucionar el enfrentamiento con su pareja, aunque se arrepintió de haberlo firmado.
Francesco Arcuri no llegó a ingresar en prisión, ni a cumplir la orden de alejamiento por esta condena, y la pareja retomó su relación en 2010, cuando se trasladó a Carloforte, en Cerdeña, de donde es originario Arcuri y en donde tendrían su segundo hijo. Allí, la situación de Juana se volvió insostenible, como apuntó posteriormente. Ante una "situación diaria de opresión, aislamiento y maltrato", y con la excusa de encontrarse enferma y de que sus hijos estuvieran un tiempo con su familia española, la madre dejó definitivamente a Francesco y abandonó la isla de San Pietro para volver a España el 18 de mayo de 2016.
Una vez en nuestro país, en julio de 2016, y gracias a ser asesorada por responsables del Centro de la Mujer de Maracena, Juana Rivas denunció ante la Guardia Civil a su marido por presuntos maltratos físicos y psicológicos. Además, meses después, en diciembre, volvió a denunciar a Arcuri, pero en este caso incluyó en la demanda a su hijo como presunta víctima de agresiones. Pero esta denuncia presentada chocó con una orden judicial el 14 de diciembre de 2016, en la que se ordena la "inmediata restitución" de los niños con su padre de vuelta a Italia.
Desde finales de 2016 y principios de 2017, Juana Rivas y el grupo de asesores que la apoyan en su lucha iniciaron una campaña mediática para evitar que sus hijos fuesen devueltos a Italia. Logró 150.000 firmas con este fin. En abril de 2017, tras varios meses de tensión, la Audiencia de Granada desestimó la apelación de Rivas de devolver a sus hijos al padre y concertó la entrega de los menores el 26 de julio en un Punto de Encuentro Familiar en Granada. Entonces, Francisca Granados, principal portavoz de Juana Rivas y responsable del área de Igualdad de Maracena, organizó una rueda de prensa junto a la madre donde anunciaban su oposición a la entrega de los niños. El 26 de julio, Rivas se ocultó junto a sus hijos, momento en el que Arcuri hizo públicas sus dudas sobre el estado emocional de Rivas.